Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las aves que vienen a hacer 'turismo' de invierno a la Comunitat Valenciana siguen siendo fieles pese al cambio climático

Una investigación liderada por un experto de la Universitat Politècnica de València sobre 97.000 aves durante 25 años revela que factores locales como la latitud y el hábitat o el predominio de especies generalistas inciden más en las comunidades de aves migratorias que el efecto del calentamiento global

Ejemplar de autillo europeo, una especie migrante que inverna en los bosques mediterráneos.

Ejemplar de autillo europeo, una especie migrante que inverna en los bosques mediterráneos. / Carlos Mompó

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Francesc Arabí

València

Una pareja de autillos organiza todos los años un viaje que los lleva desde Senegal hasta tierras valencianas. Más de 3.000 kilómetros de vuelo en el que han de sortear fuertes vientos, unos cuantos depredadores y vencer el lógico cansancio. Pese a todo, el viaje les compensa. Siguen viniendo, procreando y siendo fieles a un ciclo, el de los viajes estacionales de las aves migratorias, que no se ha visto alterado pese al cambio climático. Es una de las conclusiones de un estudio liderado por el Campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València (UPV) en el que se analizan más de 97.000 registros de ejemplares de aves invernantes anillados durante 25 años en estaciones de seguimiento del este de la Península Ibérica. La investigación, cuyo autor principal es el profesor Pau Lucio Puig, revela una estabilidad de este tipo de comunidades ornitológicas en las últimas décadas. La observación de las pautas y desplazamientos de las aves controladas, "desde Andorra hasta Cádiz", ofrece "como dato más sorprendente que a pesar del cambio climático, las comunidades de aves invernantes se han mantenido estables", subraya Lucio en declaraciones a este diario.

Este experto en aves sostiene que el estudio demuestra que hay diferentes factores más influyentes en la composición de las comunidades de aves que las condiciones climáticas recientes. Y cita, entre otros, "factores locales como la altitud, el tipo de hábitat o la geografía". Aunque las temperaturas máximas mostraron una ligera tendencia al alza a lo largo del periodo de estudio, este incremento no fue estadísticamente significativo en los modelos analizados.

Efecto latitud y predominio de especies generalistas

Esto sugiere, agrega el investigador principal, que la relativa estabilidad de las comunidades de aves invernantes en la Península Ibérica podría estar relacionada, efectivamente, con su posición geográfica en una latitud intermedia. Ello "podría estar amortiguando los efectos del calentamiento, la influencia directa de la variabilidad climática en comparación con los cambios observados en regiones más septentrionales o tropicales".

En la investigación, que ha sido publicada en la revista científica Journal of Biogeography, se concluye también que las variables climáticas tuvieron una influencia menor de la esperada porque hay un "predominio de especies generalistas con una distribución muy amplia y con una mayor capacidad de tolerar fluctuaciones ambientales, además de que pueden enmascarar las primeras señales de cambios en las comunidades inducidos por el clima". Se trata de especies "menos sensibles a los cambios que las especialistas".

El estudio analizó 83 especies de aves y encontró que solo seis presentaron cambios temporales significativos, mientras que en la mayoría de los casos los patrones observados estuvieron relacionados con "la posición geográfica de las estaciones de muestreo o con la interacción entre factores espaciales y temporales". Estos resultados sugieren que no existe una tendencia uniforme en toda la región mediterránea, sino que las dinámicas de las comunidades de aves dependen en gran medida de las características locales de cada área, según los autores. El estudio es fruto de la colaboración entre el Campus de Gandia (UPV), la Universitat de València, la Fundación Migres, la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), SEO BirdLife Comunitat Valenciana y la Estación de anillamiento Lorenzo García.

Más especies en invierno

El repaso al comportamiento de decenas de miles de ejemplares durante un cuarto de siglo revela también "un aumento significativo en la riqueza de especies a lo largo del período de estudio". Un incremento que podría explicarse por varios procesos simultáneos, entre ellos "la expansión de algunas especies residentes". Pero también, aagregan "por la llegada de especies no nativas, como la estrilda común (Estrilda astrild) o pico de coral o el ruiseñor del Japón (Leiothrix lutea), y el aumento en individuos invernantes de especies parcialmente migradoras, como es el caso del autillo europeo (Otus scops)". También se observa el "incremento de especies exóticas introducias como mascotas, aves enjauladas que han colonizado distintas zonas", explica el autor principal de la investigación.

La estabilidad del comportamiento de las aves migratorias avalada por esta investigación contrasta con otros estudios realizados en el norte de Europa y del continente americano, que concluyen que el clima está reorganizando las comunidades de aves invernantes, según destacan los propios autores del estudio liderado desde la Universitat Politècnica. En España se han realizado, asimismo, informes ornitológicos que reportan cada vez más avistamientos fuera de temporada: golondrinas en invierno o avefrías en verano.

Pau Lucio apunta que los resultados de la investigación que él ha comandado no deben ser leídos en absoluto en clave de "minimizar la urgencia climática". Simplemente nos recuerdan que las "respuestas ecológicas son complejas y locales".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents