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Maquinaria pesada de la empresa pública Tragsa amenaza la nidificación de aves en l’Albufera al poner en marcha trabajos de desbroce en acequias y canales

La intervención cuenta con el preceptivo permiso de la Conselleria de Medio Ambiente, que gestiona el Parque Natural, pero que admite que en temporada de reproducción sólo se puede actuar "con métodos tradicionales"

En el periodo de nidificación, que arranca a mediados de marzo, crían casi 20.000 parejas de unas 90 especies distintas de aves en los bordes de las acequias del humedal valenciano

Trabajos de desbroce y adecuación de acequias en la Albufera

Fernando Bustamante

Francesc Arabí

València

La calidad de vida de los vecinos de un humedal como el Parque Natural de l’Albufera tiene que ver, básicamente, con la calidad del agua. Pueden dar fe los peces, a menudo víctimas de las crisis de anoxia en el caudal, una falta de oxígeno que se produce, por ejemplo, cuando se pudre la paja del arroz en el agua que no se renueva. La amenaza otras veces visita la fauna por tierra. En esta ocasión ha llegado motorizada y pone en peligro el proceso vital más importante para las comunidades de aves: la reproducción. La empresa pública estatal Tragsa está llevando a cabo con maquinaria pesada trabajos de desbroce y trituración de la vegetación de las motas y bordes de acequias y canales que surcan los arrozales, así como de adecuación de esas arterias del humedal valenciano.

Este miércoles han estado actuando concretamente en la Sèquia Obera, según informaron técnicos conocedores de esas actuaciones y este diario ha podido contrastar con otras fuentes. La ejecución de estas actuaciones se produce en plena temporada de nidificación de avifauna, que arranca a mediados de marzo y obliga a limitar las intervenciones en playas o espacios naturales como este, habitado por numerosas especies catalogadas en la llamada directiva europea AVES, de conservación de las aves silvestres. En l’Albufera nidifican unas 36 especies acuáticas, que son alrededor de 90 si se añaden la especies ornitológicas de menor tamaño.

Máquina trabajando en la zona de la Sèquia Obera, en l'Albufera.

Máquina trabajando en la zona de la Sèquia Obera, en l'Albufera. / Fernando Bustamante

Tragsa está tutelada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, como empresa pública, con un 51% de las acciones en manos de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), la mercantil tenedora del capital social que posee el Estado en 25 empresas, desde Correos a Indra. Con todo, la gestión del Parque Natural de la Albufera corresponde a la Generalitat, a través de la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio. Que ha de dar permiso para autorizar cualquier actuación. La trituración de la vegetación que crece en esas acequias y canales se está acometiendo en el marco de los trabajos para subsanar el impacto de la dana del 29 de octubre de 2024.

En todo caso, apuntan fuentes consultadas, se trata de un “despropósito” que si llevara la firma de algún propietario particular de los arrozales limpiando vegetación o dragando muy probablemente acarrearía la correspondiente multa, indican. Un portavoz de la Conselleria de Medio Ambiente confirmó a este diario que hay autorizados "trabajos de mantenimiento" en el entorno de las acequias de Sollana, que fueron instados por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) en el marco de las actuaciones postdana. Con todo, desde el departamento que gestiona el Parque Natural, admiten y subrayan que en "época de nidificación" las actuaciones que se acometan han de ser "con métodos tradicionales". Y nunca con maquinaria pesada.

Nidos acompasados a la inundación de arrozales

¿Hasta qué punto el peligro que supone la actuación de las máquinas puede haberse concretado ya en algún destrozo de nido? La experta en avifauna del lugar Anna Valentín, coordinadora de SEO Birdlife, insiste en que "en periodo de reproducción no se debería trabajar con maquinaria". No se puede concretar si en esa zona puede haber ya algún caso de nidificación porque el censo anual del recuento de parejas reproductoras aun no ha arrancado. En la temporada de 2025 se registraron un total de 19.265 parejas de aves acuáticas nidificantes en el parque, lo que supuso un incremento cercano al 6% respecto a las 18.184 parejas censadas en 2024.

La máquina desbroza la mota y tritura la hierba.

La máquina desbroza la mota y tritura la hierba. / Fernando Bustamante

A estas alturas sí se han detectado ya, explica, los primeros nidos, por ejemplo de patos colorados, en el Tancat de la Pipa. Pero esta es una "zona de reserva, con mayor calidad del agua, donde la reproducción llega antes". Al igual que en la Mata del Fang, donde se avistan ejemplares de morito común o parejas de garzas (ardeidas). En cambio, fuera de los espacios de reserva, caso de la Sèquia Obera, "se retrasa un tiempo la nidificación porque las aves tienden a sincronizar la cría con el comienzo de la inundación de los arrozales". "El retraso de la reproducción respecto a otros humedales es una peculiaridad de l’Albufera", subraya la experta. Este año, el agua empezará a entrar en los campos de arroz el 5 o el 6 de mayo.

En los bordes de canales y acequias anidan especies como la gallineta común o polla de agua, el pato collverd, varios tipos de ardeidas o garzas (garcilla bueyera, la cangrejera o la imperial), el charrán común o el patinegro o, entre los patos, el ánade azulón o el colorado. También destaca la presencia de la cerceta pardilla, catalogada como en peligro de extinción, que el año pasado alcanzó 7 parejas, toda una proeza, aunque su presencia sigue siendo muy reducida pese al esfuerzo de repoblación que se está haciendo.

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