Entrevista | Carles Esteve Portavoz de Iniciativa
"Con Oltra vemos la vía real para la unidad de las izquierdas"
El nuevo líder de Iniciativa, una de las patas de Compromís, reivindica el regreso de la exvicepresidenta como "una brecha de esperanza"

Miguel Angel Montesinos

El sábado 28 de marzo la noticia de lo que ocurría en el Complejo de la Petxina de València donde se celebraba el 7º Congreso de Iniciativa del País Valencià estaba el regreso de Mónica Oltra a la primera línea política. Sin embargo, ese mismo día en ese mismo espacio, el partido elegía al diputado en las Corts, Carles Esteve, como su nuevo portavoz de la formación, lo que equivale a situarse como el máximo responsable de una de las patas que conforman Compromís a poco más de un año para las elecciones, con todo lo que ello implica.
Se ha hablado más de la vuelta de Oltra que de su elección como líder del partido, ¿su regreso le ha pasado por encima?
Más que por encima, me ha pasado de la mano. El regreso de Mónica Oltra es un bombazo en lo político, en la esperanza, en la ilusión y también en el partido y en la prensa e intentar evitar eso sería absurdo. Ahora hay que generar la sinergia de un proyecto que encabece ella en lo político, que va a ir más allá de la ciudad de Valencia y que haya un partido que genere comunidad y capacidad de respuesta para que esté cómoda.
¿Le añade más presión o le quita presión como portavoz?
La mantiene. La presión ya la tenía. Cuando subo en el congreso a la tribuna lo hago para hablarle a un partido del que nadie daba un duro hace muy poquito, pero que está vivo y tiene mucho que decir. Esa presión ya era suficiente; ahora el hecho de tener un activo político como Mónica Oltra en esta nueva etapa me parece espectacular.
¿Cuando supo que iba a dar el paso adelante?
Formalmente, muy poquito antes. Estas cosas se cocinan a fuego lento, pero se le notaba en la mirada desde hace algunas semanas. Antes de iniciar mi candidatura a liderar Iniciativa hablé con muchas personas y una fue con ella para pedirle un aval moral y político y ya se le notaba que tenía más ganas de hablar de política, de cómo cambiarlo todo, de cómo darle la vuelta a lo que está pasando y eso necesita alguna ventana para articularse y se ha dado.
¿Por qué cree que Oltra elige Valencia para presentarse?
A ella le gustan la política cercana. Probó en la Generalitat, con éxito de ocho años de gobierno, pero quizás le hacía falta también otro aire fresco, poder estar en primera línea, pero en una primera línea que le permita estar en contacto muy directo con la gente. Antes de candidatarse ya estaba pensando en cosas concretas de cómo mejorar la ciudad a un nivel de qué color poner algunas baldosas para mejorar el paso o cómo reestructurar las carpas en Fallas.
A nivel orgánico de Compromís, ¿el regreso de Oltra reequilibra las fuerzas internas y da más poder a Iniciativa?
Evidentemente es una palanca y lo ha sido durante mucho tiempo. Pero Iniciativa tiene que aspirar a a que Compromís recuerde quién es Compromís, que no es solo un logo, sino que es una manera de hacer la política y que su fórmula de éxito pasa porque hay una fuerza valencianista mayoritaria con unas raíces profundas en lo municipal; una fuerza ecologista que ahora mismo es una marca en ascenso en Europa y una fuerza muy centrada en las políticas de izquierdas de la justicia social, que es Iniciativa. Más allá de la palanca Mónica Oltra, tenemos que ser capaces de reivindicar ese espacio.
¿El paso de Oltra hacia el Ayuntamiento de València despeja el camino a que Joan Baldoví sea el candidato a la Generalitat?
Debe ser él quien ha de proponerse formalmente y ver las fórmulas internas, pero me parece que es un candidato muy reconocido fuera, que genera complicidades con la ciudadanía a la que queremos interpelar y es un valor que tenemos en Compromís.
¿Y hacia fuera de Compromís qué supone el regreso de Oltra?
Yo creo que supone dos cosas. La primera, que todo lo que estamos teorizando de la unidad de las izquierdas aquí ya se está viendo cómo funciona, cómo se puede hacer y que con Oltra hay una vía real de aplicar la teoría de esa unidad. Con ella se está poniendo en práctica un proyecto que va más allá de unas siglas concretas. La otra es que en un momento en el que las barbaridades de la ultraderecha toman la agenda, el regreso de Oltra ha generado una pequeña brecha de esperanza.
Usted lleva sanidad en las Corts, ¿cuál es el estado de salud de Compromís?
