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Condenan a 3,5 años de cárcel al capitán del barco hundido en Indonesia en el que falleció una familia valenciana

La corte halló culpables del delito de negligencia tanto al capitán, de 56 años, como al jefe de la sala de máquinas, de 22, a quien condenó a dos años y seis meses de prisión

Cuatro miembros de una familia procedente de Valencia, entre ellos Fernando Martín Carreras, entrenador del equipo femenino B del Valencia CF, fallecieron, mientras la tripulación indonesia (el capitán, el jefe de máquinas, dos trabajadores y un guía) y la pareja de Martín, Andrea Ortuño, y una hija sobrevivieron.

Imagen de arcivho de la búsqueda de los desaparecidos en Indonesia C

Imagen de arcivho de la búsqueda de los desaparecidos en Indonesia C / IMAGEN FACILITADA POR FAMILIARES / Europa Press

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Levante EMV

València

Un tribunal de Indonesia condenó este lunes a 3,5 años de prisión al capitán del barco que naufragó en Indonesia el pasado diciembre en el Parque Nacional de Komodo del archipiélago asiático con una familia española de seis miembros a bordo, de los que solo dos sobrevivieron.

Delito de negligencia

La sentencia impone tres años y seis meses de prisión al capitán de la embarcación, y dos años y seis meses al jefe de máquinas o tripulante técnico que participó en la navegación. Ambos han sido declarados culpables de causar la muerte de varias personas por negligencia grave y de forma conjunta.

Exteriores está en contacto con allegados de la familia de Valencia desaparecida en Indonesia

Exteriores está en contacto con allegados de la familia de Valencia desaparecida en Indonesia / Levante-EMV

El barco turístico KM Putri Sakinah se hundió en aguas de la isla de Padar, en Komodo, alrededor de las 20:30 hora local del 26 de diciembre (12:30 GMT).

Cuatro miembros de una familia procedente de Valencia, entre ellos Fernando Martín Carreras, entrenador del equipo femenino B del Valencia CF, fallecieron, mientras la tripulación indonesia (el capitán, el jefe de máquinas, dos trabajadores y un guía) y la pareja de Martín, Andrea Ortuño, y una hija sobrevivieron.

Fernando Martín, de 44 años, era una figura vinculada al fútbol valenciano y ejercía como técnico del filial femenino del Valencia CF. En la embarcación viajaba junto a su esposa, Andrea Ortuño, y varios hijos durante unas vacaciones familiares en Indonesia. Según las informaciones publicadas tras el siniestro, en el naufragio fallecieron Fernando Martín y tres menores de la familia, identificados en distintos medios como Lía, de 12 años; Quique o Enrique Javier, de 10; y Mateo, de 9. Andrea Ortuño y la pequeña Mar, de 7 años, lograron sobrevivir al hundimiento.

El naufragio se produjo durante una travesía nocturna entre Pulau Kalong y Pulau Padar, en una zona que el tribunal describe como especialmente peligrosa por sus fuertes corrientes, remolinos, viento intenso y oleaje elevado. La embarcación realizaba una excursión turística de tres días y dos noches contratada por la familia. A bordo viajaban turistas españoles, tripulantes y personal local.

La sentencia

La sentencia rechaza la versión de la defensa, que sostenía que el naufragio fue consecuencia de una fuerza mayor o de un fenómeno natural inevitable. Aunque el tribunal admite que había condiciones meteorológicas adversas, con viento fuerte, corrientes intensas y olas de hasta 2,5 metros, concluye que la tragedia estuvo vinculada a una acumulación de negligencias previas.

Entre los fallos señalados figuran la decisión de navegar de noche por una zona peligrosa pese a los avisos meteorológicos, la falta de una charla de seguridad a los pasajeros, la ausencia de instrucciones claras sobre el uso de chalecos salvavidas, la falta de procedimientos de evacuación y una respuesta deficiente de la tripulación cuando la embarcación empezó a hundirse.

El tribunal también considera probado que los acusados no contaban con la formación real exigible. La sentencia recoge que el capitán obtuvo su certificado de forma irregular, mediante pago y sin completar la formación correspondiente, y que Muhammad Alif Ratifa también consiguió documentación técnica sin seguir el proceso obligatorio. Para el tribunal, esa falta de preparación no fue un detalle menor, sino una de las claves de la negligencia.

La resolución subraya que el hundimiento no fue instantáneo ya que desde los primeros golpes de mar hasta que el barco se hundió pasaron unos quince minutos. El tribunal interpreta que ese margen de tiempo debió permitir activar protocolos de emergencia, repartir chalecos, alertar a los pasajeros y facilitar la evacuación de los camarotes.

Otro de los aspectos analizados por la corte fue la posible alteración de la estabilidad del barco por modificaciones realizadas en los camarotes. La sentencia menciona que Andrea Ortuño tuvo dificultades para abrir la puerta de su camarote cuando la embarcación comenzó a inclinarse, y considera posible que otras víctimas quedaran atrapadas en zonas inferiores de la nave.

El fallo insiste en que el capitán tenía una posición de garante de la seguridad de todos los pasajeros. Debía valorar si era prudente navegar, prever los riesgos, dirigir a la tripulación y asegurar que los ocupantes conocieran los procedimientos básicos de emergencia. En lugar de ello, según el tribunal, permitió la navegación nocturna, no preparó adecuadamente a los pasajeros y no respondió de forma eficaz cuando comenzó la emergencia.

La sentencia ha sido leída este lunes en audiencia pública en Labuan Bajo. Los condenados, detenidos desde el 2 de marzo, podrán descontar el tiempo ya cumplido en prisión preventiva. Además, deberán pagar las costas procesales. El tribunal les ha comunicado que disponen de siete días para aceptar la resolución o presentar apelación.

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