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Premio Jaume I en Investigación Clínica y Salud Pública

Borja Ibáñez, a la búsqueda de curar las enfermedades cardiacas latentes previas a un infarto

Su investigación que pretende "cambiar el paradigma" para conseguir una mejor detección precoz de los infartos cardiaca, pero no se olvida de atenderlos en su consulta dos días a la semana

Borja Ibáñez, premio Jaume I 2026 en Investigación Clínica y Salud Pública

Borja Ibáñez, premio Jaume I 2026 en Investigación Clínica y Salud Pública / CNIC / LEV

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Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

El doctor Borja Ibáñez Cabeza combina la asistencia a sus pacientes dos días a la semana con sus trabajos de investigación sobre enfermedades cardiovasculares. En las primeras, sigue manteniendo el contacto con las personas para "identificar sus necesidades clínicas" en la Fundación Jiménez Díaz; en las segundas, acompañado por todo su equipo, trata de mejorar la calidad de vida de los pacientes con dolencias cardiacas para detectar antes y mejor las patologías latentes en las personas. Es director científico del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).

"Proponemos un nuevo paradigma, a través de la tecnología de imagen no invasiva, para poder identificar estos factores de riesgo, como el colesterol, desde los 19 años y comenzar una intervención precoz que permita llegar a curar la arterioesclerosis o prevenir las muertes súbitas", la acumulación de grasa en las arterias. La clave es que, cuando estos factores de riesgo latentes se desarrollan, ya es más difícil eliminar el riesgo. "El objetivo es que haya mejores tratamientos -, insiste- y que vivamos más años y con mejor calidad de vida".

Este trabajo ha sido reconocido este martes con la concesión del Premio Jaume I 2026 en la categoría de Investigación Clínica y Salud Pública. La noticia le pilló por sorpresa y reconocía que seguía "en shock" mientras hablaba con Levante-EMV casi cuatro horas después de que se diera a conocer el fallo del jurado. "Es un orgullo a nivel personal porque es el premio científico más prestigioso de España -, transmitía-. Pero es, sobre todo, un reconocimiento para los equipos con los que trabajo recibir un galardón que da visibilidad a la investigación científica".

Su trayectoria y logros están recogidos en 420 publicaciones científicas. Parte de ellas, han servido para transformar el uso de betabloqueantes después del infarto de miocardio y contribuir en identificar los pacientes que se benefician realmente de estos tratamientos y cuáles no. En el ámbito de la insuficiencia cardiaca ha desarrollado nuevas estrategias para prevenir el daño cardiaco asociado a tratamientos oncológicos y han contribuido al diseño de innovadoras herramientas diagnósticas, entre ellas sistemas de resonancia magnética cardiaca ultrarrápida con potencial para ampliar el acceso a estas tecnologías a millones de personas.

El resto de premiados

El amplio catálogo de ganadores de los Premios Jaume I -asciende ya a 197 personas en sus 38 ediciones- se amplió ayer con el nombre de Lluís Torner Sabata, en la categoría de Investigación Básica; Ben Lehner, en Investigación Biomédica; Alfonso Sáiz-López en Protección del Medio Ambiente; Samuel Sánchez Ordóñez, en Nuevas Tecnologías; Borja Vázquez Piñero, considerado como Revelación Empresarial; Borja Ibáñez Cabeza, en Investigación Clínica y Salud Pública; y Nagore Iriberri Etxebeste, en Economía. Sus nombres se dieron a conocer en un acto institucional en el Palau de la Generalitat después de la deliberación del jurado con la presencia de 25 Premios Nobel, récord de las 38 ediciones.

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