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La Universitat de València rinde honores al rector Peset 85 años después de su ejecución: "Es nuestro Lluís Vives"

El claustro de la Nau acoge un homenaje multitudinario que reúne a la comunidad académica, familiares y entidades memorialistas con la ausencia del Consell

Homenaje en la Universitat de València al Rector Peset

Francisco Calabuig

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José Luis García Nieves

José Luis García Nieves

València

A la sombra de un perseguido, la memoria de un “home bo” se ha vuelto a poner en pie. En el claustro de la Nau de la Universitat de València, presidido por la imponente imagen del humanista Joan Lluís Vives, la comunidad académica, familiares y entidades memorialistas han rendido tributo al ilustre rector de la UV Joan Baptista Peset Aleixandre (Godella, 2/7/1886-Paterna, 24/5/1941), fusilado por el régimen franquista en el Terrer de Paterna.

Martí Domínguez, Maria Navarro, Juan Luis Gandía y Amparo Ruiz, en el homenaje en La Nau.

Martí Domínguez, Maria Navarro, Juan Luis Gandía y Amparo Ruiz, en el homenaje en La Nau. / Francisco Calabuig

“Peset es nuestro Vives contemporáneo, nuestro Galileo, nuestro Servet”, ha dicho el escritor y catedrático de Periodismo Martí Domínguez. Junto a él, el rector Juan Luis Gandía, la decana de Medicina, Amparo Ruíz Saurí, y la presidenta de l’Associació de Familiars de Víctimes del Franquisme de la Fossa 126 de Paterna, Maria Navarro, han convertido el acto en un recorrido reivindicativo por la trayectoria de un “científico riguroso”, un “rector comprometido”, un “ciudadano que asumió responsabilidades políticas en defensa de un proyecto democrático”, ha dicho Gandía, sintetizando sus múltiples dimensiones.

El homenaje ha sido conducido por el vicerrector de Comunicación, Carlos López Olano, y ha estado presidido por una copia del retrato institucional del rector, cuyo original se exhibe en la galería de rectores pero que no está en el mejor estado. Paso cuatro décadas doblado y escondido en un cajón hasta que un profesor lo halló en 1985 y pudo ser restaurado.

Es una metáfora del olvido que se trató de imponer sobre Peset: la muerte física, la civil y la condena de la memoria, pero también es un destello de la voluntad (a través del gesto de un funcionario anónimo) por evitar la destrucción del recuerdo de los represaliados. Las marcas “son cicatrices de un tiempo en que la barbarie quiso interrumpir el progreso de nuestro país. Es la restitución de una imagen y de una presencia”, evoca el rector.

Este 85 aniversario del crimen contra el ilustre médico llega marcado por las novedades en torno a su figura que ha revelado Levante-EMV, que ha puesto por primera vez rostro a Óscar Boán Callejas, el teniente coronel que presidió el consejo de guerra que lo condenó a muerte. Un militar que, en realidad, fue responsable de firmar cientos de penas de muerte durante su estancia en esta tierra, a la que llegó en 1938 después de la entrada de las tropas franquistas en Castelló. La noticia ha motivado que su imagen haya sido retirada del Concello de Cangas, donde fue alcalde durante la guerra.

Quizá por eso se ha convertido en un acto casi multitudinario, con dos centenares de asistentes, entre catedráticos, autoridades académicas, miembros de entidades memorialistas y representación de los partidos políticos. Entre ellos las diputadas del PSPV Mercedes Caballero y Alicia Andújar. No ha habido representación de la Generalitat Valenciana, pese a que se había cursado invitación y la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades había confirmado asistencia.

Peset, sus tres compañeros y 2.233 inocentes más

“Este es un acto lleno de justicia, 2.238 civiles juzgados por militares en tiempos de paz, sin ningún tipo de defensa, asesinados en el terrer de Paterna. Todos inocentes. No se ha juzgado a ningún verdugo. Nuestra lucha es pacífica y firme en busca de la verdad, justicia, reparación y, en estos tiempos, garantías de no repetición”, sostiene Maria Navarro, de los familiares de la Fosa 126 de Paterna. “Sigamos soñando lo que ellos soñaban: un mundo sin violencia lleno de paz y libertad”, ha proclamado.

La exrectora Mavi Mestre, y otras autoridades durante el acto de la UV.

La exrectora Mavi Mestre, y otras autoridades durante el acto de la UV. / Francisco Calabuig

A ese mundo de progreso contribuyó Peset. Martí Domínguez ha profundizado en la trayectoria de Peset en ‘Ingrata pàtria’, una novela sobre los últimos momentos de Peset Aleixandre y de quienes le acompañaron frente al paredón de Paterna: dos llauradors de la CNT, Jacint Ferrús y Leopoldo José Milla, ‘León’, y el alcalde de Sagunt Antoni Agustí Gil, ‘Casaca’.

Ciencia en valenciano, vocación hasta el final

Domínguez ha compartido aspectos menos conocidos del eminente catedrático de Medicina Legal, que contaba con cuatro carreras (Medicina, Ciencias, Química y Derecho) y tres doctorados. “Peset hizo una fórmula magistral para que los hijos de unos reclusos no padecerían desnutrición”, recordaba sobre su reclusión antes de ser ejecutado. Luchó por el valenciano, lengua que introdujo también en el ámbito académico dentro de su producción científica, con más de cien artículos publicados en castellano, francés, alemán y también la lengua de Ausiàs March.

Hasta casi el día de su muerte, este republicano moderado, hijo de una dinastía de médicos liberales valencianos, aplicó ese compromiso con la sociedad que le llevó a implicarse en la lucha contra el tifus (en su época en Sevilla) o en las campañas de salud pública en Valencia, ha contado la decana sobre el precoz catedrático de Medicina Legal y Toxicología, con apenas 23 años.

“No se desentendió de su país”, ha añadido Gandía sobre el compromiso político que le llevó encabezar el Frente Popular en València con Izquierda Republicana. En esa militancia le enroló otro ilustre represaliado, José Ballester Gozalvo, cuyos restos hace poco han regresado València desde el exilio francés.

Además de su compromiso social y político, Peset fue rector en un tiempo turbulento, y en apenas dos años renovó la universidad: cambió el modus docenti, la forma de evaluar e investigar; convirtió el Botànic en un espacio público y universitario, y creó la residencia de estudiantes Lluís Vives.

Retrato del rector.

Retrato del rector. / Francisco Calabuig

El acto, que ha contado con la presencia de la nieta Carmen Peset, ha concluido con los versos que Estellés leídos del poeta Marc Granell y unas piezas del Cuarteto de Cuerda de la Orquestra Filharmònica de la Universitat de València.

A escasos metros de la Nau, donde se cree que vivió la familia de otro perseguido, Lluís Vives, puede leerse la inscripción junto a un busto del humanista: “La patria da la vida, pero raras veces concede honores”. Como si uno de los últimos pensamientos de Peset fuera para Vives, el rector dejó escrito en su carta de despedida: “Confío, seguro en Dios, que algún día mi Patria os devuelva mi nombre como el de un ciudadano que jamás hizo más que servirla cumpliendo sus deberes legales”. Así ha sido.

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