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Elecciones en el Colegio Territorial de Arquitectos de València (CTAV)

Pablo Peñín: "Hay que defender unos honorarios dignos para los arquitectos"

Pablo Peñín lidera una de las candidaturas que se presentan a las elecciones del Colegio Territorial de Arquitectos de València (CTAV), que se celebrarán el 20, 21 y 22 de mayo. Ha formado parte de las juntas de los dos anteriores presidentes, Mariano Bolant y Marina Sender, y ahora opta a la presidencia de la institución con el objetivo de avanzar en la apertura del colegio y dar la batalla contra la precariedad laboral de la profesión y recuperar la voz de los arquitectos en el debate de los grandes proyectos y el modelo de ciudad. Peñín, profesor de proyectos en la Escuela de Arquitectura, asegura que la reforma de la plaza del Ayuntamiento es "muy necesaria" y lamenta que no les hayan consultado para el diseño de la Estación Central.

Pablo Peñín presenta su candidatura al Colegio de Arquitectos de València (CTAV)

Miguel Angel Montesinos

València

¿Qué le lleva a presentarse a estas elecciones al Colegio de Arquitectos de València?

Cuando yo entré en 2014 con Mariano Bolant nos encontramos un colegio que se desperezaba de la crisis, venía de pasarlo mal. Con Mariano se dio ese paso hacia un colegio más abierto a la sociedad en general, con actividades culturales. Se acometieron reformas en las sedes. Empezó a haber más alegría y esa inercia se ha mantenido con las juntas de Marina Sender, que ha visibilizado además el papel de la mujer. Yo encabezo esta candidatura para los próximos tres años con un equipo renovado y con muchas ganas porque en estos años se ha demostrado que el colegio es una institución útil, solvente, creíble y saneada. El ejemplo ha sido la dana donde se ha visto la movilización de muchos arquitectos que se volcaron en ayudar para las inspecciones de edificios. Ese empuje ha hecho que la gente se acerque al colegio, ha hecho que sea más fuerte y a mí personalmente me ha llevado a presentarme.

¿Han aumentado las altas en el colegio?

Hace tres años éramos unos 3000, ahora somos 3.300 colegiados. Es un crecimiento estable, aunque hay que reconocer que no todos los arquitectos que terminan, que egresan de las universidades, se colegian. Hay un cierto desapego y eso es lo que hemos combatido también estos últimos años.

¿Cuánto vale colegiarse?

Este colegio es muy barato. Unos 200 euros al año. Es más cara la suscripción a Netflix. Además, la gente joven tiene bonificada la cuota.

¿Qué necesidades tienen los profesionales?

Que el colegio les eche una mano, que les ayude a simplificar el papeleo y los trámites administrativos que bloquean su trabajo, que les ayude a reclamar. Ahí hay que poner mucha energía. Es necesario defender unos honorarios dignos, porque están por debajo de un mínimo y esto se ve reflejado en la calidad. Los costes de construcción se han disparado y esto ha generado mucha precariedad laboral. También hay que pelear por unas pensiones dignas para los arquitectos más mayores.

¿Se ha recuperado ya el sector de la crisis de 2008?

Esa crisis fue muy bestia. Digamos que el sector nunca se ha recuperado del todo. La recuperación económica llegó, pero ya con unas dificultades y trabas que han cambiado la profesión. Ahora lo que tenemos es un trabajo distinto, con cierta precariedad. Esa idea del arquitecto con despacho propio, con prestigio, con unos honorarios altos se ha acabado. La mayoría están en ejercicio libre por cuenta propia o ajena, y trabajan en despachos pequeños. Digamos que el trabajo se ha atomizado. Luego están los fondos de inversión que vienen con sus equipos de arquitectura.

¿Son los grandes despachos con equipos multidisciplinares de arquitectos, ingenieros, paisajistas y urbanistas los que copan los contratos?

La percepción que tenemos en el colegio es que las licitaciones públicas están agravando esa situación por el hecho de que se atienden a la Ley de Contratos del sector Público y estamos luchando y reclamando para que esas licitaciones den oportunidades por igual a todos y que los criterios de solvencia o de baja económica no superen cierto margen. Para eso en esta casa se ha creado la Oficina de Concursos.

Han recurrido varios contratos importantes como el del Palau de la Música o el del Palacio de las Comunicaciones ¿Por qué?

Estamos insistiendo con estas reclamaciones para que los jóvenes tengan oportunidades, para que las bajas sean limitadas, que no haya bajas temerarias que se puedan justificar. El colegio tiene que asistir y asesorar a los arquitectos municipales para que los pliegos de licitaciones sean más igualitarios, que las bajas se acoten y no se acepten bajas temerarias. A veces algunas administraciones tienen prisa y presentan pliegos inasumibles, que se tienen que revisar y cumplir unos requisitos mínimos.

