Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El plan de movilidad metropolitano de València: tres años en vía muerta

La «crisis» de los trenes de la mascletà vuelve a evidenciar la descoordinación entre administraciones

Los expertos critican que cada uno vaya por su lado: «Nadie planifica»

Metros llenos en el macro finde fallero.

Redacción Levante-EMV

València

La «crisis» de los trenes de Cercanías de la multitudinaria «mascletà» de Fallas de València ha dejado al descubierto una preocupante incapacidad para coordinarse de las administraciones con competencias, en este caso, el Ayuntamiento de València y el Ministerio de Transportes junto con Renfe, la Delegación de Gobierno y también la Generalitat. Si las mismas instancias que no han sabido o querido ordenar sin enfrentarse políticamente el movimiento de las 50.000 personas que pueden congregarse en la mascletà, qué se puede esperar a la hora de planificar con eficacia la movilidad en un área donde viven casi dos millones de personas.

Mientras el caos y estrés para llegar al trabajo, la universidad o la consulta del médico se repite a diario en los accesos y salidas a la capital el plan de Movilidad Metropolitana (PMoME) de València impulsado por el gobierno del Botànic lleva casi tres años aparcado en un cajón. Este ambicioso plan, consensuado con 70 municipios del área metropolitana extendía la red de Metrovalencia a Xirivella, Alaquàs y Aldaia, proyectaba carriles exclusivos para los autobuses y vehículos compartidos (carriles VAO) en las cuatro carreteras de entrada a València, una red de carriles bici estructurales de más de mil kilómetros, cuatro corredores de autobuses eléctricos guiados, aparcamientos disuarios en València (15) y ciudades intermedias, así como tres nuevas líneas de metro en la capital (Ll11, L12 y prolongación de la L10). También contempla el desdoblamiento del túnel del metro de Xàtiva-Colón-Alameda, la «madre del cordero» para acabar con colapso de la actual red de metro radial de la capital y el área metropolitana. Puedes poner más trenes en las cabeceras pero si no amplías las capacidad del túnel de Xàtiva, el cuello de botella por el que pasan casi todos los trenes, no se puede solucionar el problema, apuntan los expertos en movilidad.

Joan Romero: «Falta mucha coordinación e inversión para modernizar el transporte»

El cambio de gobierno y la dana parecen haber condenado a papel mojado un plan que tardó dos legislaturas en desarrollarse que podría y debería estar aplicándose para solucionar el caos diario de atascos de tráfico y metros y autobuses colapsados que padecen miles de valencianos.

El plan se envió en 2023, superada la fase de consultas y alegaciones, a la Conselleria de Medio Ambiente para su aprobación definitiva, algo que no se ha producido. En la conselleria que dirige ahora Vicente Martínez Mus apuntan que el plan no llegó a aprobarse de forma definitiva y en algunos puntos ha quedado desactualizado, aunque a día de hoy sigue siendo la «hoja de ruta». El actual Consell quiere replantear el plan de movilidad metropolitano. Mientras esto llega, se plantea incorporar algunas medidas al Plan Endavant de reconstrucción de la dana.

Un instrumento de planificación

El PMoMe es un instrumento de planificación que implica a la Generalitat, al Gobierno y a los ayuntamientos, que deberían ejecutar la parte que les toca de las nuevas infraestructuras, desde las nuevas líneas de metro y las infraestructuras ferroviarias que deberían ejecutar las administraciones autonómica y central, hasta las estaciones y carriles bici competencia fundamentalmente municipal. Sin embargo, ni las obras ni siquiera la renovación de las caducadas y obsoletas concesiones de los autobuses amarillos que conectan los pueblos del área metropolitana entre ellos y con la capital se ha completado.

Imposible billete único

Entre las pocas actuaciones previstas en el plan de movilidad que han salido adelante destaca la famosa pasarela de la Solidaridad, que utilizaron miles de voluntarios para ayudar a los pueblos afectados por la dana, o el nuevo puente para transporte público exclusivo de la V-30 en Xirivella o el bus VAO de la V-21. La Generalitat todavía no ha ejecutado el carril bus VAO en la CV-35, ni en la Pista de Silla (CV-31), y el ministerio tampoco ha hecho el de la A-3. El coche compartido está bastante implantado en países como Francia, pero en la Comunitat Valenciana queda camino por recorrer. Falta cultura de compartir vehículo.

