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Huelga ferroviaria

La huelga de maquinistas deja a usuarios en tierra, importantes retrasos y resignación entre los viajeros

Las líneas de Cercanías son las más afectadas

Usuarios esperando en el anden de la estación de Xàtiva, en una imagen captada hoy.

Usuarios esperando en el anden de la estación de Xàtiva, en una imagen captada hoy. / PERALES IBORRA

La huelga ferroviaria convocada por los maquinistas después de los accidentes mortales de Adamuz y Gelida, registrados este mes de enero, está impactando directamente en la circulación de trenes en la Comunitat Valenciana. La red de Cercanías es la que más afectación ha sufrido con importantes retrasos y cancelaciones en todas las líneas. Aunque los datos oficiales cifran en 75.000 la media de viajeros diarios de la red de Cercanías de València, las mismas fuentes explican que se desconoce el número concreto de viajeros afectados por la huelga.

Línea C1: resignación en Alzira, Cullera y Gandia

La estación de ferrocarril de Alzira ha arrancado el día más llena de lo habitual. Algunos ususarios de la línea C1 dicen que el doble de lo normal. El tren de las 6:20 horas que esperaban estudiantes y usuarios que se desplazan a València para trabajar no ha pasado y en el andén se han ido acumulando viajeros que ya a duras penas han podido acceder al convoy de las 6:50 horas. Algunos usuarios habituales se han quedado en tierra.

“Habitualmente a estas hora venían dos unidades, pero desde la semana pasada solo viene una, lo que supone que cuando el tren llega a Alzira ya no hay asientos para nadie. Cuando llega a Algemesí es peor, mucho peor en Benifaió y en Silla resulta ya insoportable. No es que el tren funcione bien o mal, es que es inhumano”, comenta Paco Gil, usuario que denuncia que la huelga es un añadido a una situación de deterioro progresivo del servicio.

Son las 7:40 h. Estela, una joven que se desplaza diariamente hasta València para cursar sus estudios, mira el reloj desesperadamente. No es la única, ya que el resto de viajeros, que, poco a poco, llenan la estación de Cullera observan las pantallas cada cierto tiempo para conocer el estado de su convoy. Empiezan la semana de la peor manera posible. "Llevo desde las siete esperando y todavía no ha pasado ningún tren, cuando el mío suele salir a las siete", lamenta esta estudiante, que ya se ha hecho a la idea de que llegará tarde a la universidad.

También se han registrado retrasos y cancelaciones en la estación de Cercanías de Gandia, pero por lo general el ambiente que reinaba a primera hora, en la que todavía no habían arrancado muchos convoyes, era de normalidad, resignación y sin aglomeraciones.

Los servicios mínimos se han cumplido, con el 75% en hora punta y del 50% el resto del día. Los trenes circulan cada hora, como si fuera un domingo. Algunos trenes han salido con retraso, como el de las 7.05 h, con 16 minutos de demora, pero es algo que, al margen de la huelga, por desgracia Renfe ya tiene acostumbrados a los viajeros.

Además, la avería de un tren ha producido un retraso de hasta 48 minutos en el convoy que tenía prevista la salida a las 9:40 horas desde la Estació del Nord de València hacia Gandia. La estación de Gandia forma parte de la línea C1 de Cercanías y es final de trayecto desde València.

Línea C2: cancelaciones y caos

Los usuarios de la línea C2 -entre Xàtiva y València- también ha visto como se suprimían muchos enlaces. Así, los trenes previstos para salida o llegada a hora punta están funcionando en un 75 % y el resto de enlaces -programados en otros horarios- sí están siendo suprimidos según las fuentes consultadas.

Las mismas fuentes explican que lo se ha intentando -como suele ocurrir en este tipo de movilizaciones sindicales- es respetar los horarios punta de primera hora mañana al tratarse de gente que va a trabajar o a estudiar. Pero los retrasos si están siendo continuos durante la mañana y van a ser palpables en toda la jornada. "Lo de esta tarde en la estación del norte de València puede ser un caos", aventuran las mismas fuentes.

Entrar a primera hora de este lunes por la mañana en un tren de la línea C1 o C2 de Cercanías que para en la estación de Alfafar-Benetússer era casi misión imposible. La huelga de maquinistas ha dejado servicios mínimos en unas líneas que ya llegan de normal colapsadas, sobre todo las que circulan destino a València, ya que Alfafar es la última parada antes de entrar a la capital y, por tanto, cuando llega a esta localidad de l'Horta Sud ya ha recogido a todos los usuarios desde Xàtiva o Gandia.

Usuarios intentando entrar al tren en Alfafar.

Usuarios intentando entrar al tren en Alfafar. / L-EMV

La consecuencia es que el convoy llega a la estación totalmente abarrotado, a una parada que ya de por sí cuenta con bastantes usuarios. Nerviosa, la gente se agolpa en las puertas e intenta entrar, ante la mirada atónita de los viajeros, que ya van como sardinas en lata y que con un gesto de solidaridad, intenta aún apretarse más para dejar "hueco" conscientes de que ese "calvario" solo durará unos diez minutos, los que faltan para llegar a la estación del Norte.

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