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Pinchazo de la movilidad sostenible en el área metropolitana de València: 4 de cada 10 trayectos se hacen en coche

El catedrático de Geografía Humana de la UV Juan Miguel Albertos prevé un "cambio de ciclo” en la movilidad con un 5 % menos de accesos en coche a València

Imagen de archivo de un atasco

Imagen de archivo de un atasco / Redacción Levante-EMV

Marta Rojo

Marta Rojo

València

La cantidad de desplazamientos en coche en el área metropolitana de València es propia de una gran ciudad con un gran área metropolitana. De hecho, según los datos recopilados por los expertos, que estudian el “reparto modal” -es decir, cuántas personas usan cada medio de transporte- el porcentaje de conductores de coches en el área metropolitana de València es similar al del área metropolitana de Madrid. En ambas ciudades con sus zonas metropolitanas, el porcentaje de desplazamientos en coche sobre los trayectos totales ronda el 40 %. Es decir, cuatro de cada diez desplazamientos se hacen en coche, priorizando este modo de transporte frente al transporte público.

“En el área metropolitana de València tenemos porcentajes de movilidad activa -bicicleta y viajes a pie- similares a los de Barcelona, viajes en coche como los de Madrid y un transporte público como el de Sevilla”, resume el catedrático de Geografía Humana de la Universitat de València Juan Miguel Albertos. Lo ha dicho en su intervención durante la jornada ‘Movilidad en el área metropolitana de València. Los retos de un modelo necesario: políticas y actuaciones’, celebrada en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

En concreto, aunque los últimos datos disponibles sobre València y su área metropolitana son de 2018, arrojan entre un 10 y un 15 % de desplazamientos en transporte público en la zona de València y la de Sevilla, dos conurbaciones con casi las mismas cifras de población (entre 1,5 y 1,6 millones de personas). En cuanto al transporte a pie y en bicicleta, ronda el 45 % para el caso valenciano, casi como en el área metropolitana, donde alcanzan el 50%. Muchos de ellos, como es lógico, se producen en el seno de los propios municipios, no entre localidades diferentes.

“Cambio de ciclo” con un 5 % menos de accesos en coche

Los atascos kilométricos existen y, en algunos puntos, parecen crónicos. También la dependencia del coche privado, sobre todo en algunos municipios del área metropolitana de València que no están bien conectados entre ellos o con la capital por transporte público. Pero las personas expertas advierten de que nos encontramos ante un “cambio de ciclo” en materia de movilidad. Ya hace tres años, desde después de la pandemia, que la propiedad de vehículos ha disminuido en el área metropolitana de València, tras alcanzar su pico en 2021.

Organizadores y ponentes de la jornada celebrada en La Nau sobre movilidad en el área metropolitana

Organizadores y ponentes de la jornada celebrada en La Nau sobre movilidad en el área metropolitana / Redacción Levante-EMV / La Nau UV

Pero no es el único indicador. Otro de los principales focos de atención para determinar si ese “cambio de ciclo” se está produciendo y cómo son los accesos a la ciudad. Albertos explica que, desde 2018, el tráfico en los accesos se desacopla de la evolución del empleo y la economía: hasta ese momento, a más dinamismo económico, más tránsito de coches privados. De media, 700.000 vehículos salen y entran todos los días de la capital valenciana. Pero ese porcentaje, indica el catedrático, se ha reducido en un 5,10 % respecto a los datos de 2017, a pesar de un repunte reciente muy relacionado con las consecuencias de la dana sobre el transporte público. Si se toman como referencia los últimos tres años, se ve un repunte del 3,7 % de accesos en coche, pero un 2,4 % de ellos, la mayoría, corresponden a 2025 y son consecuencia del colapso de movilidad provocado por la dana.

La influencia de las políticas municipales

“La reducción del transporte privado depende de las políticas públicas, si apoyan este cambio de modelo de reducción del peso del automóvil”, advierte Albertos. Y, en el caso de València y su área metropolitana, durante dos legislaturas -entre 2015 y 2023, durante el gobierno del Rialto- se dio “una serie de políticas que cambiaron el diseño urbano y cambiaron de forma significativa la forma de la ciudad”, según el experto. Entre ellas, ha mencionado la limitación de velocidad a 30 km/h en más zonas, la extensión del anillo ciclista junto con “algunas políticas de la Autoridad Metropolitana del Transporte”. Algunas de esas políticas, ha añadido, “en los últimos dos o tres años se mantienen, de hecho, se han inaugurado alrededor de 15 kilómetros más de carril bici”.

Pero, añade, a partir de 2023, con el cambio de gobierno a PP y Vox “sí que hay un cambio de modelo”. Sobre todo, detalla, en la calle Colón. “La ronda interior pasa a ser más atractiva para el tráfico privado y se da cierto incremento del tráfico en las grandes vías, aunque tiene quizá más que ver con el cierre de Pérez Galdós que con otra cosa”, indica.

Migración, envejecimiento y densidad

“La geografía importa cuando hablamos de uso del coche privado”, asegura Juan Miguel Albertos. Es decir, que hay menos coches en la ciudad de València, algo más en la conurbación, aunque esta aún cuenta con relativamente buena conexión de metro, y muchos más en la corona exterior (hasta Llíria o Buñol por poner dos ejemplos en el caso valenciano). Pero aun en la corona exterior se detecta, dice Albertos, ese “cambio de ciclo”.

Pero no solo importa la geografía; también la sociología. El catedrático de la UV explica esa caída del número de coches que acceden a la ciudad en factores sociales como el porcentaje de población extranjera (a mayor porcentaje, menor número de coches), el envejecimiento (en zonas más envejecidas, mayores caídas en la motorización) y la densidad (a mayor densidad de la trama urbana, menor número de vehículos circulando). “Las variables relacionadas con el modelo territorial y el cambio sociodemográfico son las dos variables predictoras que estamos viendo con la motorización, y no las variables de tipo económico”, resalta Albertos.

Casi cinco millones de desplazamientos al día

La fotografía completa, aunque no totalmente actualizada, la realizó el Plan de Movilidad Metropolitana (PMOME) de València de 2018-22. Un plan que incluye el diagnóstico de la movilidad en el área metropolitana de la capital valenciana y que ha presentado Roser Obrer, ahora profesora asociada en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de la Universitat Politècnica de València pero, hasta 2023, directora general de Obras Públicas, Transporte y Movilidad Sostenible.

Esa foto abarca hasta 2021. En ella aparecen 4,8 millones de desplazamientos diarios, el 41,3% de ellos en coche, un 2,4 % en bicicleta, y un 15,4 % en transporte público. También algunos otros fenómenos, como un desequilibrio territorial en lo que respecta al acceso y oferta de transporte público, donde la capital tiene niveles “excelentes” y la corona “no adecuadas”. En concreto, ese diagnóstico señalaba como municipios con oferta “moderada” o “mala” áreas de Catarroja, Albal, Torrent, Alaquàs, Aldaia, Xirivella, Paterna y Burjassot.

En esa horquilla de años, los desplazamientos interiores por València concentraban el 37 % de los trayectos del área metropolitana. Un 30 % se produjo dentro de los municipios del área que no son la capital, y un 18% de los viajes se realizaron entre ambos polos. No todos esos trayectos fueron iguales: para distancias superiores a 10 km, casi el 80% de los desplazamientos se realizaron en vehículo privado. Pero en distancias de 2 kilómetros, el porcentaje de desplazamientos en coche superaba el 25 %.

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