¿Qué le espera a una arquitecta o arquitecto joven recién salido de la universidad? ¿Qué puede ofrecerles el CTAV?

El acceso al mercado laboral es lo más complicado. El CTAVJove está teniendo mucha aceptación y supone el inicio al ejercicio profesional. Aquí pueden encontrar una especie de ‘mentoring’ o tutorización, también organizamos encuentros con los técnicos de visado y hacemos algo que les interesa mucho que es el ‘comboi’, sesiones de networking, que está teniendo un éxito brutal, con un formato muy fresco e informal.

¿Qué está haciendo el colegio para paliar la crisis de la vivienda?

La situación de la vivienda es insostenible y los arquitectos tenemos un papel relevante. Podemos ayudar a adaptar las viviendas a esas nuevas formas de habitar, a dar soluciones, a proponer modelos nuevos pensando en los jóvenes, los estudiantes o el turismo. Desde luego, la gestión del suelo público la tiene que hacer la administración pero debe ser más ágil. No solo está la construcción de obra nueva, hay que ampliar el parque público de alquiler asequible.

¿Ha mejorado en estos años la tramitación de las licencias urbanísticas?

Hay ayuntamientos que funcionan bien, pero otros como el de Valencia y algún otro que tienen retrasos de dos años, que es algo que no se puede asumir para el ejercicio normal de la profesión. Nosotros vamos a lanzar un nuevo sistema de visado de gestión interna. El año pasado visamos 5.000 viviendas y son trámites que podemos agilizar con calidad. Vamos a proponer además que el colegio se transforma en una Entidad Colaboradora Urbanística (ECUV) para la gestión de licencias.

La arquitectura distingue a las ciudades, al igual que el urbanismo ¿Cómo ve lo que se está haciendo en València?

Lo que creo es que el colegio debe ser un referente y buscar posicionarse sobre los temas de actualidad. Tenemos que recuperar ese liderazgo y que las propuestas y el modelo de ciudad se debatan aquí. El consejo de expertos de la alcaldesa (Mª José Catalá), del que forma parte la actual presidenta, tiene valor, sobre todo de interlocución, y creo que tenemos que estar ahí, pero también hay que traer el debate aquí, como siempre ha sido y como debería de ser. Creo que ahora es más necesario que nunca, porque se están acometiendo propuestas y falta seguramente algo más de explicación.

Pablo Peñín presenta su candidatura al Colegio de Arquitectos de València (CTAV)

Miguel Angel Montesinos

¿Qué opina de la reforma de la plaza del Ayuntamiento? ¿Necesaria?

La reforma de la Plaza del Ayuntamiento es absolutamente necesaria y urgente. El Colegio participó como jurado de selección de propuestas y animamos a que el ayuntamiento resolviera las trabas. Los valencianos nos merecemos una plaza que nos represente, que sea acorde con un urbanismo amable, de una ciudad que acoge no solo a los turistas, también a los vecinos.

¿Qué hay de real en ese nuevo urbanismo que se viene anunciando tras la dana?

Creo que es pronto para determinar si hay un cambio de paradigma con respecto al planeamiento o al modelo de ciudad tras la dana. Estamos metidos todavía en la reconstrucción, que tiene que ser una reconstrucción resiliente y sostenible. En el colegio abogamos por un libro blanco de nuevas formas de construir en las zonas inundables. La Administración aquí debe tener un carácter ejemplarizante. Se van a revisar los instrumentos más relevantes como el Patricova pero deberíamos plantearnos también la idea del área metropolitana, que se tiene que reagrupar para compartir intereses comunes. Estamos en una conurbación que da igual que estés en Paiporta, Sedaví o Picanya.

¿Les han consultado desde alguna administración sobre el diseño de la futura Estación central?

Estamos a la espera de lo que se dilucide en el concurso. Nosotros no tenemos demasiada información sobre este particular y no nos han consultado. Es una de las infraestructuras más importantes para la ciudad porque está en el centro y acabará con un proceso de muchos años que es el Parque Central, además de liberar la Estación del Norte para un uso distinto, más abierto a la ciudadanía. Ahí estamos todos y creemos que hay que apoyarlo. Y convendría también que se hiciera ese ejercicio de transparencia y de comunicar en el momento que toque cuáles son las propuestas

Otra obra de ciudad es la culminación del Jardín del Turia, el tramo final de la desembocadura del jardín del Turia.

Lo tenemos que ver. El equipo de Carmel Gradolí y de Arturo Sanz están haciendo un buen trabajo y bueno, tienen dificultades como todos, pero si, eso más pronto que tarde lo vamos a ver.

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