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El videoanálisis de Alfons Garcia

“Estamos superando lo del laboratorio político valenciano para entrar en la fase del laberinto donde todo se confunde”

"El hermanamiento de la derecha liberal y moderada con la radical, populista y ultra es una singularidad española que no se da en Europa"

Levante-EMV

Redacción Levante-EMV

“Se dice mucho que la Comunitat Valenciana ha sido y es laboratorio político de los pactos de las derechas, porque Carlos Mazón fue la avanzadilla en ese hermanamiento con su pacto de la servilleta. Creo que estamos superando esa fase para entrar en la del laberinto”, afirma el subdirector de Levante-EMV Alfons Garcia en su videoanálisis de esta semana.

El periodista parte del acuerdo reciente en Extremadura con el concepto de ‘prioridad nacional’ como protagonista para subrayar que ahonda en un hermanamiento entre PP y Vox que considera muy visible en la Comunitat Valenciana. Se refiere a la actuación del portavoz de Vox en la comisión del Congreso sobre la dana, el valenciano Ignacio Gil Lázaro, y la del representante del PP, César Sánchez, que acabó expulsado, “porque iban de la mano”. Y agrega que en todo este tiempo, “a los ultras no se les ha escuchado reprimenda alguna a Mazón, el primer barón del PP que se tiró en sus brazos”. “Tampoco he visto ahora críticas a la campaña de Pérez Llorca, casi autoproclamado candidato del PPCV al lado de vallas pagadas con dinero de todos. Y tampoco he visto a dirigentes valencianos del PP cuestionar la ‘prioridad nacional’ y alejándose del acuerdo extremeño”, señala.

Así, destaca que la relación entre las dos formaciones “va como la seda” y, por eso, el concepto de laberinto: “Una relación entre las dos partes tan confusa de la que es cada vez más difícil encontrar la salida”.

Y precisa: “Este hermanamiento de la derecha liberal y moderada con la radical, populista y ultra es una singularidad española que no se da en Europa, como acabamos de ver en Portugal y Hungría”.

No obstante, “sería injusto cargar toda la responsabilidad en el PP -asegura Alfons Garcia-. La anomalía es que hemos asumido como inamovible una política de bloques, cada vez más separados, enfrentados y odiados entre sí”, sin conexión entre los grupos moderados de ambos bloques. “Ese es el laberinto mágico español al que seguimos sin encontrar salida. O en el que nos estamos volviendo a meter”, concluye, en referencia a la obra literaria de Max Aub.

El subdirector de Levante-EMV observa también algunos puntos de contacto entre el caso Kitchen y el de la dana de Valencia.

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