Desafortunadamente el estado de salud de Compromís es mucho mejor que el de la sanidad valenciana. Ojalá pudiera decir lo contrario, que sería tirar piedras sobre mi tejado, pero a la gente le iría mejor. Compromís ahora mismo es la grieta que se le puede hacer a esta avenida salvaje del fascismo; no es solo un dique de contención, sino que es la alternativa posible. Hay que buscar la manera de mejorar la vida de las personas y no buscar los enemigos y menos aún inventarlos. Y creo que Compromís ha sido un elemento de éxito cuando ha hecho esto y estamos en disposición de volver a serlo.
A nivel orgánico, Compromís lleva ya un par de años estudiando la posibilidad de establecerse como una federación de partidos. ¿Es una necesidad o se ha aparcado ya?
Está encima de la mesa y muy vigente tras el congreso de Iniciativa. Una de las resoluciones que se aprobó me obligaba a que una de las primeras cosas que tengo que hacer como portavoz es sentarme con el resto de las patas de Compromís a poner unas normas de funcionamiento. Preferimos un manual de instrucciones que uno de reparaciones y creo que estas normas de la federación tienen que ayudar a esto, a evitar que haya que reparar cosas.
Estamos en la cuenta atrás para las elecciones. ¿Cuál ha de ser la fórmula electoral de Compromís?
Creo que hay que hacer dos cosas que tienen que ir a la par. Una es hablar con todas las fuerzas políticas con las que con las que se puede generar ese espacio en el que no se pierden votos y luego saber liderar un espacio en el que interpelemos a cada persona que ha perdido la ilusión en que la política puede funcionar.
Uno de los que más se está moviendo es Rufián, ¿cómo ve su planteamiento?
A mí la propuesta de Rufián de la parte matemática para no perder votos me gusta, me suena muy bien la música. Todo el espacio progresista que se presenta a las elecciones ha de ir lo más unido posible para que no se quede ningún voto fuera. Pero insisto en que hay una segunda parte que es la gente que no está aglutinada en esas siglas y que no va a votar. La primera parte es compleja, pero es la más sencilla si se compara con la segunda que es donde está la clave, en qué proponer para recuperar la confianza.
¿Compromís ha perdido la frescura de 2015?
La ha cambiado, es diferente. En 2015, recuerdo ver a Mónica Oltra pintándose los colores naranja en la cara porque había que ser muy valiente. Y sí, lo ha sido, lo hemos sido. Ahora toca otra forma de frescura que a lo mejor tiene más que ver con trasgredir el teórico sentido común. No es normal y no está bien que tengamos una sociedad que permita que mientras 13 propietarios acumulen 100.000 viviendas en el Estado español, se desaloje en València a una madre con sus cinco hijos. Estas dos cosas no pueden ir de la mano. Seguramente Compromís tiene que encontrar ahí la frescura.
Sin embargo, el discurso de rebeldía, el que tenía Compromís y la izquierda en 2015, ahora parece ser que es de la ultraderecha.
La rebeldía de la ultraderecha es señalar a los últimos de la fila y nuestra rebeldía tiene que ser señalar a estos 13 que están acumulando 100.000 viviendas. No hay un problema de acceso a la vivienda porque haya un montón de personas migrantes intentando buscarse la vida, sino porque en muy pocas manos de gente con mucho, pero que mucho dinero está haciendo negocio con eso. La revolución real es señalar dónde está el problema y aportar la solución.
¿Haber estado ocho años en la Generalitat y haber estado apoyando en los últimos años el Gobierno de España puede restar esa fuerza de reivindicarse como proponente de soluciones?
Seguramente dificulta la manera de cómo lo contamos fuera, pero tiene que haber un cambio. Hemos probado a gestionar capitalismo, lo hemos gestionado muy bien, con nota, pero seguramente ahora lo que tenemos que plantear son cuáles son las alternativas a esto. Gestionar esto no es suficiente y sí que genera que muchas personas vivan un poquito mejor, pero sigue quedando gente fuera. Hay que volver a aquello de que 'ningún es quede enrere' y "las personas primero" y en esa gestión del capitalismo no han encontrado soluciones. Igual hay que cambiar lo que gestionamos y no la manera de gestionarlo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Sanidad investiga un caso sospechoso de hantavirus en Alicante, una mujer de 32 años
- La consellera se dirige a las familias por carta en puertas de la huelga: 'Ningún alumno puede ser rehén de un conflicto sindical
- Aemet activa el aviso amarillo por lluvias en Valencia: cuánto va a llover y las horas más fuertes
- Fuertes lluvias en València: en qué pueblos ha llovido más
- Emergencias activa la alerta amarilla por lluvias y tormentas con granizo en Valencia
- Un avión vinculado al traslado de pacientes con síntomas de hantavirus hace escala en Valencia
- Los profesores mantienen la huelga indefinida después de que Conselleria les ofrezca 75 euros mensuales brutos más en 2029
- Dónde lloverá más hoy en la Comunitat Valenciana: las comarcas que pueden recibir hasta 100 l/m2 esta tarde