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El sector del juego topa con las nuevas leyes y retrocede tras años de auge

El Consell plantea prohibir nuevas autorizaciones en la Comunitat Valenciana al superar la media estatal en bingos y salones

Un salón de juegos frente a un colegio en Alicante, imagen de archivo.

Un salón de juegos frente a un colegio en Alicante, imagen de archivo. / Héctor Fuentes

Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

El voto en las Corts se ha convertido en el tapón que ha puesto tope al burbujeo del sector del juego en la Comunitat Valenciana. Los últimos cambios legislativos, y en especial la norma impulsada por el Botànic en 2020, han ejercido de freno al constante aumento en todo tipo de locales, tanto salones de juego como salas de bingo como casas de apuestas que se vivía en los años previos, un incremento que ha situado al territorio valenciano por encima de la media y que podría contar con una nueva viga ya que el Consell plantea endurecer la regulación con un veto a nuevas licencias.

Son conclusiones del 'Estudio de impacto social y sobre la salud pública de las instalaciones de juego existentes en la Comunitat Valenciana' impulsado por la Conselleria de Hacienda y que salió a consulta pública la semana pasada. La radiografía va de la mano de una serie de recomendaciones que ya se plasman en un borrador de decreto del propio Ejecutivo autonómico con el que prevé impedir nuevas autorizaciones a locales de juego, máquinas con premios y salas bingos, más allá de aquellas que requirieran un traslado por incumplir las distancias legales.

Las recomendaciones, y su consiguiente propuesta de actuación legal, aterrizan después de que el propio estudio evidencie que la Comunitat Valenciana está por encima de la media estatal tanto en la implantación de negocios vinculados con el sector del juego, en su crecimiento en los últimos años, como en el porcentaje de prevalencia de juego problemático en población general y población escolar. Eso sí, en todos ellos, con una tendencia a la baja fruto especialmente de las medidas implementadas.

Porque aunque la política a veces parezca perderse en asuntos etéreos, tiene su impacto en la realidad y el voto en las Corts se ha hecho curva descendente. Donde más se nota es en las casas exclusivamente de apuestas. El primer local específico de apuestas se abrió en 2012, y llegó a haber 37 en 2019. Al año siguiente llegó la nueva ley del Juego y comenzó un descenso claro que se sustanció en 2022 con 26 bajas, quedando desde entonces solo dos establecimientos de este estilo en toda la Comunitat Valenciana: uno en Alicante y otro en València.

Imagen de archivo de un salón de apuestas deportivas en València. SALÓN DE APUESTAS DEPORTIVAS . DE JUEGOS . LEY DEL JUEGO

Imagen de archivo de un salón de apuestas deportivas en València. / Levante-EMV

Ese giro también se empieza a ver en los salones de juego, mucho más extendidos. En este sentido, en 2021, los salones de juego tocaron su techo al llegar a los 523 en toda la Comunitat Valenciana, más del doble de los 252 que había instalados en 2013. Estos establecimientos crecieron entre 2015 y 2023, años del Botànic, un 80 %, 30 puntos más que la media estatal. Desde ahí caída ligera hasta los 513 en 2024. A ello se añade que 37 locales se trasladaron entre 2021 y 2024 por estar a menos de 850 metros de centros educativos, margen fijado en la ley del Botànic.

"Marco más restrictivo"

"Las condiciones de autorización e implantación han tenido un papel determinante en el ritmo de crecimiento", expresa el informe que destaca "la transición hacia un marco más restrictivo" en el caso autonómico. Este, no obstante, no impidió que la distancia de salones por habitantes creciera y si en 2015 había en la Comunitat Valenciana 5,75 locales de juego por cada 100.000 habitantes, frente a la media nacional que era de 5,21; en 2023 la cifra era de 9,63 frente a los 7,66 que había a nivel nacional.

La diferencia en esa comparación poblacional es mayor en el caso de las salas de bingo. De hecho, la Comunitat Valenciana casi duplica esa tasa: 1,22 bingos por cada 100.000 habitantes por los 0,68 en España. Es, además, la segunda autonomía en este ránking, solo por detrás de La Rioja (1,23) y la segunda con más bingos en números absolutos, 65, por los 66 de Cataluña, que le quitó en 2024 la cima de la clasificación. La cifra valenciana se ha mantenido prácticamente estable desde 2020, cuando había 62, por los 57 que había en 2015, y por los planes del Consell no parece que vaya a ir en auge.

Los números vinculados a los espacios físicos para esta actividad tienen su impacto en los datos sobre adicción. En este sentido, según la Encuesta sobre Alcohol y Drogas en España dentro del Plan Nacional sobre Drogas, la Comunitat Valenciana contaba con una prevalencia del "juego problemático" del 5 % en la población adulta en 2019 por el 2,6 % de la media estatal mientras que en 2024 las cifras cayeron al 1,9 y el 1,4 % respectivamente. Algo similar sucedió con la población escolar que pasó del 5,4 % en 2019, siete décimas por encima de la media española, al 4,1 % en 2023, "una cifra que, por vez primera, es prácticamente similar a la media nacional", indica el informe.

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