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Cambio climático

Nueve borrascas en tres meses: La C. Valenciana, entre las autonomías con zonas de emergencia por fuertes lluvias y vientos huracanados

El Gobierno ha designado 76 territorios afectados por episodios extremos en 14 comunidades y Ceuta desde finales de noviembre a febrero

El temporal Nils toma el relevo de Marta y Aemet prevé otro episodio de fuertes vientos que azotarán la península ibérica entre miércoles y jueves

Eva Tortajada

València

El Gobierno ha declarado este martes 76 zonas que han sido afectadas por una emergencia de Protección Civil. Las borrascas que han azotado España desde el mes de noviembre hasta ahora han causado episodios catastróficos en estos 76 territorios, que se reparten en 14 comunidades autónomas, entre las que se encuentra la Comunitat Valenciana, y Ceuta.

La declaración, a propuesta del Ministerio del Interior, se produce por los fenómenos meteorológicos adversos y otros sucesos de protección civil de diversa naturaleza que han ocasionado incidencias relevantes en personas, bienes, infraestructuras y servicios esenciales, alterando de forma significativa la normalidad en las zonas afectadas". Entre finales de 2025 y febrero de 2026, España ha soportado varias borrascas de gran intensidad, hasta nueve, como Claudia, Emilia, Fráncis, Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo y Marta, la más reciente.

Caída de una farola en València el pasado jueves por una fuerte racha de viento.

Caída de una farola en València el pasado jueves por una fuerte racha de viento. / José Manuel López

Un periodo que ha estado marcado, tal como señala la nota del Gobierno, por una gran inestabilidad atmósferica caracterizada por "lluvias intensas, viento fuerte, nevadas, descensos térmicos y fenómenos costeros, en ocasiones asociados a borrascas de impacto significativo". El penúltimo episodio, Leonardo, causó enormes daños con heridos y numerosas incidencias por la entrada de un frente de racha el mediodía del pasado jueves 5 de febrero.

Ayudas para los damnificados

La nota añade que los damnificados por estos eventos atmosféricos ya pueden solicitar una serie de ayudas dirigidas a paliar daños personales y daños materiales en vivienda y enseres. Además, podrán ser beneficiarios de estas ayudas "corporaciones locales establecimientos industriales, mercantiles y de servicios, así como a subvencionar a personas físicas o jurídicas que hayan realizado prestaciones personales y de bienes para responder a las consecuencias de la emergencia".

Eso abre la puerta a que otros departamentos del Gobierno, como Hacienda, Trabajo o Seguridad Social, habiliten sus propias ayudas, tales como beneficios fiscales o medidas laborales. Por su parte, el Ejecutivo también puede prestar ayudas a corporaciones locales y atender daños en infraestructuras públicas.

Embalse de Forata, que resultó muy afectado por la dana de octubre de 2024.

Embalse de Forata, que resultó muy afectado por la dana de octubre de 2024. / JM LOPEZ

Como ya publicó Levante-EMV, los expertos achacan esta concatenación de episodios extremos a una a nueva pauta en el Mediterráneo que dejará o inviernos muy húmedos o, por contra, muy secos. La inestabilidad será lo que marcará la pauta. A falta de estudios que concreten la relación entre el cambio climático y un invierno de gran inestabilidad como el actual; hay una tendencia clara en el arco mediterráneo: la meteorología transita hacia un contexto "de gran variabilidad" interanual.

Una tendencia cambiante

Así lo constata la investigadora Samira Khodayar y directora del Área de Meteorología y Climatología del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM). "Lo ocurrido este año no implica que los inviernos vayan a ser muy húmedos a partir de ahora -, esgrime-. Pero si nos permite corroborar esta tendencia cambiante, en la que los inviernos más estables y secos se combinarán con otros muy húmedos y de mayor inestabilidad como el actual". Algo que comporta una mayor dificultad para realizar proyecciones meteorológicas en el medio y largo plazo. Algo que afectará a la gestión de los recursos hídricos, como es el caso de los embalses de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).

El Jardín del Turia, una zona de guerra tras el paso de la borrasca Leonardo

El Jardín del Turia, una zona de guerra tras el paso de la borrasca Leonardo / L-EMV

Cascotes de una cornida caída en la calle Colon este martes.

Cascotes de una cornisa caída en la calle de la Paz de València este martes. / J.M. López

La última borrasca, Marta, volvió a causar estragos este martes en València. A los derribos de árboles y farolas de los últimos días se siguen sumando incidencias imprevisibles, como lo ocurrido a media mañana en pleno centro de València. Los bomberos se vieron obligados a interrumpir el tráfico porque se había desprendido parte de una fachada en plena calle de la Paz. Los bomberos municipales realizaron un saneado y colaboraron para colocar una malla protectora en el céntrico edificio.

Además, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) avisaba ayer de la llegada de Nils, una nueva borrasca de gran impacto. Los modelos apuntan a un temporal de fuertes vientos que azotarán gran parte de la Península Ibérica entre el miércoles y el jueves, pero a diferencia de Marta, esta sí que traerá lluvias y nieve en cotas altas, además de posibles fenómenos costeros en algunos puntos. El Ayuntamiento de Bocairent tuvo que suspender ayer la tradicional "cordà" en el marco de las fiestas patronales y de Moros i Cristians en honor a Sant Blai, como consecuencia del nivel 3 de riesgo de incendio y la alerta naranja por viento decretada por el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat.

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