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Caso Taula-Imelsa

El yonqui del dinero alega que sus confesiones a la UCO las hizo "fumado" y que Burgos le encargó "controlar" a la concejala Alcón

Marcos Benavent se desdice de su colaboración con la justicia y asegura que manipulaba los audios que grababa como seguro de vida y para perjudicar al PP

El yonqui del dinero, Marcos Benavent (derecha), llega a la Ciudad de la Justicia, el pasado 26 de enero, para afrontar su tercer juicio del caso Taula-Imelsa

El yonqui del dinero, Marcos Benavent (derecha), llega a la Ciudad de la Justicia, el pasado 26 de enero, para afrontar su tercer juicio del caso Taula-Imelsa / Germán Caballero

València

El exgerente de la empresa pública Imelsa y autodenominado yonqui del dineroMarcos Benavent, ha reiterado su adicción a determinadas drogas para justificar su etapa de colaboración total con la justicia en 2015, cuando reapareció como "yonqui del dinero", según se bautizó a sí mismo, y aseguró que iba "a salir mierda a punta pala" en referencia a las prácticas corruptas que grabó durante años y después confesó a los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, la Fiscalía Anticorrupción y el Juzgado de Instrucción 18 de València, investigadores del caso Taula-Imelsa.

Marcos Benavent ha declarado ante la sección quinta de la Audiencia de València, en la sala Tirant I, que acoge desde el 26 de enero el séptimo juicio de esta macrocausa de corrupción, justo cuando se cumplían diez años de la macrooperación policial con la que estalló el caso. La vista que se celebra ahora es la de la pieza E del caso Taula-Imelsa que juzga el presunto amaño de los contratos en la concejalía de Cultura cuando estuvo dirigida por la concejala María José Alcón. La exregidora, fallecida en 2018, fue grabada por el yonqui del dineroMarcos Benavent, repartiéndose mórdidas y planificando la adjudicación de contratos. En el juicio también se investiga el presunto contrato zombi (cobrar sin trabajar, o no hacerlo para la administración que te paga) de Marcos Benavent en la Fundació Jaume II el Just, dirigida por el exdirigente del PP, Vicente Burgos, y primer marido de Alcón.

Diez años después el autodenominado 'yonqui del dinero' se arrepiente de arrepentirse y asegura ahora que cuando declaró ante la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil lo hizo "fumado" y "muchas veces, perjudicado". Icluso acudía a sus citas, voluntarias, con la justicia sin dormir. Benavent ha reiterado los argumentos que ya contó cuando cambió de actitud y, en lugar de colaborar, decidió intentar tumbar la causa macrocausa de corrupción que se gestó gracias a sus grabaciones clandestinas. Unas grabaciones realizadas como "seguro de vida" y, ha justificado, para "perjudicar al PP".

Benavent ha confirmado que su contrato como asesor en la Fundación Jaume II el Just, fue a instancia del entonces conseller de Cultura, Esteban González Pons. Pero ha negado que fuera el trampolín o el podio para convertirse en recaudador de las comisiones que pagaban empresarios como Carlos Turró, antiguo presidente de la constructora Cleop, juzgado en esta misma pieza, para repartírselas con la entonces concejal de Cultura, María José Alcón de la que, al fallecer en 2018, se ha extinguido cualquier responsabilidad penal.

Sobre la exconcejala, Benavent ha declarado que María José Alcón, que en aquella época aún estaba casada con Vicente Burgos gerente de la Fundación Jaume II el Just e investigado en esta causa por el contrato zombi a Benavent (cobrar sin trabajar), "no estaba en buena situación psíquica y emocional" porque "la situacion familiar y marital no era muy buena". Según Benavent, las visitas a María José Alcón en el Ayuntamiento de València se debían a que Vicente Burgos le pidió que controlara a Alcón. De las conversaciones entre ambos en las que se reparten comisiones, no ha justificado nada.

