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Elecciones a la presidencia del Colegio Territorial de Arquitectos de València (CTAV)

José María Tomás Llavador: "En València hay mucho suelo dotacional vacante para vivienda asequible"

José María Tomás Llavador encabeza una de las tres candidaturas que se han presentado a las elecciones del Colegio Territorial de Arquitectos de València (CTAV).Con más de cuarenta años de trayectoria profesional y aportaciones a la ciudad como la ampliación de Feria Valencia o la reforma de la plaza de la Reina, y obras en países como Turquía, Italia y Perú, Tomás advierte de la precarización de la profesión derivada de los bajos honorarios que marcan unas licitacines públicas que "se han convertido en subastas". Aboga por una intervención activa del colegio en el problema de la vivienda, analiza temas urbanísticos clave como la reforma de la plaza del Ayuntamiento y la futura Estación Central de Valencia. Asegura que el relevo en el CTAV es "inaplazable".

José María Tomás presenta candidatura a las elecciones del Colegio Territorial de Arquitectos de València

Miguel Angel Montesinos

València

¿Por qué da el paso de presentarse a las elecciones del Colegio de Arquitectos de València?

Muchos compañeros lo hemos hablado: es necesario hacer un esfuerzo por rescatar la capacidad que los arquitectos tenemos y darle una cobertura a través del colegio, que es para lo que se creó. Los colegios se crearon precisamente para el apoyo a nuestro trabajo y el colegio no está cumpliendo esa función; no está contribuyendo a mejorar la imagen ni las condiciones de trabajo que los arquitectos merecen. Hay un proceso de degradación de la profesión que lleva ya mucho tiempo y que el colegio no ha atendido. Las cosas llegan a un punto en el que hay que tomar soluciones y los compañeros hemos hablado muchas veces de que es necesario trabajar para revertir esa situación. La degradación viene por la precariedad en el trabajo, producida a su vez por los bajos honorarios. Se están licitando concursos con honorarios muy bajos.

¿Qué necesidades tiene el gremio?

El talento que creamos en las universidades se marcha fuera. Hay una necesidad de transformar esa realidad y el colegio guarda silencio. La gente se está marchando fuera por la precariedad en busca de trabajo mejor remunerado. En cualquier país de Europa estamos mejor pagados que aquí. La formación de los arquitectos que se generan en España, y en particular en la Universidad Politécnica, es muy alta. Es necesario poner encima de la mesa el valor y la capacidad técnica de los profesionales frente al problema vivienda, para mejorar la construcción, la industrialización y la tecnología. Todo eso se hace con un gran esfuerzo y sin un respaldo razonable que permita la supervivencia de los estudios y despachos. Los arquitectos tienen que buscarse la vida en otros sectores, perdiendo todo el esfuerzo que la sociedad ha hecho en la universidad formando profesionales; se desaprovecha de una forma lamentable. Por otro lado, está el problema de las pensiones de los mayores. El colegio debe defender pensiones dignas para los mutualistas arquitectos que están cobrando entre 400 y 500 euros en 12 pagas. Es una barbaridad, es sangrante e injusto. Vamos a abrir la puerta a este colectivo. Es preciso que se atienda de forma razonable por parte de la administración y tendrá todo el respaldo de nuestra candidatura. Las juntas anteriores no han sabido encauzarlo en 20 años.

¿Qué desafíos tiene por delante el colegio?

Los arquitectos tenemos una función principal que es la vivienda. En este momento en que la sociedad tiene una preocupación máxima sobre la carestía y el encarecimiento de la vivienda y como colectivo no podemos estar ausentes. La sociedad demanda vivienda pública de alquiler a precios asequibles, por debajo de un tercio del salario mínimo. Debemos actuar con medidas de choque para transformar el suelo dotacional vacante en vivienda social de alquiler. Es un proceso rápido que el colegio puede facilitar los trámites. En València hay mucho suelo dotacional vacante donde construir vivienda para alquiler asequible. La administración tiene que dirigir la maniobra, sin duda, y el colegio colaborar y abrir diálogos. En los debates de asociaciones empresariales o de la sociedad no aparece la voz del colegio en los últimos años, cuando es nuestra función principal.

Las licitaciones se han convertido en subastas que atentan contra el trabajo intelectual de los arquitectos"

¿Por qué el CTAV y el COACV están recurriendo concursos como el del Palacio de Correos?

