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Presupuestos Generalitat 2026

La reforma del IRPF de Pérez Llorca privilegia a las rentas altas con un mayor ahorro fiscal

Los tramos de más de 80.000 euros tendrán una bajada impositiva de 400 euros frente a los en torno a 90 euros de quienes perciben 32.000 euros

El conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, habla con Juanfran Pérez Llorca en la presentación de los presupuestos, el viernes.

El conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, habla con Juanfran Pérez Llorca en la presentación de los presupuestos, el viernes. / JM López

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Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

Primero fueron deducciones (por practicar deporte, por gastos de salud bucodental o por servicios de salud mental) para las rentas de hasta 32.000 euros. Un año después, estas desgravaciones se ampliaron hasta las de 60.000 euros. Ahora, al tercer presupuesto, el Consell de Juanfran Pérez Llorca cambiará el tipo que se aplica para calcular el pago del Impuesto de la Renta (IRPF) en una modificación, la primera del Ejecutivo autonómico en este sentido, que no solo afectará a todos los contribuyentes sin ningún tope, sino que además, tendrá un mayor ahorro para aquellos salarios más altos.

La reforma de este tributo, la primera desde que en 2022 hiciera la propia el Botànic, la adelantó el propio president en la presentación de los presupuestos el viernes y se ha acabado concretando este mismo lunes en la exposición pública del texto normativo que aún deberá pasar por el pleno del Consell y remitirse a las Corts para su tramitación, Vox mediante. Así, el Anteproyecto de ley de Medidas Fiscales, la conocida ley de Acompañamiento, prevé una bajada del tipo impositivo en todos los tramos del IRPF hasta los 100.000 euros, aunque la paradoja es que las que superan esta escala también se beneficiarán, más incluso que las anteriores.

Según consta en el documento publicado por la Conselleria de Hacienda, el descuento de va evolucionando conforme va creciendo el salario. En el primer tramo, de 0 a 12.000 euros se pasa de un gravamen del 9 % al 8,8 % lo que supone una bajada de dos décimas; en el siguiente, entre 12.000 y 22.000 euros anuales, se pasa del 12 al 11,7 %; de 22.000 a 32.000 el cambio es de un 15 % de tributación a un 14,6 % (cuatro décimas) mientras que de 32.000 a 42.000 baja del 17,5 % al 17 %, medio punto. A partir de ahí, los siguientes tres tamos concentran la mayor bajada: seis décimas.

"Sobre todo rentas medias"

En concreto, de 42.000 a 52.000 se baja del 20 % al 19,4 %; del 22,5 al 21,9 % en la escala de 52.000 a 62.000 euros y del 25 al 24,4 % en el de 62.000 a 72.000 euros. La última franja que tiene modificaciones es el de 72.000 a 100.000 euros que pasaría del 26,5 % al 26,1 %, cuatro décimas. No las hay en los siguientes tres últimos peldaños, de 100.000 a 150.000; de 150.000 a 200.000 y de 200.000 en adelante, aunque sí se benefician de la acumulación de las reducciones inferiores, siendo el descenso en el pago de la renta mucho mayor que el de los primeros tramos.

Con ello, el conseller de Hacienda, José Antonio Rovira, extendió en una rueda de prensa vespertina el paraguas de la reforma tributaria señalando como principal beneficiarios a las "rentas bajas y medias". "Sobre todo en las rentas medias", remarcó, un concepto ambiguo, sin marcas numéricas concretas, que cifró entre los 30.000 y los 72.000 euros. Al ser un impuesto que funciona "en cascada", Rovira indicó que la medida beneficiará a más de 2,7 millones de valencianos que realizan la declaración de la renta cada año, pero no será igual para todas.

De hecho, según los cálculos de Hacienda, la reforma fiscal supondrá un ahorro de entre 1 y 48 euros para las rentas de hasta 30.000 euros, de entre 91 y 317 euros para las de entre 30.000 y 80.000 euros y de entre 358 y 424 para las de más de 80.000 euros. Esto es, el ahorro sería ocho veces mayor en términos absolutos para las rentas de más de 100.000 euros que para las de 30.000 y el doble en términos relativos al representar un 0,4 % la rebaja fiscal respecto al sueldo de los primeros y del 0,2 % en los segundos.

Diferencia con el Botànic

En total, el impacto sobre los presupuestos se prevé que sea de una merma para la Generalitat Valenciana de 160 millones que, eso sí, no se notará hasta 2027 ya que esta rebaja impositiva se aplicará de manera retroactiva en la declaración de la renta de 2026, la que se hará la primavera del próximo año y que comenzará a unas semanas de las elecciones siempre que no haya adelanto. Incluso el conseller se atrevió a señalar que para ese momento anunciarán la "segunda fase" de esta reforma fiscal. "Nos gustaría ser más ambiciosos, pero la realidad económica es la que es", complementó a su lado su número dos, Eusebio Monzó.

Ese impacto de 160 millones también se reparte de forma desigual entre los distintos tramos de renta afectada por la rebaja. Llama la atención que pese a que el 72 % de los beneficiarios tengan rentas de hasta 30.000 euros, estos suponen según cifras de la Generalitat un 21 % de esa mengua recaudatoria (unos 34,7 millones) mientras que el 2,5 % que representan los que perciben más de 80.000 euros generan el 17 % del descenso de esos ingresos, 27,2 millones. Entre medias, los de 30.000 y 80.000 euros son el 25,5 % de beneficiarios y cuentan con un impacto de 98,5 millones, el 61 %.

La reforma del IRPF impulsada por el actual Consell difiere de la última que se hizo en este sentido en la Generalitat en 2022 cuando gobernaban PSPV, Compromís y Unides Podem. En aquel momento, también hubo una bajada de tipos, pero solo hasta las de 60.000 euros y complementada con un aumento de los siguientes tramos para evitar que se beneficiaran de lo que se iba restando en los escalones inferiores. Esta vez, no obstante, la modificación ha sido general impulsando una medida que se notará en la primavera de 2027, fecha marcada en rojo en el calendario político.

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