Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Brote vírico

El hantavirus entra a la planta 22 del Gómez Ulla: siete boxes de UCI, un laboratorio BSL-3 y cámaras de alta precisión que captan el iris del ojo

El paciente infectado está vigilado mediante exclusivos sistemas remotos en la última planta del hospital, en la que trabajan 55 profesionales sanitarios, tanto militares como civiles

La planta 22 del Gómez Ulla: siete boxes de UCI, un laboratorio BSL-3 y cámaras de alta precisión que captan el iris del ojo

Levante-EMV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Jaime Roch

Jaime Roch

València

La planta 22 del Hospital Central de la Defensa 'Gómez Ulla', donde permanece ingresado el paciente infectado con hantavirus con síntomas, es una unidad blindada de alto aislamiento creada para hacer frente a enfermedades infecciosas de riesgo.

El paciente se encuentra en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel del hospital militar, construida tras la crisis del ébola y dotada de circuitos diferenciados de entrada y salida, controles de acceso, esclusas para el personal sanitario, habitaciones con presión negativa y sistemas de desinfección. Los otros 13 españoles están pasando la cuarentena, obligatoria, de 42 días y sin visitas.

El control de pacientes

El control de los pacientes se apoya en cámaras de alta precisión, capaces de enfocar los monitores clínicos y permitir la lectura de constantes como el pulso o el ritmo cardiaco, además de captar detalles como el iris del ojo. Para reducir riesgos, el mantenimiento de los equipos se realiza desde las plantas 23 y 24, evitando que el personal técnico tenga que atravesar la planta de hospitalización. En la unidad trabajan 55 profesionales sanitarios, militares y civiles, y unos 15 enfermeros militares.

La unidad dispone además de áreas específicas para el tratamiento clínico y cuidados críticos tras incidentes biológicos, químicos, radiológicos o nucleares, lo que permite atender al enfermo sin exponer al resto del centro hospitalario.

Así es la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Hospital Gómez Ulla de Madrid.

Así es la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Hospital Gómez Ulla de Madrid. / Ministerio de Defensa

El control central de enfermería está totalmente monitorizado para reducir al mínimo las entradas en las habitaciones. El acceso a la zona exige un aislamiento integral obligatorio que requiere al menos 15 minutos de preparación, por lo que la unidad está diseñada para permitir la vigilancia y atención del paciente mediante sistemas remotos y otros métodos alternativos sin presencia física constante.

La planta 22 está integrada en la unidad NRBQ-Infecciosas del hospital y, según la información del Ministerio de Defensa, cuenta con siete boxes de UCI y un laboratorio BSL-3, es decir, un laboratorio de bioseguridad de nivel 3 para trabajar con patógenos peligrosos, que pueden causar enfermedades graves o potencialmente letales como el hantavirus, aunque con riesgo comunitario bajo al existir tratamientos o vacunas eficaces.

Está en una zona separada del resto del hospital. Su objetivo es doble porque trata al paciente y, al mismo tiempo, evita la exposición del personal sanitario, otros pacientes y la población. Para ello dispone de circuitos diferenciados de entrada y salida, controles de acceso, zonas de colocación y retirada de equipos de protección, y sistemas de aislamiento ambiental.

Una de sus claves técnicas es la presión negativa. Esto significa que el aire tiende a entrar en la habitación, no a salir, de modo que si hubiera partículas infecciosas en el ambiente no escaparían hacia pasillos u otras zonas, limitando en todo momento el contagio.

Una simulación en la unidad de alto aislamiento del Hospital Clínic de Barcelona.

Una simulación en la unidad de alto aislamiento del Hospital Clínic de Barcelona. / Zowy Voeten

La presión negativa

Además del doble sistema de presión negativa, la ventilación está filtrada y las habitaciones equipadas como boxes de UCI, inodoros con agua hiperclorada y desinfección con peróxido de hidrógeno.

No se trata solo de habitaciones aisladas, también incluye personal experto, protocolos de bioseguridad y capacidad para diagnóstico y seguimiento dentro del propio entorno protegido. Una unidad que forma parte de la Red Nacional Hospitalaria de Infecciones Graves, integrada en el Centro Nacional de Referencia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents