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Medio Ambiente

La mitad de ríos y acuíferos llegan a 2027 sin el buen estado que exige la UE

El 49 % de las masas superficiales de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) cumplen lo exigido, por encima del 37 % de la media europea, mientras que en las subterráneas el dato autonómico (55 %) es menor (77 %)

Cauce del río Palancia a su paso por Sagunt.

Cauce del río Palancia a su paso por Sagunt. / Daniel Tortajada / LEV

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

La directiva europea Marco del Agua establece el año 2027 como fecha límite para que los ríos y acuíferos de todo el viejo continente alcancen un "buen estado" ambiental dentro de los planes contra el cambio climático. A poco menos de un año de alcanzar esa fecha, las masas de agua de la Comunitat Valenciana tienen tareas pendientes porque solo la mitad de los ríos y acuíferos pertenecientes a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) -se extiende también por las autonomías de Castilla-La Mancha, Aragón, Cataluña y Murcia- se encuentra en esta situación exigida. La cuenca cuenta con un total de 495 masas de agua -390 superficiales y 105 subterráneas- y de estas solo 148 -el 50,1 %- están en "buen estado" ecológico, según se recoge en el "Estudio de adaptación a los riesgos del cambio climático" de la demarcación.

La fecha límite del próximo año es en sí ya una prórroga porque, inicialmente, se pretendía conseguir este objetivo en 2015, hace más de una década. Hubo ya una primera prórroga para 2021 y después se amplió en seis años, pero también se incumplirá. El objetivo, al menos en el caso valenciano, parece difícil -por no decir imposible- de alcanzar para 2027 y faltará ver si la Unión Europea concede una nueva moratoria sobre este asunto. En los últimos planes hidrológicos, la propia confederación ya reconoce que "una parte significativa" de las masas no cumplirá a tiempo con los compromisos europeos. Una muestra más de que los Planes Hidrológicos realizan una radiografía del estado de ríos y acuíferos y aportan medidas para revertir su situación, pero que nunca acaban por cumplirse o llevarse a cabo.

VALENCIA. VLC. Embalse de Contreras

VALENCIA. VLC. Embalse de Contreras / Fernando Bustamante / LEV

¿Incumplirá solo la CHJ el plazo estimado o pasará también el resto de Europa? La cuenca valenciana no será la única en incumplir los objetivos marcados. Como el resto tiene deberes por cumplir, principalmente en el apartado de aguas subterráneas. Según los últimos datos difundidos por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), el 37 % de las masas de agua superficiales europeas están en "buen estado", un dato inferior al de los ríos valencianos; el 49 % se encuentra dentro de las exigencias de la directiva. En cuanto a las aguas subterráneas, solo el 55 % de las de la CHJ tienen un estado óptimo, mientras que la media europea se dispara hasta el 77 %.

Las diferentes masas

Según la información incluida en el plan vigente, 190 de un total de 390 masas superficiales alcanzan un "estado satisfactorio". Sin embargo, no todas aprueban en los diferentes parámetros. Un poco más de la mitad de ellas -194- fallaban en conseguir un buen estado o potencial y otras 49 -el 12 %- no cuentan con un buen estado físico-químico.

Estado ambiental de los ríos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).

Estado ambiental de los ríos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). / CHJ

En lo referido a las aguas subterráneas, 58 están en buen estado y otras 47 se diagnosticaron "en mal estado". Los principales problemas son dos. El primero, el mal estado cuantitativo que sufren 38 de las masas, las cuales registran un desequilibrio entre la cantidad de agua que les llega y la que sale, una vez detraídos los requerimientos ambientales. La sobreexplotación de los acuíferos es una de las deficiencias estructurales de la cuenca. Más allá del desajuste mencionado, estas masas sufren descensos piezométricos sostenidos y, en las zonas costeras, la intrusión salina.

El segundo, el suspenso de 23 masas en su estado cualitativo debido a la llegada de nitratos y otro tipo de contaminantes provenientes, entre otras actividades, de la agricultura. Según la Generalitat Valenciana, en su información del Instituto Cartográfico Valenciano, un total de 285 municipios son vulnerables a la contaminación por nitratos en masas subterráneas; también los son 184 si se analiza el riesgo de los ríos.

Estado cuantitativo de los acuíferos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).

Estado cuantitativo de los acuíferos de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). / CHJ

Aumento de la demanda de regadío

La sobreexplotación de acuíferos y ríos debido a la demanda nieta del riego "apunta a un aumento generalizado", pero con "diferencias importantes entre zonas y cultivos. Así se recoge en el mismo documento de la CHJ, con los datos recopilados por el proyecto Eclimar. Estas estimaciones prevén un incremento del volumen neto de entre un 10 y un 15 % hasta 2050, del 17 al 23 % entre 2041 y 2070; y entre un 20 y un 40 % entre 2071 y 2100. El principal factor para este crecimiento de la demanda será la demanda evaporativa, más que una disminución sistemática de la precipitación que afectaría a los principales cultivos de la zona: cítricos, que ocupan el 41,86 %, cereal de primavera (10,06 %) y viña (8,19 %) con una superficie total de 325.854 hectáreas regables.

Esta demanda al alza es una de las mayores constataciones de que el escenario de cambio climático por venir no contribuirá a mejorar el estado cuantitativo de las masas de agua de la CHJ, por lo que las exigencias de la UE no solo no se cumplirían en plazo, sino que el camino es el inverso.

Otro factor desfavorable es el ascenso del nivel del mar y la consecuente pérdida permanente de la superficie emergida en la costa, la cual se "agravará de forma muy acusada a lo largo del siglo XXI". Este fenómeno será un resultado combinado de la expansión térmica del océano, la fusión de glaciares y capas de hielo y de los cambios en el almacenamiento de agua terrestre; y la subsidencia del terreno, es decir, por la compactación natural de sedimentos en deltas y llanuras litorales.

Los embalses rozando el 70 %

El problema de sobreexplotación de las masas de agua podría estar revirtiéndose en parte este año debido a la abundacia de lluvias en este año hidrológico, sobre todo por un invierno "muy húmedo", como así lo ha calificado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Desde su inicio se han registrado 351 mm de precipitaciones, frente a una media histórica de 246,9 mm. Este hecho provoca también una mayor entrada de agua renovada en los ríos y acuíferos, cuya aportación podría mejorar su estado y acercarlos a un "óptimo" estado ecológico.

Otros recursos beneficiados del buen año hidrológico son los embalses valencianos, que se encuentran casi al 70 % de su capacidad con casi 2.000 hectómetros cúbicos de agua embalsada. De hecho, en la última semana, las presas han ganado un total de 5,25 hm3. Esto augura un verano sin restricciones en el consumo de agua; no las habrá ni para la campaña de riesgo, ni para abastecimiento urbano. Las previsiones son, por tanto, “muy positivas” para el organismo de cuenca.

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