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Tribunales

Una pericial sobre la dana de la meteoróloga de À Punt: "Los datos obligaban a avisar y había tiempo suficiente"

El informe destaca que el agua "inevitablemente debía recorrer el curso de los ríos y barrancos afectados hasta sus respectivas desembocaduras"

Victoria Roselló, jefa de meteorología de À Punt, declara ante la jueza de la dana

Miguel Angel Montesinos

Pablo Plaza

Pablo Plaza

València

La jefa de Meteorología de À Punt, Victoria Rosselló, declaró este miércoles ante la jueza de la dana como perito para defender el papel de la radiotelevisión pública valenciana en la cobertura del temporal y advirtiendo a la población de los riesgos y para señalar a la Generalitat Valenciana, que según ella podía haber actuado con previsión teniendo en cuenta las lluvias que habían caído en la comarca de Utiel Requena.

Así, la especialista aportó al tribunal un informe pericial elaborado motu proprio donde concluye que "los datos y hechos observados obligaban a advertir del peligro de avenida a la población de las cuencas medias" y que "se disponía de tiempo suficiente para alertar a la población de la avenida catastrófica que tenía que llegar" a l'Horta Sud, donde "desemboca la rambla del Poyo".

La pericial meteorológica aportada al procedimiento judicial, a la que ha tenido acceso este diario, concluye que el episodio fue “extraordinario” y que derivó en “la peor inundación en el territorio valenciano de la época moderna”, en un contexto en el que, según subraya el informe, “la catástrofe natural era inevitable”. Pero pone el foco en que las previsiones ya anticipaban con días de antelación la gravedad del episodio, al advertir de “un episodio potencialmente muy peligroso”, con lluvias intensas previstas en el interior y en cuencas medias, lo que elevaba “el peligro de avenidas” a niveles muy altos.

En este sentido, recalca, “las previsiones meteorológicas advertían días antes” del riesgo hasta el punto de que ella avisó a la dirección de la cadena pública el viernes de antes para preparar la cobertura del temporal. La pericial destaca además que el máximo nivel de alerta se activó desde primera hora de esa jornada, y recuerda que “el aviso rojo de Aemet (que implica peligro para personas y bienes, y que indica que hay que evitar cualquier desplazamiento) se activó desde primera hora del día 29”. Este nivel, añade, no podía incrementarse más dentro de los protocolos existentes, aunque sí ampliarse territorialmente, como ocurrió durante la jornada.

En cuanto a la evolución del episodio, el informe señala que los datos en tiempo real ya evidenciaban una situación crítica desde la madrugada, con registros “preocupantes” que fueron avanzando por distintas zonas: primero la Ribera, después el entorno del río Magro y, posteriormente, las cuencas del Turia y del barranco del Poyo. Todo ello respondía, según recoge, a “un volumen de agua que inevitablemente debía recorrer el curso de los ríos y barrancos afectados hasta sus respectivas desembocaduras”.

Uno de los momentos clave que subraya la pericial se sitúa a media tarde, cuando los sistemas de medición comenzaron a fallar. Aun así, advierte que “a las 17:20h cuando las estaciones meteorológicas de AVAMET dejaron de funcionar ya daban unos registros sumamente alarmantes”, lo que a su juicio anticipaba la magnitud del episodio.

En paralelo, los datos hidrológicos confirmaban ese escenario. La estación de aforo de Loriguilla registró “un crecimiento desbocado del caudal de la rambla de Poio a partir de las 17.30 h”, con valores “consistentes con las lluvias registradas”. El informe sitúa además el momento más crítico en que “el pico de la crecida aguas abajo de la estación de aforo de Loriguilla en la rambla de Poio se produjo a las 18.00 h”.

A partir de todos estos elementos, la pericial incide en que la información disponible permitía anticipar el riesgo para la población. En concreto, sostiene que “los datos y los hechos observados obligaban a advertir del peligro de avenida a la población”, especialmente en las cuencas medias de ríos y barrancos como el Poyo, el Turia o el Magro. Y remarca que, aunque en l'Horta Sud "no llovía", sí "se disponía de tiempo suficiente para alertar a la población de la avenida catastrófica que tenía que llegar", al tratarse de un fenómeno aguas arriba que inevitablemente iba a trasladarse río abajo.

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