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Entrevista | Jesús Contreras Vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos

Jesús Contreras: "El Gobierno se resiste a construir presas pero son lo que de verdad retiene la devastación del agua"

El vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos señala que sin las grandes infraestructuras, las consecuencias de la dana hubieran sido mayores

Jesús Contreras, vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil.

Fernando Bustamante

Pablo Plaza

Pablo Plaza

València

Las obras hidráulicas han centrado parte del debate político tras la dana. La falta de actuaciones previstas desde hace lustros ha obligado a las administraciones a reaccionar y el papel que tuvieron presas como la de Forta han puesto de relieve la importancia de estas infraestructuras en la respuesta frente a catástrofes. El II Congreso de Patrimonio de Obras Públicas y de la Ingeniería Civil celebrado hace semana y media en la Comunitat Valenciana hizo parada en València y reivindicó estas instalaciones a nivel patrimonial pero también en tanto blindan el abastecimiento y proveen seguridadad a las poblaciones aguas abajo. El vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos Jesús Contreras así lo cree.

Celebran el congreso en la Comunitat Valenciana, ¿aborda las obras hidráulicas tras la dana?

Vamos a reivindicar el patrimonio de la obra pública en general y de obras hidráulicas en particular. Hay auténticas joyas de la arquitectura y la ingeniería ingeniería, ya sea en puentes o en obras hidráulicas, que es en lo que yo más he trabajado, que conviene preservar, defeneder, cuidar y enseñar porque son de gran valor social desde el punto de vista medioambiental e ingenieril. En la Comunidad Valenciana hay ejemplos importantes, como la presa de Tibi, del siglo XVI, la segunda más antigua de Europa, Isbert y el pantano de Elche. Se podría hacer una ruta de patrimonio hidráulico similar a la de los castillos en Segovia. El pantano de Elche es una preciosidad, aunque está bastante aterrado.

¿Qué funciones cumplen ahora?

De riego y abastecimiento. Pero puedes reivindicar el patrimonio por la historia, el origen, la obra y su autor. En España, la mayoría de presas se hicieron en el siglo XX y hay 122 presas con más de 100 años. Hay auténticas joyas, alguna es "santo y seña" de la ingeniería del siglo pasado y nosotros estamos reivindicando mantenerlas porque, a veces, al acabar concesiones hidroeléctricas, las quieren tirar.

Durante la dana, las presas también cumplieron una función de protección, ¿no?

Sin duda. En el Túria, las presas de Benagéber, Buseo y Loriguilla. La única que vertió fue Buseo, pero también retuvo algo. Esa infraestructura junto al nuevo cauce de Valencia evitaron daños mayores. En el Júcar, embalses como Contreras, Alarcón o Tous tampoco tuvieron problemas, ninguno vertió. El caso de Forata, en el río Magro, fue clave: recibió una avenida de 2.100 m³/s y solo soltó 1.000 m³/s, reduciendo el pico a la mitad y retrasándolo 4 horas. Sin esas presas, la catástrofe hubiera sido mucho mayor. Donde no había y tenía que haber habido es en el barranco del Poyo. Allí estaba prevista la presa de Cheste, que no se hizo, igual que faltan Villamarchante (Turia), Marquesado (Magro) y Sellent (Júcar).

¿Por qué?

Estas obras estaban en el Plan Hidrológico de 2001, pero hubo un cambio de política importante tras la llegada del gobierno socialista que las descartó, tildando las presas y trasvases de "malditos", y no se hizo todo lo que estaba previsto, entre ello las obras del barranco del Poyo y La Saleta, además de cinco presas. Priorizaron hacer desaladoras, algunas de la cuales se construyeron en zonas inundables o están funcionando a medio gas y no han solucionado el problema más grave, que es el de la seguridad.

¿Cómo ve el plan de obras hidráulicas tras la dana?

Ahora se están planteando obras de preotección a base de llanuras inundables. Se quiere acometer el desvío del barranco de La Saleta hacia el Túria, que entendemos que es insuficiente. Lo que de verdad retiene la capacidad de devastación del agua son las grandes infraestructuras hidráulicas, las presas, como se ha podido comprobar ahora en Andalucía. Forata retuvo parte de la avenida, la laminó y retrasó, y si hubiera existido la de Marquesado, en la cuenca del Magro, podría haber habido cero víctimas en lugar de nueve.

VALENCIA. VLC José Trigueros, presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil

Jesús Contrera, presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil / Fernando Bustamante / LEV

¿Han visto algún cambio de actitud en el gobierno respecto a las infraestructuras hidráulicas tras la dana?

Sí, gracias en parte a que los medios habéis servido de altavoz para nuestra denuncia. Ha calado en la sociedad el nivel de riesgo, que es real y nos afecta a todos, y las autoridades de uno y otro signo han pasado de ello desde hace muchos años porque mantener presas no da votos. Ahora si están concienciados. Se está preparando un plan de inversión prioritaria de persas de unos 400-500 millones de euros para actuar en las más urgentes cuando en 2023 solo se gastaban 16 millones en mantenimiento para 375 grandes presas estatales, de las cuales más de la mitad tienen problemas estructurales o hidrológicos. Luego hay 1.700 presas de concesiones que no se sabe como están. Algunas son de empresas pero el 15% son de particulares o ayuntamientos con pocos recursos. Unos dos o tres millones de personas viven en riesgo de colapso de esas estructuras.

¿Pueden recuperarse aquellos proyectos que quedaron en el aire?

Sigue habiendo resistencia por parte de este Gobierno al mundo de las presas. Dicen que hay que resolverlo con medios naturales. Ya veremos si el próximo Gobierno tiene mayor sensibilidad.

Parece haberse instalado una dicotomía entre sostenibilidad e infraestructuras.

¿Qué es la sostenibilidad? Si no hay presas en este país, no pueden vivir más de 9 millones de personas. Son fundamentales debido a nuestro clima irregular y los fuertes pendientes de los cauces. En Alemania, con sus ríos y sin hacer ninguna presa, aprovechan el 40% del agua; en España, necesitamos 1.300 grandes presas para eso. Sin ellas, solo aprovecharíamos el 8% y no se podría vivir. La sostenibilidad es todo. Lo que hace falta es mantener las presas para hacer sostenible el sistema y tener protección en las avenidas y ante las sequías. Hay que cuidarlas para mantener el nivel de vida porque cada vez necesitamos más capacidad de almacenamiento. Y cuando una presa llega al final de su vida útil y haya que eliminarla por la sostenibilidad, tener en cuenta su valor patrimonial.

¿Cómo valoran el ritmo de la reconstrucción?

En carreteras y ferrocarriles se ha sido ágil, pero en obras hidráulicas es más lento. Las carreteras suelen estar diseñadas para avenidas de 50 o 100 años, lo cual es insuficiente. En cuanto a las grandes obras, Forata aún tiene problemas de estabilidad y sus desagües de fondo están aterrados desde hace años. La reconstrucción hidráulica se enfrenta a mucha más burocracia y trabas ambientales que las carreteras, porque dependen de un ministerio con un enfoque marcadamente "medioambientalista".

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