Oltra desafía a Catalá y Bernabé y abre la larga batalla por València
La entrada de la exvicepresidenta de la Generalitat desafía a la delegada del Gobierno por el liderazgo de la izquierda en el «cap i casal». En la derecha, el PP confía en que Pérez Llorca se consolide para que Catalá pueda centrarse en la alcaldía, Camps presiona y Vox mide la posible apuesta por Vicente Barrera.

María José Catalá (PP), Pilar Bernabé (PSPV) y Mónica Oltra (Compromís) optarán a la alcaldía de València en 2027. / L-EMV

El anuncio del regreso de Mónica Oltra a la primera línea política para luchar por la alcaldía de València en 2027 no ha hecho más que confirmar algo que se venía intuyendo desde hace meses: a poco más de un año para los comicios municipales, la batalla por la vara de mando del Cap i Casal -la tercera ciudad de España en población- se perfila larga, intensa y cargada de simbolismo político.
Aunque la única que de momento ha confirmado expresamente que presentará su candidatura es la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, al frente de los socialistas, parece claro que, si no hay urgencias autonómicas de por medio, María José Catalá intentará revalidar el cargo de alcaldesa que ostenta desde 2023.
A ese pulso entre Catalá y Bernabé -que ya ha dejado gestos tan elocuentes como el veto a la socialista en el consejo de Valencia Parque Central o las caras de desconfianza entre ambas en la junta de seguridad por la crisis ferroviaria de las Fallas- se sumará ahora un peso político conocido, experimentado y acostumbrado al cuerpo a cuerpo como el de la exvicepresidenta de la Generalitat.

Pilar Bernabé y María José Catalá en la reunión por el conflicto con Renfe durante las fallas. / JM LOPEZ
"Vuelve Mónica, por favor"
De hecho, sin desvelar hasta ahora con claridad sus intenciones, Oltra ya venía llamando desde hace tiempo a las puertas de la carrera por la alcaldía como posible aglutinante de un frente de izquierdas que trascienda al propio Compromís. «Vuelve, Mónica Oltra, por favor», escribió en diciembre Gabriel Rufián, uno de los principales defensores de la formación de coaliciones electorales amplias frente a la derecha a escala estatal.
Que el regreso de la exvicepresidenta a la primera línea política por vía municipal estaba más o menos cantado lo evidenció hace unas semanas la actual portavoz de Compromís, Papi Robles, cuando se reunió con la fundadora de Iniciativa pel País Valencià para expresarle su voluntad de dar un paso a un lado, pese a que nunca había ocultado su aspiración a liderar el proyecto valencianista en los próximos comicios. Este sábado, Robles ha confirmado expresamente su disposición al relevo, despejando uno de los principales obstáculos internos.
Eso sí, Oltra se presenta a la contienda con el lastre de una causa judicial todavía abierta y en una fase procesal que difícilmente permitirá despejar su situación antes del próximo ciclo electoral. La exvicepresidenta tendrá que preparar su candidatura mientras afronta la apertura de juicio oral por el presunto encubrimiento de los abusos sexuales cometidos por su exmarido contra una menor tutelada, circunstancia que sin duda será utilizada por sus rivales políticos durante la campaña.
Dos candidatas de alto perfil
Así pues, el flanco izquierdo de la política en la capital valenciana podría presentarse a las elecciones con dos candidatas de alto perfil que no solo aspirarán a reeditar en 2027 un gobierno progresista como el que dirigió la ciudad entre 2015 y 2023, sino que también competirán por encabezar ese eventual ejecutivo. Ni una Bernabé reforzada por su visibilidad institucional tras la dana tiene tan claro como hace unos meses convertirse en el referente del progresismo valenciano, ni Oltra lo tendrá tan fácil como lo tuvo Joan Ribó cuando los socialistas compitieron contra él con Joan Calabuig en 2015 y Sandra Gómez en 2019.
Desde que tocaron fondo en 2015, los socialistas han experimentado una recuperación lenta pero progresiva que ahora confían consolidar bajo el liderazgo de Bernabé, que ha asumido también el mando orgánico en la ciudad y ha ido situando en el centro del debate propuestas como la aplicación de la ley estatal de vivienda o la implantación de la tasa turística. Sin embargo, el crecimiento socialista se plantea en gran medida a costa de un Compromís que en 2015 y 2019 fue la referencia principal del voto progresista valenciano y que con Oltra al frente podría alterar de nuevo el equilibrio interno de la izquierda.
Una Catalá "centrada"
Pero si la izquierda encara un escenario de competencia interna, la derecha no afronta menos incógnitas. Aunque María José Catalá no ha presentado todavía oficialmente su candidatura a la que sería su tercera tentativa electoral en València, en el seno del PP se da prácticamente por hecho que intentará revalidar la alcaldía siempre que no se produzca un giro inesperado en el tablero autonómico. La consolidación de Juanfran Pérez Llorca como candidato popular a la Generalitat despejaría definitivamente el horizonte municipal para la actual alcaldesa, que desde el principio ha insistido en su voluntad de centrarse en la ciudad y apartarse del debate sucesorio abierto tras la salida de Carlos Mazón.
El PP es consciente de que el resultado en València tiene un peso simbólico y electoral determinante en el conjunto de la Comunitat Valenciana. Los populares recuerdan que nunca la izquierda ha gobernado la Generalitat sin haber ganado esa misma noche en la capital autonómica. En 2023, la diferencia entre el bloque conservador -PP y Vox- y el progresista -Compromís y PSPV- fue de apenas 26.000 votos, un margen suficiente para gobernar pero no lo bastante amplio como para garantizar la tranquilidad electoral.

María José Catalá y Vicente Barrera. / L-EMV
Barrera... Y Camps
La aparente estabilidad actual del gobierno municipal esconde una compleja partida estratégica. Vox, socio a veces incómodo del PP en el ayuntamiento, ha sufrido la división de su grupo municipal y la reordenación orgánica impulsada por la dirección nacional. En este contexto, el nombramiento del exvicepresidente del Consell Vicente Barrera como presidente provincial del partido ha disparado las especulaciones sobre una posible candidatura de peso para disputar, si no la alcaldía, sí una posición de fuerza dentro de un posible gobierno de derechas.
Vox suele apostar por candidatos poco conocidos en el ámbito local o autonómico para evitar que figuras con proyección propia eclipsen el liderazgo nacional de Santiago Abascal. Sin embargo, la singularidad del escenario valenciano podría llevar al partido a hacer una excepción y apostar por un perfil popular y con experiencia institucional como el de Barrera, capaz de movilizar voto propio y reforzar la posición negociadora del partido frente al PP.
Por si el tablero no fuera lo suficientemente complejo, un tercer factor introduce incertidumbre en el campo conservador: el activismo político del expresidente de la Generalitat Francisco Camps. Empeñado en recuperar la secretaría general del PP valenciano, Camps no oculta su voluntad de influir en las decisiones estratégicas del partido y, llegado el caso, podría impulsar candidaturas propias o alternativas de perfil regionalista si considera que la dirección nacional ignora sus planteamientos.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Ayuntamiento de Cullera cancela una orquesta tras no superar los controles de seguridad
- Un fondo francés, tras la compra del mítico Escalante por 3 millones de euros
- De descorchar cava a pasear un ataud: así se festejó el descenso del Valencia CF a Segunda División
- Las navieras desconfían del alto el fuego en un Estrecho colapsado de buques
- Morante de la Puebla y Roca Rey, figuras del toreo, protagonizarán las corridas de la Feria de Abril en À Punt
- Las últimas barracas de l'Horta de València
- La pirotecnia da la bienvenida al día de Sant Vicent Ferrer de València. Programa de actos del lunes 13
- Una nueva Pérez Galdós aflora entre zanjas y dudas vecinales por los plazos