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Paisajes del Agua en la Comunitat Valenciana. Nº 66

Los saleros de Villena: Paisaje lagunar en el Alto Vinalopó

Las salinas de Villena, conocidas localmente como “Saleros”, se ubican en una antigua laguna desecada en el siglo XIX, conservando un valor medioambiental que ha permitido su protección

Salero Nuevo de Villena.

Salero Nuevo de Villena. / Foto Estepa.

Jesús García Patón

Estepa. Universitat de València

Las salinas de Villena, o “Saleros” como son denominados localmente, se emplazan en el sector central del término municipal villenense, a unos cinco kilómetros y medio al noroeste del núcleo urbano. Se ubican en una cuenca endorreica, donde las aguas de escorrentía no encuentran salida, y que fue formaba una laguna hasta el siglo XIX.

La superficie de este antiguo espacio lagunar alcanza la cota de 487 metros de altitud, flanqueado por una serie de relieves alomados, conocidos como “cabezos”: el Cabezo de la Virgen (681 m) al oeste, el Cabezo Redondo (583 m) al este, Cabezos de Sansano (548 m) y Cabezo de Peñalba (552 m) al noroeste, y Cabezo del Gato (522 m) y Cabezo de Jordán (568 m) al sur. Otros relieves de mayor índole delimitan esta área geográfica: sierras del Castellar, de Alhácera y de la Villa, de alineación Prebética, son las principales unidades orográficas del entorno.

Acequia del Rey.

Acequia del Rey. / Foto Estepa.

En la actualidad, este sector presenta una amalgama de usos del suelo. Sobre el tapiz predominantemente agrícola se dispone un hábitat residencial disperso, y en convivencia con ambos elementos, la persistencia histórica de las explotaciones salineras.

La laguna y la Acequia del Rey

Hasta principios del siglo XIX existió en Villena una laguna de tamaño considerable, cuyas dimensiones eran unos cinco kilómetros de longitud, y un kilómetro y medio de anchura. Se alimentaba principalmente de agua subterránea, tanto de manantiales dulces como salobres.

La presencia de una masa de agua permanente propició el hábitat de numerosas especies animales y vegetales, una biodiversidad recogida en documentos históricos. Uno de los escritos que hacen referencia a esta diversidad, principalmente de especies cinegéticas, fue autoría del señor, duque y príncipe de Villena, Don Juan Manuel (1282-1348) en su Libro de la Caza, del año 1325.

Puente del Salero.

Puente del Salero. / Foto Estepa.

Sin embargo, históricamente los paisajes de aguas someras y saladares han sido vistos como territorios poco productivos y focos de enfermedades como las fiebres tercianas (paludismo), motivos que propiciaban su rechazo. En 1803 se inician los trabajos de desecación de la laguna por Real Orden de Carlos IV consistentes en la construcción de un azarbe o zanja para dar salida a las aguas hacia el río Vinalopó. Se excavó la conocida Acequia del Rey, de unos 12 kilómetros de longitud, desde el paraje de los Saleros, al norte de la laguna, hasta el río Vinalopó, a un kilómetro y medio al noroeste de la Colonia de Santa Eulalia.

La desecación respondía a una serie de intereses económicos y sanitarios: (a) El aumento de la superficie cultivada, hasta 1.700 hectáreas, como se indica en los registros de las Reales Obras de Desagüe; (b) el control del agua, especialmente para los núcleos como Elx, aguas abajo, que podrían disponer de un mayor caudal; (c) la salud pública al desaparecer las aguas estancadas; y (d) el interés recaudatorio por el arrendamiento o venta de las nuevas tierras.

El aprovechamiento de la sal

El origen de las salinas se debe a la circulación de las aguas subterráneas a través de capas triásicas formadas por yesos y arcillas, y con alto contenido en sales. Aguas que emergen a la superficie a través de manantiales, en este caso, a orillas de la antigua laguna. Su aprovechamiento es de los más antiguos de la provincia de Alicante, con vestigios documentados desde la Edad Media, cuando fueron un recurso estratégico para la economía local y la conservación de alimentos.

El Salero Viejo. Villena.

El Salero Viejo. Villena. / Foto Estepa.

Hay tres salinas, denominadas Salero Nuevo (o Salero de la Fortuna), Salero Viejo y Salero Penalva. Los dos primeros se encuentran en el sector septentrional del antiguo espacio lagunar, separados por la Acequia del Rey, y el tercero se ubica en el extremo meridional. Aunque la producción de sal, de carácter artesanal y condicionada por la meteorología, es variable, se estima que la producción anual se aproxima a las 6.000 toneladas. Se utiliza principalmente para usos industriales, para tratamientos de agua y descalcificación, y para uso alimentario.

El proceso comienza con la extracción de agua mediante pozos y conducidas hasta unas balsas de evaporación, por la acción combinada del sol y el viento. La sal se concentra y cristaliza en el fondo de las balsas donde es recogida de forma artesanal o mecánica.

Un paisaje reconocido

Tanto las salinas de Villena como el área geográfica que ocupó la antigua laguna han conservado valores medioambientales, paisajísticos y geológicos que han permitido la declaración de protecciones para su preservación.

En 2001 se aprobó la lista y delimitación de los Lugares de Interés Comunitaria (LIC) referente a la conservación de los hábitats y de la fauna y flora silvestres de la Red Natura 2000. En esa lista se encontraba incluido el Salero y Cabecicos de Villena, declarado también en 2023 como Zona de Especial Conservación (ZEC). Sector que posee diversos hábitats de comunidades vegetales pertenecientes a ambientes salinos, yesosos y subestépicos, con predominio de matorrales, pastizales y formaciones ribereñas de zonas áridas.

Producción de sal. Saleros de Villena.

Producción de sal. Saleros de Villena. / Foto Estepa.

La laguna y saleros de Villena también forman parte del Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana, desde 2002, en el grupo de lagunas y humedales de interior, y, desde 2011, del Inventario Español de Zonas Húmedas.

Las salinas de Penalva (Peñalba o Peñalva como también aparece en las diferentes fuentes cartográficas), en el extremo meridional de la antigua laguna, figuran en el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico, con la denominación PTs083 Saleros de Villena, al poseer un elevado valor didáctico y científico.

Estas declaraciones e inclusiones en inventarios ponen de manifiesto la enorme riqueza medioambiental, cultural, paisajística, geológica, patrimonial y, también, histórica de este sector del Alto Vinalopó.

Saleros de Villena.

Saleros de Villena. / Estepa.

Un paisaje que se puede recorrer, por su extremo oriental, a través del PR-CV 195, sendero que conecta la pedanía villenense de La Encina, al norte, con el PR-CV 159, al sur, y discurre por elementos patrimoniales como el Puente del Salero.


BIBLIOGRAFÍA

- Paisaje construido. La huerta de Villena de la incorporación real a la desecación lagunar (2005), de Tomàs Pérez.

- Los regadíos tradicionales del Vinalopó (Alto y Medio) (2007), de la Generalitat Valenciana, dirigido por Jorge Hermosilla.

- Paisajes Turísticos Valencianos (2016), de la AVT, dirigido por Jorge Hermosilla.

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