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Bruselas mete presión a la tasa turística y destaca sus beneficios en la nueva estrategia europea

El PP secunda en el Parlamento Europeo una enmienda de Compromís que resalta los "resultados tangibles" de este impuesto y añade más picante al debate valenciano

La Comisión de Transportes y Turismo votan a favor de la enmienda que pone en valor la tasa turística.

La Comisión de Transportes y Turismo votan a favor de la enmienda que pone en valor la tasa turística. / Levante-EMV

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

Entre petardos, aglomeraciones, móviles alzándose sobre la multitud, monumentos falleros y carpas, ha vuelto a explotar el debate de la tasa turística, un asunto que levanta pólvora política en la Comunitat Valenciana. Y si la mecha la prendió al inicio de la semana la alcaldesa de València, María José Catalá, pidiendo una ley estatal a pesar de que su partido derogara (con su voto) en las Corts una norma autonómica que permitía que cada ayuntamiento instalara su propio tributo, los fuegos artificiales sobre este impuesto se proyectan sobre el cielo lanzados desde el Parlamento Europeo.

Mientras en tierras valencianas el debate continúa en si sí o si no, en cómo, en presiones sectoriales o incluso en reproches partidistas del pasado, en la Unión Europea el mensaje es claro: la tasa turística puede "generar resultados tangibles para las comunidades locales". El ejemplo claro llega desde la Comisión de Transportes y Turismo de la Eurocámara donde se ha incorporado a la Estrategia Europea de Turismo que la implantación de "impuestos ambientales para el turismo" podrían "servir como fuente de financiación para proyectos que beneficien a los residentes locales y al medio ambiente".

La mención se ha incluido a través de una enmienda presentada por el eurodiputado de Compromís, Vicent Marzà. En concreto, la enmienda destaca que las ecotasas "podrían generar resultados tangibles para las comunidades locales mediante la financiación de proyectos que beneficien a los residentes y al medio ambiente", se pide analizar los resultados en ciudades y regiones donde se ha instalado este tributo "como ejemplos de buenas prácticas" y reclama a la Comisión Europea que los incluya dentro de su próxima estrategia de turismo sostenible como una "orientación" a los Estados miembro y sus regiones.

"Europa nos está diciendo algo muy claro: no se puede seguir mirando hacia otro lado mientras el turismo masivo expulsa a la gente de sus barrios; la tasa turística no es una opción, es una necesidad urgente", ha expresado Marzà tras lograr el aval a su enmienda. Esta, de hecho, ha conseguido el apoyo de los representantes socialistas así como los del PP europeo a quienes ha afeado que durante años "nos han querido hacer creer que poner límites al turismo era ir contra la economía, pero hoy el Parlamento Europeo desmonta ese relato".

El voto a favor de los eurodiputados de las dos grandes familias políticas europeas (la socialista y la popular) se suma a la traca de la posición que ambos partidos, en sus respectivas responsabilidades autonómicas, han mantenido en la Comunitat Valenciana. La tasa turística fue uno de los incendios habituales en el Botànic durante sus dos legislaturas. Reclamada por Compromís y Unides Podem, el PSPV ejerció de freno constante hasta casi el final del trayecto de ocho años cuando se alcanzó un pacto para crear un tributo municipal y voluntario para cada ayuntamiento.

Del 'tax free' a abrir el debate

De aquella ley que podía poner en riesgo la viabilidad turística no se cobró ni un solo euro a ni un solo visitante. Cuando pudo haberse puesto en marcha (porque contaba con una prórroga para su aplicación), PP y Vox ya estaban en la Generalitat e hicieron de la derogación de la norma parte de su campaña de promoción en el World Travel Market de Londres como territorio 'tax free'. Ni el cambio de consellera del ramo, de Nuria Montes a Marian Cano, ni de president, de Carlos Mazón a Juanfran Pérez Llorca ha variado esta estrategida. Hasta que esta semana habló Catalá.

La alcaldesa de València consideró que era "interesante" abrir el debate, aunque apuntó al ámbito estatal y no al autonómico, que ya encontró su resquicio legal para ponerla en marcha. El asunto ha vuelto a situarse en el foco político con el consiguiente estallido de reacciones. "Se ve que no recuerda que con su voto derogó la ley que le permitía cobrar la tasa turística", criticó inmediatamente después la síndica adjunta de Compromís, Isaura Navarro, reproche que también lanzó la líder del PSPV en València, Pilar Bernabé, que se preguntó cuánto dinero se había perdido por no aplicar esta tasa en València que tenía posibilidad de implantar y recordó que la semana pasada el PP rechazó en el pleno la petición de los socialistas de instaurarla.

Ahora, con el debate de nuevo abierto en otra nueva edición fallera y su consiguiente recepción de turistas que podrían haber reportado 3 millones de euros (según cálculos de Compromís), Bruselas añade pólvora y argumentos a la instalación de este gravamen que podría aparecer en la Estrategia Europea de Turismo Sostenible. Su votación definitiva será el próximo abril y podría ser una recomendación que ayudara, de cara a las elecciones que vienen, a que este impuesto saltase al ámbito de los programas y las promesas hacia las urnas.

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