Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Rosana Navarro: «No hay un liderazgo femenino, hay un buen liderazgo»

La directora de Gandia Servicios Portuarios defiende la innovación, el trabajo en equipo y la valentía para romper los roles sociales que aún condicionan la trayectoria profesional de muchas mujeres

Rosana Navarro, directora de Gandia Servicios Portuarios.

Rosana Navarro, directora de Gandia Servicios Portuarios. / Fernando Bustamante

Stella López

Stella López

València

Rosana Navarro, directora de Gandia Servicios Portuarios, acudió el pasado viernes 6 de marzo al balcón fallero de Levante-EMV como invitada del III Encuentro de Liderazgo Femenino, una iniciativa del diario que reunió a nueve auténticas profesionales para reflexionar sobre el instante actual de las mujeres en el ámbito laboral. La mesa fue moderada por Silvia Tomás, directora de Relaciones Institucionales de Prensa Ibérica en Valencia, y sirvió, de paso, para presentar en exclusiva la nueva revista «Mujeres Influyentes», una cuidada colección con más de 300 historias que se publica coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer.

Durante su primer turno de palabra, la directiva defendió que la innovación es una de las herramientas clave para afrontar el contexto actual y la única capaz de «crear cierta certidumbre en este momento de incertidumbre mundial». También hizo alusión a su propia experiencia personal, con una trayectoria muy marcada por la rebeldía frente a los roles que otros intentaron asignarle, pues según explicó, durante mucho tiempo se proyectó sobre ella un rol determinado que nunca decidió aceptar: «Lucho cada día por ser lo que quiero ser. Y nadie me va a adjudicar ningún papel social, ni lo que tengo que pensar o decir», señaló.

Y precisamente esta actitud inconformista es la que, en cierto modo, le ha permitido abrirse camino a lo largo de su carrera. En el último año, Navarro relató que su trabajo se ha centrado en el sector portuario, una parcela tradicionalmente masculinizada donde el liderazgo femenino todavía es poco habitual. Por esto último, destacó la palpable transformación que ha supuesto contar por primera vez con una mujer al frente de la Autoridad Portuaria de Valencia: «Mar Chao es una ingeniera de caminos preparadísima, que viene del mundo privado y de diferentes sectores, y que ha creado un cambio con su talento y su esfuerzo a pesar de contar con opiniones en contra», explicó, subrayando que referentes de este tipo son las que ayudan de verdad a transformar las estructuras.

«No hay que restar, hay que sumar»

Asimismo, insistió en que el debate sobre el liderazgo no debería centrarse únicamente en la diferencia entre hombres y mujeres. Porque, en sus propias palabras, «no hay un liderazgo femenino, hay un buen liderazgo». Y liderar implica «hacer fácil lo que parece difícil» al tiempo que generas confianza en los equipos. Una confianza que, en un entorno como el portuario -donde el trabajo depende de la coordinación constante entre muchas personas-, deviene en un componente clave. «Yo no puedo cargar un barco o descargarlo sola. Para eso hacen falta quince, veinte personas trabajando juntas. No hay que restar, hay que sumar», explicó.

La directora de Gandia de Servicios Portuarios, Rosana Navarro.

La directora de Gandia Servicios Portuarios, Rosana Navarro. / Fernando Bustamante

Navarro también reflexionó sobre cómo las mujeres, por su experiencia vital, han desarrollado habilidades de conciliación y negociación que influyen en su forma de trabajar. Sin embargo, advirtió de que las decisiones personales y el entorno contribuyen, a su vez, en las trayectorias profesionales, por lo que recomendó a las nuevas generaciones elegir bien a sus compañeros y compañeras de vida y «no cargar de más nuestras mochilas» con obligaciones adicionales que limitan las oportunidades. «Además de abuela sigo siendo mujer y creo que todas las mañanas estoy donde debo estar: trabajando y creando equipos», manifestó.

«Luchar por ser lo que queramos ser»

Más de cara a la parte final del coloquio, la directora de Gandia Servicios Portuarios puso el foco en los cambios sociales que están modificando el reparto de tareas familiares, como los divorcios, gracias a los cuales las custodias compartidas resultantes están contribuyendo a una mayor corresponsabilidad, un avance que califica como «una auténtica maravilla». En especial, porque este cambio de paradigma permite que las mujeres puedan continuar su vida laboral con mayor normalidad y sin tener que renunciar o planteárselo siquiera, una situación que hace décadas resultaba mucho más complicada.

Para poner el broche al encuentro, Navarro quiso defender que avanzar exige de determinación. Como ejemplo, confesó que en su trayectoria ha tenido que enfrentarse a situaciones muy duras e incluso llegar a ser amenazada por cuestionar determinados sistemas. Pero se mostró optimista de cara al futuro y a las nuevas generaciones, a las que observa con una mentalidad más abierta. «No será fácil, pero tampoco imposible. Yo siempre tuve claro que no quería morirme con el papel de víctima, porque no lo soy. Tan solo me ha tocado ser más valiente». Para ella, el mensaje final es cristalino: «Tenemos que luchar cada una de nosotras y cada persona por la igualdad. Pero, en especial, por ser lo que queramos ser, que no deja de ser lo más importante».

Tracking Pixel Contents