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Entrevista

Vicent Soler: "El nuevo modelo de financiación no es un traje a medida. Guste o no, los cambios siempre han venido de Cataluña"

El exconseller, referente histórico del PSPV y asesor de Salvador Illa en materia de financiación, celebra la llegada de Arcadi España al Ministerio de Hacienda, un dirigente con "visión periférica" sobre la configuración del país ante el reto del nuevo modelo: "Le recomiendo pedagogía, todos mejoraríamos"

Vicent Soler: "El nuevo modelo de financiación no es un traje a medida. Guste o no, los cambios siempre han venido de Cataluña"

Germán Caballero

Uno de sus discípulos de la Facultat d’Economia de la UV llega a la cima: Arcadi España, ministro de Hacienda. Lo hace con el reto de aprobar el nuevo sistema de financiación. ¿Es un traje a medida para Cataluña?

Hace poco el nuevo ministro y yo tildamos la propuesta de la ministra Montero como una ventana de oportunidad. En absoluto es un traje a medida, es uno de los bulos más grandes que se han dicho. Los cambios en el sistema siempre han venido, guste o no, por parte de Cataluña: ocurrió con Aznar y Pujol tras el pacto del Majestic, luego con Zapatero y el tripartito, y ahora por las circunstancias parlamentarias de un gobierno en minoría. Estamos hablando de un auténtico cambio histórico basado en una propuesta transparente y objetivable que responde a dos principios constitucionales de suficiencia y equidad.

¿Tiene margen Arcadi España en lo que queda de legislatura para aprobarlo?

Por él no quedará, tiene muy claro que hará lo posible. La insuficiencia vertical entre la administración central y las autonómicas es terrible porque ya no se cumple ni el pacto de 2009. Desde entonces, sobre todo en la época de Cristóbal Montoro, se hicieron arreglos fiscales para que el Estado se quedara con los aumentos del IVA. Eso ha hecho que haya una diferencia de 20.000 millones entre lo que han crecido los ingresos de la administración central y los de las autonómicas. Lo que se plantea ahora es volver a ese equilibrio de 2009, lo que mejorará la financiación de todas las comunidades: el 80% de sus atribuciones son los servicios públicos fundamentales.

Vicent Soler, en las instalaciones de Levante-EMV.

Vicent Soler, en las instalaciones de Levante-EMV. / Germán Caballero

¿Cómo afecta el nuevo modelo a la equidad?

Se sacan de la mesa todos los fondos que no sean el de garantía, que distribuye recursos según la población ajustada. Este es el criterio lógico para financiar servicios públicos personales: sanidad, educación, etcétera. Excepto las pensiones, todo el estado del bienestar está atribuido a las comunidades autónomas. Al dar claridad y transparencia mediante un criterio objetivo como la población ajustada es un paso de gigante. Es un cambio histórico. Es suficiencia y equidad.

Que una comunidad tenga un 30% más de recursos per cápita ajustada teniendo las mismas obligaciones es lo que realmente rompe España"

¿Por qué genera rechazo si la propuesta se basa en población ajustada y tiene en su gen corregir la desigualdad?

Quiero pensar que es ignorancia y no insolidaridad. Si nadie pierde en términos absolutos, ¿qué más da si otros ganan? Que una comunidad tenga un 30 % más de recursos per cápita ajustada teniendo las mismas obligaciones es lo que realmente rompe España, creando españoles de primera y de segunda. Sobre todo referido al estado del bienestar. Eso se traduce en mejores listas de espera o ratios escolares. El martes hubo una huelga en València pidiendo precisamente eso, y el conseller dice que estamos infrafinanciados. Es una contradicción anteponer los intereses de partido a los intereses generales. Todas la comunidades mejorarían. No es un juego de suma cero.

¿Qué pasos aconsejaría al ministro para el impulso final a esta reforma?

Mucha pedagogía. Esto lo puede entender cualquiera. Me hace gracia que el "no" se base en que se pactó con Esquerra Republicana. Sí, ya, y en 2002 Aznar pactó con Pujol por estar en minoría. Cataluña, guste o no, siempre ha sido quien ha puesto las circunstancias para el cambio, para romper los statu quo. El problema es cuando un partido tiene mayoría y no hace nada por resolver los problemas de los ciudadanos. Hay unas inercias centralistas enormes que vienen del siglo XIX. Acaba de salir un libro sobre el papel definitorio del sistema de Gobierno basado en los altos funcionarios del Estado, que son los que "cortan el bacalao", y todos están en Madrid. Cambian los gobiernos pero siempre están ahí. Eso hace que muchas veces haya poca velocidad de cambio, muchas inercias del pasado.

Usted fue conseller de Hacienda. Si le ofrecen una quita de deuda de 11.210 millones, ¿saldría corriendo a la Moncloa o diría “no” y pediría más?

No es incompatible. Diría que sí inmediatamente y a continuación pediría que se ajustase mejor a nuestra infrafinanciación.

¿La quita es insuficiente?

Sí, porque es una quita parcial vinculada al endeudamiento forzado por la época de Montoro en 2012. A nadie se le ha escondido. Hay que mirar hacia adelante con el nuevo sistema y, por otro lado, ver la infrafinanciación caso por caso, viendo las circunstancias del mayor endeudamiento. Cuando llegamos al Botànic, el gasto per cápita estaba cinco puntos por debajo de la media; creíamos que era injusto. Nuestro trabajo fue ajustarlo a la media, lo que generó déficit por la falta de ingresos.

Pertenece a la comisión sobre la financiación en Cataluña que asesora al president Illa. ¿El pacto entre el Gobierno y ERC es un concierto económico o solo lo parece?

En absoluto. Se basa en transparencia, objetividad y generalización potencial. Cataluña se avanzaba, una vez más, pero no contra nadie: quiere ejercer más autogobierno con su agencia tributaria, pero los números están sujetos a los principios constitucionales de suficiencia y equidad para todas las comunidades. Los únicos que no siguen estas reglas son Euskadi y Navarra. Además, la propuesta de la ministra es flexible y atiende a singularidades que se requieran.

El PP pactó lo mismo con el Majestic, porque estaba en minoría. El problema es que el PP tuvo mayorías absolutas y no hizo nada"

¿No debería el Gobierno haber planteado una propuesta más genérica para evitar las críticas del PP?

Pero es que lo presentó en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que es donde toca. El PP pactó lo mismo con el Majestic, porque estaba en minoría. El problema es que el PP tuvo mayorías absolutas y no hizo nada.

¿Y no podría haber hecho más María Jesús Montero por la financiación en estos ocho años? Recordemos que no ha habido nuevo modelo.

He hablado mucho con ella y siempre me decía que no quería crear falsas expectativas si el PP no iba a votarlo en el Congreso. Tenía una parte de razón: yo le decía que lo presentara para que el PP se descare ante la opinión pública. Finalmente ha hecho una propuesta objetiva que nadie ha hecho. Ahora el PP tendrá que explicar por qué no vota una propuesta que mejora la financiación de todos y permite mayor autogobierno.

El Estado de las autonomías ha distribuido la gestión de servicios y unas cuantas infraestructuras, pero en paralelo ha concentrado las grandes decisiones económicas en Madrid"

¿Falta lealtad vertical en el Estado, de la administración central a las autonomías?

Sí, sí. El modelo de Madrid no son solo los políticos, sino los altos funcionarios y las grandes empresas, muy bien estudiado por el IVIE: por ejemplo, el 70 % de los contratos públicos se hacen con empresas ubicadas en Madrid. Es uno de los problemas más grandes. Esta idea jacobina, centralista, de no distribuir de verdad el poder... El Estado de las autonomías ha distribuido la gestión de servicios y unas cuantas infraestructuras, pero en paralelo ha concentrado las grandes decisiones económicas en Madrid. Madrid ha crecido muchísimo en estos años. ¿Descentralización de qué? De gestionar el bienestar, si, pero dónde se concentran las decisiones.

¿Serviría de algo descentralizar instituciones?

Tener una visión periférica de España sería revolucionario frente a la heredada del siglo XIX. Que haya no solo políticos de la periferia, sino visión periférica de la realidad de España, que según la Constitución es un estado compuesto, sería un paso importante.

No se ha avanzado mucho.

Que Arcadi España sea ministro es un paso importante. Ya lo fue Montero. Montoro es un señor de Jaén que se hizo en Madrid, o Rato. Es una cierta esclerosis institucional. España no es solo Madrid; Ayuso está equivocada. Hay más españoles fuera de Madrid que dentro. Esto viene de muy lejos: Madrid y las provincias. La democracia debe trabajar en el coprotagonismo de todas las comunidades en la gobernación del Estado.

¿Se ha "independizado" Madrid como dinámica de poder del resto de España?

Madrid puede hacer cosas que el resto no podemos hacer. En fiscalidad sobre todo. Hay una capacidad fiscal que procede de capitalizar la capital. Cataluña o nosotros nos lo hemos trabajado, lo poco o lo mucho que tengamos, pero la capacidad fiscal de Madrid gran parte viene vinculada a ser la capital.

Es curioso que en casi todas las grandes ciudades europeas gobierne la izquierda excepto en Madrid. ¿Por qué? Hace dos o tres generaciones las oligarquías necesitaban generales, ahora necesitan medios de comunicación y abogados"

El Estado ha destinado 170 millones a la Galería de las Colecciones Reales, la mayor inversión cultural en décadas, y en Madrid. Incluso un gobierno socialista de retórica federalista es incapaz de romper esas inercias.

Cuesta ir contra las inercias pero se ha de ir. ¿Por qué ha de estar en Madrid? Es llover sobre mojado. Es la concepción de que Madrid es la expresión mas genuina de España. Y Madrid no muestra la España plural; allí solo se habla castellano o inglés. Está en las profundidades de una cultura creada en Madrid y que después tiene cómplices periféricos, más en la derecha que en la izquierda.

Ese fenómeno de las megalópolis se da también en otras grandes capitales europeas, ¿no?

Pero es curioso que en casi todas las grandes ciudades europeas gobierne la izquierda excepto en Madrid. ¿Por qué? Hace dos o tres generaciones las oligarquías necesitaban generales, ahora necesitan medios de comunicación y abogados.

Todo de lo que estamos hablando parece incapacitar a España para abordar un debate de la madurez que requiere el reparto de los recursos.

Sería importante que las sociedades civiles se rebelen contra esa situación. En Valencia, empresarios y sindicatos le dicen al president de la Generalitat que acepte el nuevo sistema, pero él no lo hace porque su partido le dice que no lo haga. Esto es tremendo. Hay que hacer pedagogía sobre lo que perdemos en el actual sistema y lo que ganaríamos.

A veces miembros del gobierno autonómico tienen una visión más centralista, genuflexa, sucursalista que un ministro"

¿Le pediría esa misma lealtad a Diana Morant? Atender más a la realidad local que a las estructuras de partido.

Ella es ministra, pero habla un lenguaje de reivindicación de la financiación o recuperar la capacidad de regular el derecho civil valenciano. A veces miembros del gobierno autonómico tienen una visión más centralista, genuflexa, sucursalista que un miembro del Gobierno.

No estoy de acuerdo con Fuster; yo digo que "el País Valencià será de todos o no será"

Hoy todos reconocen la infrafinanciación valenciana. Nos dan la razón, pero no el dinero. ¿Lo considera el gran fracaso del autogobierno valenciano?

Al contrario, el gran éxito. Para cambiar las cosas hay que reconocerlas, identificarlas, hacer el diagnóstico. Hace diez años nadie reconocía esta situación. Hemos sido capaces de explicar a toda España que esto ataca principios constitucionales. La unidad de la sociedad civil fue fundamental. Es verdad que no se ha conseguido porque dependemos de otras 15 comunidades con visiones sesgadas que defienden un statu quo que creen que les beneficia y se equivocan. El nuevo sistema responde a lo que defendemos desde 2015. Tenemos que estar contentos.

Vicent Soler.

Vicent Soler. / Germán Caballero

"La gestión de la dana ha hecho mucho daño al prestigio del autogobierno"

La dana se ha percibido como un fracaso de administración multinivel.

Las administraciones cercanas como la Generalitat, o demuestran que están para proteger al ciudadano o fracasan desde el punto de vista de la identidad institucional. La gestión de la dana ha hecho mucho daño al prestigio del autogobierno y para los que lo defendemos desde la clandestinidad ha sido terrible. Me duele la falta de responsabilización y de cultura metropolitana. Que la ciudad de València se haya desentendido del sur de su área me parece gravísimo. La buena gobernanza necesita la idea metropolitana. En 1986 como conseller hice el Consell Metropolità de l’Horta con la complicidad de Pérez Casado, contra viento y marea, un embrión de área metropolitana. Con insuficiencias, pero algo. Zaplana y Rita Barberá se lo cargaron en lugar de mejorarlo. Llegamos a 2026 sin esa visión.

Tenemos una derecha que no acaba de asumir su valencianidad ni una visión geopolítica propia del mundo desde aquí, no desde el Paseo de la Castellana"

Ahora que nos acercamos al 25 d’Abril, la foto es esta: el Síndic de Greuges denuncia que lo quieren silenciar, se investiga la posible fabricación de bulos por parte de Presidència, la AVL asfixiada por el Consell, el Dret Civil abandonado... ¿Cómo lo ve uno de los padres del autogobierno?

Con tristeza. Podríamos haber avanzado mucho más. Hay un peligro de involución permanente. Tenemos una derecha que no acaba de asumir su valencianidad ni una visión geopolítica propia del mundo desde aquí, no desde el Paseo de la Castellana. Podríamos ser una de las capitales del Mediterráneo, con Barcelona, Marsella, Nápoles, Atenas,... ese es nuestro mundo. No estoy de acuerdo con Fuster en que "el País Valencià serà d'esquerres o no serà"; yo digo que "será de todos o no será". El gran problema es que la derecha no juega ese juego. Es como si la lengua les condicionará todo. No lo sé. Falta una derecha democrática y valencianista en el sentido de entender el mundo desde aquí.

Pilar Bernabé y Mónica Oltra podrían formar un tándem magnífico y revolucionario para la Alcaldía de València"

¿Qué opina del regreso de Mónica Oltra, con la que tuvo choques legendarios en el Consell?

Le tengo un gran afecto y estoy muy contento de que se haya sobrepuesto al 'lawfare' que le montaron. Hay dos grandes candidatas. Pilar Bernabé y Mónica Oltra podrían formar un tándem magnífico y revolucionario para la alcaldía de València.

Oltra regresa, a Camps no le dejan y hay quien pide que vuelva Ximo Puig. ¿Ya no hay políticos como los de antes?

Hay políticos diferentes, más jóvenes. Cada uno ha cumplido su papel. Yo soy de una generación, Puig de la siguiente y Arcadi de la posterior. Todos hemos bebido de la misma línea. Estoy muy contento. Me parece importantísimo que Arcadi España sea ministro, ligando la periferia, la España plural y la equidad de la financiación. Cada uno hemos hecho un papel.

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