Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Conflicto Oriente Próximo

Iraníes en València: "Cuando tu país está siendo bombardeado, sientes que una parte de ti tiembla, incluso estando lejos"

Tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán, iraníes que residen en València expresan su preocupación por la situación de sus familiares en el país, donde el gobierno ha cortado el acceso a internet

Estados Unidos e Israel bombardean Teherán.

Estados Unidos e Israel bombardean Teherán. / EFE

Sara García

Sara García

València

Este sábado hemos amanecido con la noticia de un gran ataque conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Irán. El primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu, ha dicho en un mensaje de vídeo que la operación se lanzó "para eliminar la amenaza existencial" que plantea la República Islámica y "crear las condiciones" para que los iraníes cambien su destino. El presidente estadounidense Donald Trump se ha hecho eco de los mismos motivos. Como respuesta, Irán está atacando bases militares de Estados Unidos en el golfo Pérsico, según ha informado Al Jazeera y han confirmado algunos de estos países.

Mientras el conflicto se encuentra abierto y con la incertidumbre de lo que pueda pasar con la escalada de violencia, iranís que viven en València afrontan estas horas con gran preocupación sobre el estado en el que se encuentran sus familiares que residen en el país. "Me he despertado con esta noticia y de inmediato he intentado contactar con mis padres. A las 8 de la mañana he hablado con ellos por última vez, ya que el gobierno ha cortado internet", expresa María, que no prefiere dar su nombre real, una iraní de 40 años que vive en València desde hace diez años.

Esperanza entre la preocupación

La familia de María - padres, hermanos y primos - viven en Teherán, capital de Irán, donde desde primera hora de la mañana han sonado los bombardeos. "Este gobierno en vez de notificar lo que pasa, corta internet. Pero Trump les ha dicho que la gente no salga de sus casas, que su intención no es matar a gente, sino salvarla del régimen. La protección en vez de venir de nuestro propio país, viene de fuera", afirma.

María, que salió de su país para estudiar y poder vivir una realidad diferente, tiene sentimientos encontrados. "Por una parte estoy preocupada, porque no tengo más información de mi familia, pero por otra estoy contenta porque creo que es una forma de poder liberar al país de este régimen dictatorial". "En València tengo amigos iraníes refugiados y comparten estos sentimientos", asegura.

Vistas del bombardeo sobre Teherán.

Vistas del bombardeo sobre Teherán. / Europa Press

"Quiero enfatizar en el hecho de cómo estará la situación en nuestro país para que algunas personas sintamos felicidad cuando atacan a nuestro pueblo", finaliza.

Semanas viviendo una "doble realidad"

Por su parte, Abdollah Abdi, periodista independiente, se enteró de los hechos a través de sus propios canales informativos "y también por la forma en que el silencio empezó a extenderse entre mis contactos dentro del país". "A diferencia de episodios anteriores, esta vez no hubo un shock absoluto. Llevábamos semanas viviendo en una especie de doble realidad. Por un lado, las negociaciones indirectas entre Estados Unidos y la República Islámica seguían abiertas; por otro, todo indicaba que el equilibrio era frágil", explica.

Abdollah narra las primeras horas como "intensas": "revisar decenas de mensajes sin respuesta, contrastar datos, intentar separar el ruido de los hechos… y preguntarme, como siempre, qué estará viviendo mi gente dentro del país, bajo un cielo que puede pasar del azul a las llamas en cuestión de segundos". Este periodista ha podido tener noticias de su familia, "pero la preocupación nunca desaparece". "No paro de preguntarme qué estará viviendo mi gente dentro del país, bajo un cielo que puede pasar del azul a las llamas en cuestión de segundos".

"No paro de preguntarme qué estará viviendo mi gente dentro del país, bajo un cielo que puede pasar del azul a las llamas en cuestión de segundos"

Abdollah Abdi

— Periodista independiente

Sobre cómo vive este conflicto siendo reportero político iraní que vive lejos de su país, expresa que, como periodista "intento mantener una mirada analítica, entender por qué un ataque ocurre mientras las negociaciones siguen abiertas, qué tensiones internas empujan a los actores, qué silencios hablan más que los discursos". Sin embargo, como iraní, "el impacto es profundamente emocional": "cuando tu país está siendo bombardeado, sientes que una parte de ti tiembla, incluso estando lejos".

Sin embargo, Abdollah Abdi no piensa que, como sí que hace María, este ataque vaya a acabar con el gobierno de Irán. "El nivel, el tipo y la profundidad de los ataques son importantes y, dada la estructura de poder en Irán, es muy difícil cambiar el régimen mediante un ataque militar. Las condiciones de guerra permiten al gobierno reprimir cualquier protesta con extrema severidad y derramamiento de sangre", finaliza.

"Necesitamos más apoyo internacional"

Ghazaleh lleva todo el día trabajando y cuando tiene cinco minutos aprovecha para buscar en las noticias cómo va la situación en su país, ya que toda su familia vive en Irán. "Espero que Trump cumpla su palabra sobre eliminar la dictadura sin hacer daño a ninguna persona iraní", declara entre lágrimas. "Necesitamos más apoyo internacional, en Irán se manifiestan con paz y aún así matan a la gente", lamenta.

Esta mujer de 35 años tiene en el día de hoy un sentimiento "que nunca he tenido". "Tengo mucho miedo, pero también alegría por si se acaba el régimen", manifiesta. "¿Esto es posible?, ¿Voy a poder volver a mi país?", se pregunta. De este modo, Ghazaleh, como María, piensa que este ataque puede derivar en el fin del gobierno de Irán.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents