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La UCV asegura que el TFM sobre las terapias de conversión sexual "no refleja la postura oficial de la universidad" y lo atribuye a la "libertad académica"

La institución afirma que "rechaza rotundamente cualquier práctica que pretenda forzar un cambio de orientación sexual mediante métodos coercitivos o pseudocientíficos"

Colectivos LGTBI+ y Lambda denuncian el trabajo y piden a la Fiscalía que investigue el máster tras la información publicada en exclusiva por Levante-EMV este domingo

Universidad Católica de València, sede de Trinitarios.

Universidad Católica de València, sede de Trinitarios. / F.Calabuig

Lucía Prieto

Lucía Prieto

València

La Universidad Católica de València ha emitido un comunicado en el que asegura que el Trabajo de Fin de Máster defendido en esta Universidad que recogía el uso de terapias de conversión sexual no refleja la postura oficial de la universidad. "El trabajo mencionado corresponde a un TFM elaborado por un estudiante en 2012, en un entorno de pluralidad y libertad académica", sostienen desde la institución.

Los hechos hacen referencia al año 2012, cuando Raúl Eguía defendía su TFM titulado: Adicción Sexual: Origen, desarrollo, efectos y terapia de un fruto de la Revolución Sexual”, un documento de más de 150 páginas en el que el autor representaba la validación académica de la homofobia bajo una apariencia de rigor clínico, como avanzaba en exclusiva Levante-EMV este pasado domingo. Una información que ha suscitado que la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales e Intersexuales y la organización Lambda hayan solicitado a la Fiscalía que investigue el máster en cuestión.

Ante la información publicada por esta cabecera, la Universidad Católica ha precisado en su escrito que se trata de "una interpretación que no refleja la postura oficial de la UCV". "No compartimos la información difundida, la cual consideramos inexacta e incorrecta, ni las imputaciones que se atribuyen a la Universidad", sostiene el comunicado. Este periodico contactó con el Instituto Pontificio Juan Pablo II antes de publicar la información y desde la institución insistieron en la libertad académica del trabajo.

"La Universidad Católica de Valencia rechaza rotundamente cualquier práctica que pretenda forzar un cambio de orientación sexual mediante métodos coercitivos o pseudocientíficos, ya se llamen terapias de conversión o de cualquier otra forma", expresan, y exponen que "no es lícito ejercer presión indebida sobre la conciencia ni causar sufrimiento bajo la pretensión de 'corregir' a la persona". "La libertad individual es un don esencial que debe ser respetado siempre", concluyen.

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