Una parte importante de la precariedad es que los pliegos de condiciones de la administración están por debajo de los convenios salariales del sector. No se puede trabajar a pérdidas, es injusto. Los concursos de la Diputación de Valencia tienen los honorarios más bajos de toda la administración española y son referencia para los ayuntamientos de la provincia. En muchos casos las licitaciones contemplan bajas lineales y se convierten en subastas. Eso va contra las directivas europeas que defienden el trabajo intelectual de los arquitectos. Y aquí también el colegio guarda silencio.

¿Son los grandes despachos los que se llevan siempre los contratos?

El daño es por igual para pequeños, medianos y grandes, aunque los grandes despachos tienen más posibilidades de trabajar en otras regiones o fuera de España. Los más afectados y peor tratados son la mayoría del colectivo.

: ¿Qué le espera a un arquitecto joven que acaba de salir de la carrera? ¿Qué le ofrece el colegio?

El colegio tiene que atender al colectivo. Si el colectivo tiene resueltas sus demandas, los jóvenes se podrán incorporar de una forma normal y tendrán una atención, aprendizaje y formación específica que el colegio ha de dar porque el mundo va cambiando y el colegio tiene que estar atento para que la sociedad utilice sus servicios y su talento.

¿Qué aprendizaje han sacado los arquitectos de la dana?

Toda la sociedad colaboró en la medida de lo posible en la dana, fue un acto de solidaridad y esfuerzo colectivo y el colegio también lo hizo. Pero eso duró lo que duró. Ahora se trata de trabajar para revertir la situación y aquí se ha tardado mucho en sacar pliegos de condiciones adecuados y, de nuevo, son concursos los que se están sacando a través de Tragsa y Tragsatec con honorarios por debajo, en general, de los convenios salariales. El colegio, insisto, guarda silencio.

¿Qué valoración tienes sobre el urbanismo que se está aplicando en Valencia?

Tengo una admiración personal por mi ciudad. València es una ciudad extraordinaria que hemos heredado de generaciones anteriores, muy bien planificada en muchos episodios de la historia. Podemos disfrutar de grandes obras medievales, de palacios renacentistas, tenemos una ciudad fantástica, muy bien planificada. Somos herederos y responsables de conservarla, mantenerla y mejorarla.

¿Cuál es su opinión sobre la reforma de la Plaza del Ayuntamiento? ¿Necesaria?

Como candidato, me interesa el colectivo y la profesionalidad de los arquitectos valencianos, que está demostrada. Las decisiones políticas no me corresponden a mí ni al colegio, corresponden, en este caso, al Ayuntamiento de València y a la alcaldesa. Cuanto mejor sea el asesoramiento de buenos profesionales nos irá mejor a todos. El proceso de ganar espacio público para el peatón se inició hace muchos años en Europa. En Valencia se hizo un cambio muy importante en la anterior etapa política para mostrar a los ciudadanos que la recuperación del espacio público era posible. Es un hecho y creo que hay que continuar con ese proceso, pero es una opinión personal como profesional.

Fue uno de los despachos valencianos que participó en el concurso de la Estación Central ¿Cómo debe ser esta terminal?

Es la gran puerta de entrada a la ciudad. Nosotros participamos en el concurso, estamos satisfechos con la valoración que hemos tenido, pero no se pueden ganar todos los concursos. Es un proyecto ya maduro y la decisión corresponde al Estado (Adif). Se ha abierto un concurso público que nadie ha recurrido y seguro que Sener (la empresa mejor valorada en el concurso) hará un gran trabajo. Tiene experiencia porque hizo el anterior proyecto y conocen bien la realidad de la ciudad. Lo importante es que tres o cuatro estudios valencianos han podido competir por estos grandes proyectos, algo que en el anterior de César Portela no se pudo. Eso indica la calidad de los estudios locales con arquitectos formados en nuestras escuelas, que pueden competir por estos grandes proyectos a los que antes no tenían capacidad de acceder.

¿Veremos terminado el tramo final del Jardín del Turia? ¿Y su conexión con el PAI del Grao que usted planificó?

El proyecto del final del río está maduro, solo falta ese tramo y seguro que será excelente. Hay una cuestión pendiente de resolver que son las vías del tren, en la que me consta que el Ministerio de Transportes está trabajando. Hay un delegado del Corredor Mediterráneo, que ha hecho un gran trabajo, que es Josep Vicent Boira y ahora le ha relevado Joan Calabuig, ambos valencianos comprometidos. Estoy seguro de que va a trabajar por consolidar la red ferroviaria de la capital termine de consolidarse y de encajar con el Corredor Mediterráneo. València es la capital de un área metropolitana vinculada histórica, social y económicamente, es un hinterland, y las administraciones no han sabido hacer esa conexión a nivel de transporte público y de zonificación de usos.

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