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Un año del 'apagón'

Sanidad mejorará la capacidad eléctrica de los hospitales hasta 2029 por si se repite un futuro 'apagón'

El plan de la Conselleria estima invertir 5,5 millones en los ocho departamentos de salud afectados por la dana

La Conselleria de Educación no ha adoptado ninguna medida excepcional porque ya cumple la obligación de tener grupos electrógenos

Una enfermera sin luz en un hospital valenciano.

Una enfermera sin luz en un hospital valenciano. / PILAR CORTES

València

El apagón de abril del 2025 puso a prueba la capacidad de independencia eléctrica de los hospitales y centros de salud de la Comunitat Valenciana. No hubo incidencias graves y la actividad se desarrolló con normalidad durante la mañana. Sin embargo, la falta de concreción sobre el regreso de la electricidad y un fallo de casi 12 horas, llevó a cancelar las operaciones programadas por la tarde de forma preventiva. Es cierto que el incidente pilló en festivo en muchas ciudades, València ciudad entre ellas, por lo que el impacto fue menor que si hubiera sido en una jornada normal. Un mes después, Sanidad anunció un plan para revisar la capacidad electrógena de sus infraestructuras sanitarias, así como la puesta en marcha de puntos de emergencia para pacientes críticos. Ese día, el sistema tuvo que asistir a 151 valencianos con dificultad respiratoria.

Desde el último trimestre de 2025, Sanidad está actualizando un inventario de la capacidad de los grupos electrógenos y de almacenamiento de gasóleo de todas las infraestructuras sanitarias para estimar su autonomía. Además, se está llevando a cabo un plan 2025-2029 para prevenir futuras interrupciones eléctricas en los ocho departamento de salud afectados por la dana, que sufrieron más en la tarde del 29-O, pero se extenderá en el futuro al resto de hospitales. El presupuesto será de 5,5 millones de euros en total, pero los primeros 1,4 millones se invertirán este año.

Esta iniciativa se centra en incorporar sistemas de respaldo y medidas de redundancia que aseguren el funcionamiento ininterrumpido de equipamientos vitales, incluso en caso de fallo total o parcial del suministro eléctrico principal. Además, se contemplan intervenciones de carácter preventivo tanto en edificios existentes como en futuros proyectados, con el objetivo de aumentar la resiliencia eléctrica del sistema de salud (grupos electrógenos, SAIs, dobles acometidas, creación de rutas y conexiones externas para generadores externos, etc.).

La puesta de puntos de empergencia aun no se ha llevado a cabo, pero sí que se han revisado los protocolos para que cada paciente sepa a donde dirigirse en caso de un nuevo apagón.

¿Y Educación?

Por su parte, la Conselleria de Educación no ha adoptado ninguna medida excepcional después del apagón del pasado 28 de abril. Es cierto que era un día festivo, de modo que no se llegó a poner a prueba la resistencia de los sistemas eléctricos de los centros educativos, pero el departamento que dirige Mari Carmen Ortí asegura estar suficientemente preparado.

Los edificios públicos ya están obligados por norma a tener grupos electrógenos que permitan tener cierta suficiencia energética en caso de catástrofes o emergencias. Es una obligación que ya se cumplía, indican fuentes de la Conselleria, pero no a resultas del apagón, sino como parte del funcionamiento ordinario del sistema educativo.

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