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Sanidad

Sin avances, ni propuestas en la primera reunión de Sanidad para reducir la jornada semanal a 35 horas dos años después

Sanidad retoma la negociación con los sindicatos 781 después y con las elecciones autonómicas en un año

Los sindicatos ven "imprescindible" un refuerzo de la plantilla

Concentracion de sanitarios ante la Conselleria de Sanidad para protestar por las 35 horas el año pasado.

Concentracion de sanitarios ante la Conselleria de Sanidad para protestar por las 35 horas el año pasado. / Germán Caballero / LEV

Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

No hay propuesta concreta de la Conselleria de Sanidad para la reducción de la jornada semanal a 35 horas. Sí una fecha para ponerla en marcha -ese es el compromiso del departamento de Marciano Gómez-, la del 1 de enero de 2027 que ya era conocida; solo la idea de pactar un calendario para debatir la medida en futuras Mesas Técnicas específicas para los próximos meses. Pero poco más. Ese es el principal resumen de la primera reunión para negociar las 35 horas, un diálogo que se retoma dos años después y que, en su primera nueva toma de contacto, ha tenido pocos avances. La única certeza es que se les convocará a una Mesa Técnica a partir de la próxima semana y allí se establecerá un calendario concreto.

Los responsables de Sanidad han repetido el mantra ya conocido: todo dependerá del informe presupuestario y si este no avala la reducción de la jornada laboral, no se podrá poner en marcha. En principio, según adelantó Levante-EMV, el impacto económico será de 140 millones de euros, aunque no se ha hablado de ninguna cifra en la reunión. Tenerla, la tienen; pero no han querido adelantar si hay aval presupuestario. Sanidad, a día de hoy, debería saberlo, sobre todo porque se está ultimando el borrador de las cuentas de la Generalitat de 2026 para iniciar su trámite.

Otro de los temas surgidos en la reunión es el de la modificación del decreto de jornada. Fuentes de la Conselleria de Sanidad ya dejaban entrever el viernes que la reducción de la semana laboral a 35 horas debía ir acompañada de una modificación del decreto de jornada, una postura que ya encalló la negociación en marzo de hace dos años. Es necesario cambiar el punto que afecta a la jornada, pero esto no implica abrir una negociación general sobre el decreto, como apunta Yolanda Ferrández de CCOO. "No es necesario y, de hacerlo, dilataría la negociación -, añade-, algo inconcebible si la fecha prevista es el 1 de enero. Solo hay siete meses".

Los sindicatos lo tildaron entonces de "chantaje" porque la llegada de las 35 horas suponía asumir otras medidas que empeoraban las condiciones laborales de los sanitarios. 781 días después se vuelve al mismo punto.

Dos años sin avances

La negociación se retoma dos años después de la última reunión sobre este asunto, la cual tuvo lugar el 14 de marzo de 2024. Han pasado 781 días y tiene lugar solo dos semanas después de que la Mesa General de Negociación instara a cada Conselleria a negociar la reducción de la semana laboral en 2,5 horas. El encuentro se ha producido con el recelo de los sindicatos, los cuales transmitían que la reducción de jornada podría darse sin refuerzos de plantilla.

La Generalitat alcanzó un acuerdo general para implantar las 35 horas en toda la Administración en abril de 2024 y, entonces, ya se dio vía libre a cada Conselleria para iniciar las negociaciones por separado. Sin embargo, Sanidad no impulsó avances. El conseller Gómez se excusaba en esperar a los tiempos marcados por la Mesa General, es decir, que se implantara a la vez entre todo el personal de la Generalitat. A principios de abril, CSIF instó a reabrir el tema y esta vez sí encontró la predisposición de Sanidad, que lleva casi un mes trabajando la medida.

Reforzar plantilla, irrenunciable

La necesidad de aumentar el número de sanitarios es una demanda unitaria de todos los sindicatos. CSIF lo considera un punto irrenunciable para conseguir las 35 horas de forma "real, efectiva, sin merma retributiva y con todas las garantías". De hecho, creen que "no puede alcanzarse si no se acompaña de los recursos necesarios".

A esta opinión se suma CCOO, un sindicato que tiene dos líneas rojas. La primera, la del aumento de plantilla porque, según Ferrández, es "inviable sin incremento". La segunda, que no puede ser solo para una parte de los profesionales. Y es que es mucho más fácil de articular en Atención Primaria, donde es sencillo implantar una jornada de lunes a viernes, pero mucho más complejo en los servicios hospitalarios, donde la asistencia es 24 horas.

Una línea roja más, tres, imponen en UGT: el aumento de personal, la cobertura presupuestaria y la implantación progresiva "para que no se aumenten los ratios, ni se empeore la calidad asistencial". Para cumplir con la fecha a 1 de enero, su implantación "debería empezar -así opina Eva Plana- en el segundo semestre de este año".

La intención de Sanidad parecer ser retomar la negociación desde cero, algo que critican desde Intersindical porque había un acuerdo anterior pactado con el Botànic y porque, durante el primer año de legislatura, se habló y negoció. "Es una estrategia dilatoria cuando la negociación ya estaba cerrada", esgrimen. Por eso, se muestran recelosos con la posibilidad de que se implante a 1 de enero de 2027.

La reducción de jornada significará que la actual plantilla dejará de trabajar más de cinco millones de horas anuales -concretamente 5.739.426- porque su jornada anual pasará de las actuales 1.589 horas a 1.512. Para compensar este total de horas pendientes, se necesitarían un total de 3.795 sanitarios adicionales, aunque por el momento la cifra estimada por Sanidad no ha trascendido.

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