El plan del Botànic se puede mejorar, afinar o revisar pero lo más costoso que fue poner a todos de acuerdo sobre lo que había que hacer se hizo, ahora queda la parte de impulsar las infraestructuras previstas y para ello hay que acudir a los planes urbanísticos de ordenación estructural y a los convenios interadministrativos. Coordinación en suma, apuntaba recientemente la ingeniera de Caminos Roser Obrer, directora general de Obras Públicas de la Generalitat cuando se redactó el PMoMe, en las jornadas «Movilidad en el área metropolitana de València» organizadas por la Cátedra Cambio Climático, Territorio y Riesgos Ambientales en el Mediterráneo de la Universitat de València.

Entre los cambios en la movilidad que se anuncian estaría el eventual traslado a la perifería de la estación de autobuses, de Menéndez Pidal, junto a Nuevo Centro. La idea de sacar fuera del centro la terminal, cuyo traslado se incluía en el Plan de Movilidad a la proyectada Estación Central, a futuro, principal nodo intermodal de la capital, no convence a los expertos en movilidad. «El principal foco tractor de la ciudad es el centro y las universidades y la gente quiere llegar allí en transporte público». «Si alejas las estaciones a la periferia obligas a la gente a coger el coche», apuntan los expertos consultados por este diario.

Roser Obrer, actual directora general de Transporte por Carretera y Ferrocarril, apunta sobre cómo conseguir los objetivos del plan de Movilidad seis puntos clave: la expansión de la red de transporte público (ampliación de servicios, reestructuración de las líneas de metro, tranvía y la implantación de un sistema de autobuses guiados), la creación de nuevos apartamientos disuarios («park and ride»); el desarrollo de una red de intercambiadores; la implantación del billete único y la promoción de la eficiencia energética y los vehículos eficientes.

Cercanías: la gran olvidada

El catedrático de Geografía y director de la cátedra de Cambio Climático de la Universitat de València, Joan Romero, a quien la alcaldesa de València, M.ª José Catalá, ha encargado la elaboración del Plan Director Metropolitano de València, asegura que la movilidad a escala metropolitana «debe abordarse como un todo y en coordinación con todos los actores». Lo primero que hace falta, apunta Romero, son datos actualizados sobre desplazamientos y modos de hacerlos. Y, sobre todo, «nos falta mucha coordinación e inversión» sobre todo en cercanías, la «clase subalterna» del transporte asegura Romero. En transporte ferroviario hace falta un cambio de dirección, señala Romero. Mientras en AVE se han gastado 63.000 millones en Cercanías solo 3.600 y no del todo ejecutados. La infrafinanciación autonómica no ha ayudado precisamente a que las inversiones autonómicas llegaran al transporte público, desfasado, saturado y pendiente de modernizar.

El profesor revela que el anterior gobierno del Botànic ya le encargo la redacción del plan director metropolitano, pero con las elecciones quedó bloqueado. Fue un encargo directo de Ximo Puig. Entonces, el encargo del plan metropolitano lo lidró la Generalitat, ahora es la alcaldesa del «Cap i casal» la que ha tomado la iniciativa.

La intención del equipo que coordinará Romero es presentar, previsiblemente en diciembre de este año, las bases de un plan director con vocación supramunicipal, que abarcarà de Sagunt a la Albufera, donde la movilidad será una de las patas principales pero donde se analizará también la vivienda, la cartografía de riesgo, el urbanismo o las emergencias, entre otros ejes. Romero apunta que su objetivo es hablar con todos los actores públicos y privados, como ayuntamientos, Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Adif, Cámara de Comercio... «Queremos contar con todos y poner el documento a disposición de todos». Sobre el plan de movilidad aprobado por el Botànic, Romero señala que es una «muy sólida base» sobre la que trabajar.

El catedrático insiste en que es necesaria mayor cooperación entre las administraciones. Se requiere una visión integrada para elaborar «un plan director de movilidad de periferia a periferia, que no todo pase por la ciudad». «Lo necesitamos desde hace décadas».

