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Sanidad

Las 35 horas o una plaza sin opositar: dos argumentos para retener a los 798 MIR que acaben en 2026 en los hospitales valencianos

La Conselleria de Sanidad tiene el reto de retenerlos en un contexto de déficit de profesionales y más de 600 vacantes en la sanidad pública

La reducción de jornada retoma su negociación el día 4, dos años después de la última reunión

Una médica de Primaria pasa consulta en el centro de salud de Malilla

Una médica de Primaria pasa consulta en el centro de salud de Malilla / GVA

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

El próximo día 4 de mayo comienza la adjudicación de las plazas MIR y la sanidad pública valenciana tratará de convencer a los futuros médicos y asignar los 933 puestos de la presente convocatoria, una cifra nunca antes alcanzada. Todo un reto en un contexto de déficit de profesionales y con más de 600 plazas vacantes, según la última información ofrecida por la Conselleria de Sanidad. Más de 930 podrían llegar y, a lo largo del presente año, otros 798 acabarán su residencia y estarán en condiciones de ser contratados por la sanidad valenciana, la cual tiene el reto de fidelizarlos y retener su talento. El conseller Marciano Gómez le ha pedido reiteradamente a la ministra Mónica García flexibilizar los requisitos para ampliar el número de plazas del MIR, pero conseguir que los facultativos se queden en la Comunitat Valenciana es un reto propio de la Generalitat Valenciana porque que un residente haya realizado su formación en los hospitales valencianos no significa que vaya a quedarse aquí.

Entre las especialidades médicas, será Medicina Familiar y Comunitaria la que médicos aporte al sistema en la autonomía con 227 profesionales. Se trata de una especialidad muy demandada porque hay más de 200 vacantes y porque las bolsas están vacías, sin facultativos disponibles para ser contratados. Le sigue Pediatría con 54 nuevos médicos y Anestesiología y Reanimación con 43 nuevos profesionales. La primera tiene una situación similar a la de familia porque Atención Primaria es donde se concentra el gran grueso de vacantes y la segunda es clave para realizar más cirugías. Sin anestesista no se opera y, por tanto, el sistema no saca rédito a su capacidad presupuestaria, ya que tiene dinero para pagar plazas sin ocupar.

Las otras especialidades que dispondrán de más de 25 profesionales este año son las siguientes: Medicina Interna (36), Cirugía Ortopédica y Traumatología (34), Obstetricia y Ginecología (30), Radiodiagnóstico (28) Oftalmología (26), Cirugía General y del Aparato Digestivo (26) y Psiquiatría (25).

Dos argumentos

El propio informe determina que es "de justicia" que la Administración "les ofrezca estabilidad, con contratos de larga duración y mejores condiciones laborales y profesionales" porque si no "las ofertas de otros países de nuestro entrono, mucho más atractivas provocarán, de nuevo, que demasiado especialistas recién formados marchen fuera para trabajar". No es solo la salida hacia otros países; también hacia el sector privado, un fenómeno que se ha triplicado en una sola década. Son ya al menos 6.600 facultativos los que trabajan a tiempo completo para el sector privado.

Acertadamente o no, Sanidad ha planteado una doble estrategia para conseguirlo. La primera es reactivar la negociación para reducir la jornada de los sanitarios a 35 horas, respecto a las 37,5 actuales, la cual se retomará en la Mesa Sectorial el día 4. El debate llevaba dos años congelado, con las diferentes excusas del conseller Gómez, pero el viernes se reimpulsó en la Mesa General y se estima que tendrá un coste anual de 140 millones de euros. La intención de la Generalitat es que lleguen en enero de 2027. Supondría equipararse a la mayoría de autonomías porque solo Madrid y Cataluña no la han puesto en marcha junto con la propia Comunitat Valenciana. Los médicos la han reclamado porque fue una de las promesas electorales del conseller: el próximo año hay nueva convocatoria a las Corts Valencianes y la actual huelga autonómica las pedía aunque el anuncio del Consell les ha pillado a contrapié.

La segunda cuestión es la fórmula del concurso de méritos para adjudicar plazas, es decir que un médico podrá convertirse en funcionario sin pasar un examen; algo que sí que debería prepararse en otras autonomías. En la actualidad, está en marcha el concurso para plazas de difícil cobertura con el que Sanidad busca cubrir casi 900 plazas vacantes, 700 en hospitales y más de 200 en Atención Primaria. El único compromiso es permanecer tres años en la plaza y después los facultativos pueden aspirar a un traslado o comisión de servicios. No será el único proceso de este estilo porque Gómez anunció, hace más de un mes, que repetirá la fórmula con nuevas convocatorias en el futuro próximo.

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