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Función Pública

La jornada de 35 horas en Sanidad tendría un coste anual de 140 millones para reforzar con 3.000 profesionales

Cada departamento ha remitido a Hacienda un informe sobre el impacto económico que tendrá una medida consensuada en abril de 2024

La Mesa General de Negociación instará este viernes a cada departamento a negociar su implantación

Pacientes a las puertas de uno de los Centros de Salud de Alicante

Pacientes a las puertas de uno de los Centros de Salud de Alicante / INF

València

La reducción de la jornada semanal de los sanitarios a 35 horas, una de las principales reivindicaciones del sector y cuya negociación se reactivará este viernes en la Mesa General de Negociación, tendrá un impacto económico de 140 millones de euros al año. Ese es el cálculo que figura en el informe remitido por la Conselleria de Sanidad a su homóloga de Hacienda como ha podido saber Levante-EMV de fuentes de toda solvencia. Este sobrecoste se destinaría principalmente a ampliar la plantilla de la sanidad pública porque cada uno de sus 74.538 profesionales -es la última cifra oficial según consta en la Memoria de Gestión de 2024- trabajará 77 horas menos al año.

La Conselleria de Sanidad ya se ha mostrado a favor de poner en marcha esta medida, como dejó entrever el conseller Marciano Gómez hace un par de semanas, después de más de dos años demorando su negociación. El sindicato CESM, que tiene convocada una huelga autonómica para la próxima semana coincidiendo con la nacional, se atribuye el mérito de los últimos avances. Pero eso significará que la actual plantilla dejará de trabajar más de cinco millones de horas anuales -concretamente 5.739.426- porque su jornada anual pasará de las actuales 1.589 horas a 1.512. Para compensar este total de horas pendientes, se necesitarían un total de 3.795 sanitarios adicionales, aunque por el momento la cifra estimada por Sanidad no ha trascendido.

La cifra no difiere en demasía de la estimación hecha por el anterior Gobierno del Botànic, que preveía un aumento del coste del capítulo I, el de personal, de 130 millones de euros; una cifra que se dio a conocer cuando el entonces Consell llegó a un acuerdo con los sindicatos en la Mesa Sectorial para poner en marcha la reducción de jornada en enero de 2025. Entonces, se habló de un incremento de la plantilla de entre 1.500 y 2.000 profesionales.

Los 140 millones de euros supondrían aumentar las cuentas de Sanidad en menos de un 0,01 %. En las últimas, el presupuesto del departamento marcó cifra récord con 9.186 millones de euros. Sería un aumento ínfimo y necesario, pero asumible si se tiene en cuenta que las cuentas de 2025 dieron un 7,8 % más de dinero a Sanidad respecto al año anterior, cuando el total se quedó en 8.504 millones.

El principal escollo será encontrar personal disponible si finalmente se produce el aumento de plantilla necesario. Nunca han obviado esta duda en la propia Conselleria, sobre todo en la categoría de facultativos. Hay un déficit notable de médicos y, hasta ahora, hay más de 600 plazas vacantes en la sanidad valenciana, algo que se trata de revertir con el concurso de méritos para plazas de difícil cobertura en marcha. Los sindicatos siempre han defendido que implantar las 35 horas puede ser una medida de retención y atracción de talento porque la Comunitat Valenciana es una de las tres, junto con Cataluña y Madrid, donde no se ha puesto en marcha. En el resto de autonomías, se trabajan 2,5 horas menos a la semana.

Retraso por la dana

La Mesa General de Negociación convocada para este viernes tiene previsto en su orden del día "instar a cada mesa sectorial a negociar" la aplicación de la medida "en los términos del acuerdo de legislatura". Así, la idea es llevar a cabo las conversaciones en las mesas de Sanidad, Educación, Justicia y también para la administración general de la Generalitat Valenciana. No hay que olvidar que la reducción de la jornada es uno de los compromisos adquiridos por este Consell en el acuerdo de legislatura suscrito con los sindicatos en 2024, que recogía que se negociaría la medida en un plazo de dos años, por lo que este ejercicio sería la fecha límite. Sin embargo, la negociación es todavía embrionaria.

Una de las razones del retraso aducidas por la Conselleria de Hacienda y Administración Pública, que dirige José Antonio Rovira, es el impacto de la dana, que habría obligado a frenar muchas iniciativas que no tuvieran que ver con la catástrofe y la reconstrucción. El departamento todavía no ha puesto sobre la mesa una propuesta formal y se desconoce si lo hará en el encuentro de este viernes. Hasta la fecha, condicionaba la implantación a su impacto presupuestario y estaba a la espera del estudio que había solicitado a cada conselleria, cuyas conclusiones todavía no se han hecho públicas.

Por el momento, y antes de nada, los sindicatos urgirán a la Conselleria a fijar unos plazos claros para encauzar las conversaciones y aprobar la medida cuanto antes, en cualquier caso antes del fin de mandato (primavera de 2027), y reclamarán que la medida se aplique en todos los ámbitos. Pero el reto estará en hacer efectiva la reducción de jornada atendiendo a la singularidad de cada departamento. Al fin y al cabo, no es lo mismo reducir la jornada en ámbitos de la administración general de la Generalitat, con horarios de oficina y equipos más estables, que en otros como Sanidad, Educación o Servicios Sociales, donde la rotación del personal puede ser mayor y el impacto de la medida puede afectar a la prestación de servicios esenciales.

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