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20 AÑOS DEL ACCIDENTE DEL METRO DE VALÈNCIA (VIII ENTREGA)

El periodismo que rompió la estrategia del silencio sobre el accidente del metro y llenó la Plaza de la Virgen de València

La Generalitat dirigida por Francisco Camps intentó que los medios públicos y privados obviaran la lucha de la Asociación de víctimas del metro 3 de julio (Avm3j) y la consultora H&M Sanchis monitorizaba sus reivindicaciones e intentaba contraprogramarla

Medios como Levante-EMV, El País y la Cadena Ser acompañaron a las familias del accidente en su lucha, que sufrió un vuelco tras la emisión de "Los Olvidados" en el "Salvados" de Jordi Évole de la Sexta

El periodismo que combatió la estrategia del silencio sobre el accidente del metro y llenó la Plaza de la Virgen de València

Esteban San Canuto

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València

El accidente del metro del 3 de julio de 2006 llenó las páginas de periódicos y abrió informativos nacionales e internacionales. Fue el accidente más grave en un suburbano en la historia de España y el quinto de Europa. La atención mediática estaba garantizada. Al inicio muy a pesar de las víctimas, hacia las que se dirige el interés informativo tras un siniestro, en el peor momento de sus vidas.

El problema en el accidente de Metrovalencia de 2006 es que cuando las víctimas se organizaron y comenzaron a manifestarse cada día 3 desde noviembre de 2006, no todos los medios de comunicación se hicieron eco de sus reivindicaciones. Planteaban preguntas en busca de respuestas, que comenzaron a ser molestas. Y a convertir a las víctimas del accidente del metro en unas "apestadas", como si fueran material radioactivo contaminante.

Al menos durante los primeros siete de los catorce años de lucha de las víctimas del metro. Cada día 3, lloviera o cayera el sol a plomo, los miembros de la Avm3j se reunían en la Plaza de la Virgen de València (con ligeros cambios de ubicación en los primeros meses). Unos años en los que un grupo, muy pequeño pero persistente, de ciudadanos y ciudadanas y de periodistas que les acompañaron y se hicieron eco de su lucha. Una batalla que parecía condenada a olvidarse, sobre todo tras el archivo de la causa judicial en mayo de 2008, y a quedar soterrada bajo la estrategia del silencio impuesta por la Generalitat.

Un silencio institucional que se activó muy pronto. “Aquí no pasará nada si nadie se pone nervioso”, le dijo el conseller de Infraestructuras y presidente del consejo de administración de FGV, José Ramón García Antón, a dos subordinados a las 7.30 horas de la mañana del 4 de julio de 2006, al andén de la estación de Jesús. Una frase lapidaria que un trabajador de FGV reveló a Levante-EMV y que demuestra que la maquinaria comunicativa de la Generalitat se puso a trabajar bien pronto para minimizar el impacto político de un suceso que conmovió a la sociedad valenciana.

Una estrategia del silencio que la Generalitat intentó imponer a los medios públicos y privados. Periodistas que cubrieron el accidente del metro fueron presionados para se insistiera en el error humano del maquinista y en la velocidad. O recibieron la visita de directivos de FGV para intentar convencerlos de que “la causa del accidente fue la curva que dejó el PSOE cuando construyó el túnel de la Línea 1 en los ochenta. Había un interés especial en relacionar la curva de la muerte con el PSOE”.

Las informaciones que escapaban a su control ponían muy nerviosos a los responsables de la Generalitat. Como la noticia del diario Levante-EMV del 7 de julio de 2006: “Una baliza de 3.500 euros habría evitado el accidente”. Desde la Generalitat pidieron a Levante-EMV "dejar de hablar ya de la puta baliza”. No lo consiguieron.

Las presiones no solo no menguaron, sino que aumentaron cuando las víctimas comenzaron sus concentraciones mensuales, que mantuvieron durante 105 meses (nueve años). Miembros del Consell de Francisco Camps llamaban a las redacciones de los medios de comunicación los días 3 de cada mes para que las concentraciones que la Asociación de víctimas del metro del 3 de julio (Avm3j) celebraba en la Plaza de la Virgen no se cubrieran. Cada conseller "tenía las funciones repartidas: había miembros que llamaban a unos medios y otros llamaban a otros", según explicó el periodista de la edición valenciana de El Mundo, Vicente Useros, en su declaración en la segunda comisión de investigación del accidente del metro. En el caso de El Mundo quien telefoneaba era el vicepresidente del Consell, Vicente Rambla.

Unas llamadas que se produjeron "los días siguientes, los meses siguientes y los años siguientes" al accidente del metro. Según Useros, "no se daban consignas, eran conversaciones cordiales acerca de la línea editorial, o cuestionándola o haciendo recomendaciones". Y cada día 3 la llamada se producía para mostrar "cierto interés para que las manifestaciones de las víctimas no se cubrieran". A Useros le constaba que "al expresidente de la Generalitat Francisco Camps y otros miembros de su Gobierno estaban muy enfadados con El Mundo, porque albergaban la esperanza de que fuera un periódico amigo".

Para contar los medios de comunicación que se hicieron eco, aunque fuera con una simple foto, de las 105 concentraciones que cada mes convocó la Avm3j sobran los dedos de una mano: Levante-EMV, El País y la Cadena Ser. Se trataba, como contaba el periodista de l'Eliana, Pep Torrent, exsubdirector de Levante-EMV y exdelegado de la delegación de El País en la Comunitat Valenciana, de mantener viva la llama de sus reivindicaciones mensuales, como "hacían las madres de la Plaza de mayo" en Buenos Aires Argentina, cada jueves a las 15.30 horas, desde el 30 de abril de 1977.

En la radio y televisión públicas las víctimas del metro tampoco encontraron hueco. El primer año tras el accidente se emitieron «un total de 237 noticias» en RTVV pero ninguna recogió las reivindicaciones de la Avm3j, que solo se pudieron escuchar cuando Beatriz Garrote entró por primera vez en un plató el último día de emisión de Canal 9, el 29 de noviembre de 2013. La Unió de Periodistes hizo un informe para la segunda comisión del accidente del metro en las Corts Valencianes sobre el tratamiento informativo del accidente del metro en la televisión valenciana. La conclusión fue que «en Canal 9 se manipularon las informaciones referentes al accidente del metro» y «se distorsionaron y ocultaron buena parte de los datos publicados sobre la investigación (...) Canal 9 dejó de ser un medio de comunicación, al servicio de la sociedad valenciana para convertirse en un altavoz encargado de difundir la versión oficial marcada por la Generalitat. En el caso de la tragedia del metro solo una versión tuvo derecho a ser expuesta».

Beatriz Garrote, en el centro de la imagen, en el plató de Canal 9, el último día de emisión, el 29 de noviembre de 2013.

Beatriz Garrote, en el centro de la imagen, en el plató de Canal 9, el último día de emisión, el 29 de noviembre de 2013. / Germán Caballero

Parte de la estrategia del silencio se descubrió cuando el periodista de El Mundo, Vicente Useros publicó, el 19 de febrero de 2012, el documento elaborado por la consultora H&M Sanchis «Reflexiones para la comparecencia en la comisión de investigación en las Cortes Valencianas», oculto desde 2006. Un dosier que ha quedado para la historia como el perfecto ejemplo goebbeliano de manipulación y falta de transparencia informativa. «Su objetivo en la comparecencia tiene que ser, le pregunten lo que le pregunten, que lo que ocurrió el día 3 en la Línea 1 ha sido un accidente, la causa del cual ha sido un exceso de velocidad». El escándalo que provocó su publicación tampoco movió la postura de la Generalitat.

La consultora que contraprogramaba a la Avm3j

La consultora de comunicación H&M Sanchis estuvo contratada por FGV desde 2004 hasta 2011. Aunque la empresa ferroviaria tenía su propio equipo de comunicación, obtuvo 621.000 euros en total. Entre sus trabajos, además del adoctrinamiento de los directivos de FGV en la primera comisión de investigación también elaboraba informes anuales sobre el accidente del metro en los que definían estrategias para contraprogramar las denuncias de la Avm3j. En cada aniversario del siniestro, incluso meses antes, la consultora de comunicación planteaba estrategias a seguir para contrarrestar las concentraciones de las víctimas, analizar las informaciones que aparecían en los medios de comunicación, -con especial fijación en lo que publicaba Levante-EMV- y campañas para mantener una «actitud proactiva» respecto al accidente con 43 víctimas mortales. «Si permitimos que todo el protagonismo del aniversario del accidente lo tenga la asociación de víctimas dará la impresión, delante de la opinión pública, como si FGV quisiera pasar de puntillas por encima de esa fecha y, aunque sea de manera subliminal, podrían pensar que FGV se siente culpable de algo y por eso trata de que la fecha pase lo más desapercibida posible», dictaminaba la consultora con motivo del «segundo aniversario del accidente de la Línea 1».

Hubo un momento que creyeron haberlo conseguido. Tras el cuarto aniversario del 3 de julio en 2010, los responsables de H&M Sanchis hicieron un nuevo diagnóstico: «La estrategia seguida hasta ahora por FGV y el Gobierno de la Generalitat podrá cuestionarse más o menos, pero la realidad es que está consiguiendo que el tema del accidente del metro, aunque no se olvide porque hay medios de comunicación empeñados en que así ocurra, realmente no tenga una trascendencia social más allá del puro recuerdo de la fecha». Por ello H&M Sanchis recomendaba «potenciar la estrategia del Gobierno valenciano consistente en ignorar el recuerdo de la fecha en la que se produjo el accidente».

Los hitos que cambiaron el curso de los acontecimientos

El primero fue la entrada en escena de la productora Barret Films, que grabó una «flash mob» para el sexto aniversario del accidente y elaboró una web documental para visibilizar la lucha de la Avm3j. En 2017 estrenaron el largometraje «La estrategia del silencio». El segundo hito fue la emisión del programa «Salvados» de Jordi Évole. A partir de una sugerencia de Barret Films, la productora El Terrat dedicó un capítulo del programa de La Sexta a la lucha de las víctimas del metro. La emisión de «Los olvidados» emitido el 28 de abril de 2013 provocó que en la 78ª concentración del 3 de mayo la Plaza de la Virgen María de València se quedara pequeña para acoger a la ciudadanía que se solidarizó con la Avm3j.

A partir de ahí los acontecimientos se precipitaron. La Fiscalía Provincial de València también consiguió reabrir la causa en 2013 (en parte gracias a los tres descarrilamientos previos de la primera unidad que volcó y que FGV ocultó a la justicia), a pesar de las trabas del Juzgado de Instrucción 21 y gracias al apoyo de la sección segunda de la Audiencia de València. Finalmente en enero de 2020 se consiguió una condena por 43 homicidios imprudentes, 47 lesiones por imprudencia y un delito contra los derechos de los trabajadores (por la muerte del maquinista y la interventora) para cuatro exdirectivos de FGV que admitieron lo que habían negado durante años: que el accidente fue previsible y evitable.

Un largo trayecto recorrido que, veinte años después del accidente del metro, permite concluir que además de la lucha incansable de la Avm3j, el periodismo también sirvió para romper la estrategia del silencio que se quiso imponer y llenar la plaza. Pero también para recordar que «la única lucha que se pierde es la que se abandona», como siempre han reivindicado las víctimas del metro.

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