Marcos Benavent, que ya ha sido condenado a doce años de cárcel en otras dos piezas del caso Taula, en sentencias que aún no son firmes, y para el que piden cinco años de cárcel ahora, también ha segurado que él "contaba muchas mentiras, manipulaba muchas grabaciones por intereses personales, muchas cosas no quería que se supiera". Y que las grabaciones las realizaba con el programa Audacity para "cortar y pegar" los audios. "Había cosas que no tenían sentido y otras no me interesaba que estuvieran allí", ha justificado.

Ante tantas contradicciones con sus declaraciones iniciales, el actual fiscal anticorrupción del caso Taula-Imelsa, Fernando Maldonado, ha pedido que se reprodujeran en la sala las declaraciones ante la UCO de la Guardia Civil, pero el tribunal de la sección quinta de la Audiencia de València ha considerado que "no procedía" la reproducción de las declaraciones.

El tribunal de la sección quinta sí escuchó los "grandes éxitos" de los amaños del yonqui del dinero el pasado 4 de febrero. A petición del fiscal Maldonado se escucharon los audios en los que se escucha a Marcos Benavent y María José Alcón rendirse cuentas de sus gestiones con los empresarios aspirantes a adjudicarse algún contrato en la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de València.

"9.000 euros para dos regalitos de navidad y cuatro fiestas"

En la primera grabación escuchada, realizada el 23 de diciembre de 2005, Alcón y Benavent hablaban del cobro de comisiones por adjudicaciones de la mostra de València. «Solo hay un 2%: 9.000 euros (...) Para dos regalitos de navidad y cuatro fiestas», se escucha decir a la edil, ya fallecida, que llega a lamentar el escaso beneficio teniendo en cuenta que es ella la que adjudica el contrato, como titular del área de Cultura.

En la segunda grabación, de una llamada por teléfono, se escuchaba a ambos decir que siguen "trabajando en nuestros temas. ¿Estás con algún novio? No tengo ninguno. Yo ya no encuentro nada, quería el perfil tuyo", se escucha a ambos buscando posibles candidatos para el presunto cobro de mordidas al mejor postor.

Alcón demostraba un control absoluto del proceso de contratación. "He hablado con la mesa de contatacion (…) He nombrado al tribunal que tiene que decidir, que es todo personal de confianza", se le escucha decir en otro de los audios. "Vamos a ver con lupa las mejoras que se han presentado (...) Hoy han empezado a abrir las plicas, es un mogollón para estudiarlos (...) Estan todas las empresas con las garras para ver por qué motivo se adjudica y por qué". Benavent llega a asegurar que "la alcaldesa quiere que se adjudique pronto. Hay que hacerlo bien, porque no podemos pillarnos los dedos con nadie". A lo que se escucha a Alcón responder: "Ya te diré como van las cosas por si hubiera que variar la estrategia".

Otro de los audios revela que era Marcos Benavent el que se encargaba de visitar a los representantes de las empresas adjudicatarias para recaudar las cantidades estipuladas. "Yo voy a llamarles (...) A ver si hablas con Pedro, y que le llame a Alberto: 'Oye, vamos a ver Alberto, Marcos te va a llamar, si no te ha llamado ya. Marcos te va a llamar. Yo lo voy a llamar ahora a Alberto", se escucha planificar al entonces yonqui del dinero. A lo que la entonces concejala de Cultura responde: "La comisión aún no se ha reunido, mañana convocaré. Si me dices que va todo bien este viernes va a junta de gobierno y, si no, no lo llevo". Ambos tenían preferencia por la mercantil Cleop. "Ha ayudado mucho al partido. Dame alguna alegría, todo el mundo me da tristezas".

En su declaración ante los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guarda Civil, tras ser detenida el 26 de octubre, Maria José Alcón declinó toda la responsabilidad en la adjudicación de los concursos en los que, dijo, ella «no intervenía» porque «dependían de la mesa de contratación formada por el interventor del Ayuntamiento de València, un secretario y el concejal de contratación, que actuaba como presidente», declaró, en referencia al edil Félix Crespo. Una declaración calcada a la que hizo el mismo Félix Crespo cuando declaró el 2 de febrero.

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