Una reflexión que comparte el catedrático de Geografía y excomisionado del Gobierno del Corredor Mediterráneo, Josep Vicent Boira, quien asegura que la movilidad en València está desbocada y nadie planifica con una visión de conjunto. Renfe, Metrovalencia, la EMT… cada uno proyecta sus infraestructuras sin tener en cuenta lo que hace el otro.

Sobre el plan de movilidad metropolitano de 2023, Boira apunta que es necesario revisar el ámbito, el PMoMe porque «se ha quedado pequeño». La Unión Europea aprobó en 2024 un reglamento de obligado cumplimiento que exige a los municipios de más de 100.000 habitantes que redacten planes de movilidad para sus áreas funcionales, que exceden los límites del término y en el caso de València deberían extenderse hasta Sagunt o Almussafes, donde funcionan o hay proyectados importantes nodos logísticos que generan numerosos desplazamientos.

«La escala solo municipal de la movilidad empobrece», apunta Boira. Hay que pensar en áreas funcionales teniendo en cuenta las exigencias de las redes transeuropeas y de las infraestructuras que hay en marcha, explica Boira. Es el caso del AVE Castellón-València que entrará en servicio en 2027 y que acortará los tiempos de desplazamiento actuales de los trenes de cercanías. Igual que cuando se ponga en marcha el ancho internacional con Alicante, que funcionará como un AVE regional. Con el Ave a Castello podrá venir gente de Xativa, de Elx, Almussafes o Sagunt a València o al revés. «El Plan de Movilidad deberá tener en cuenta el impacto que van a tener las nuevas infraestructuras que hay en marcha».

Cinco millones de desplazamientos al día entre los pueblos y la urbe

Las grandes cifras más recientes sobre la movilidad en València y el área metropolitana, con cerca de dos millones de habitantes, las recoge el plan de Movilidad 2018-2022, que señala que entre la capital los municipios de la primera y segunda corona metropolitana se realizan 4,8 millones de desplazamientos diarios. El coche particular sigue reinando a la hora de moverse para ir a trabajar, estudiar o por ocio. El 41,3%de los desplazamientos se realiza en vehículo privado, un 2,4 % en bicicleta, y un 15,4 % en transporte público.

Datos que con toda seguridad han variado al alza en los últimos años como consecuencia, entre otros factores, del incremento de precios de la vivienda que ha expulsado a muchas personas, sobre todo jóvenes, de la capital a pueblos del área metropolitana.

El diagnóstico del PMoMe constaba ya la evidencia del desequilibrio territorial en lo que respecta al acceso y oferta de transporte público. La capital tiene niveles «excelentes» mientras que la oferta baja a niveles a «moderada» o «mala» en municipios del área metropolitana, en concreto, Catarroja, Albal, Torrent, Alaquàs, Aldaia, Xirivella, Paterna y Burjassot.

Entre los datos que llaman a la reflexión queda el de que para distancias superiores a 10 kilómetros, casi el 80% de los desplazamientos se realizan en vehículo privado y que incluso en distancias de dos kilómetros el porcentaje de los que acuden al coche supera el 25%.

La red de Metrovalencia, en sus seis líneas de suburbano y cuatro de tranvía, registra casi 300.000 viajeros diarios. En el mes de enero, se movieron en estos medios de transporte más de nueve millones de viajeros.

En el tráfico por estaciones, Xàtiva (L3, L5 y L9) se situó en primer lugar con 508.067 desplazamientos; en segundo lugar, Colón (L3, L5, L7 y L9) con 431.609, y en tercer lugar, Àngel Guimerà (L1, L2, L3, L5 y L9), con 332.762 movimientos.En el área metropolitana, destacan como las cinco estaciones más transitadas Mislata (L3, L5 y L9), con 198.147; Torrent Avinguda (L2 y L7), con 191.510; Paiporta (L1, L2 y L7), con 150.108; Torrent (L1, L2 y L7), con 128.384; y Aeroport (L3 y L5), con 121.292 movimientos.

Los trenes de cercanías por otro lado trasladan a cerca de 60.000 viajeros diarios.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents