Educación
Persianas cerradas, condensar la jornada o avisar a Protección Civil: Educación dicta medidas contra el calor
La Conselleria contempla la posibilidad de que puedan aplicarse de manera transitoria durante lo que queda del curso 2025-2026

Imagen de la temperatura en el interior de un aula / Redacción Levante

Una alumna del IES Jaume II el Just de Tavernes de la Valldigna se desmayó esta misma semana en el centro. No es una anécdota: como en este instituto, en muchos, algunas aulas llegan a superar los 33 grados durante los meses de más calor. Un calor que, cada año, se adelanta aún más, este año hasta mayo. El quinto mes del 2026 se cerró con un "prolongado y anómalo episodio, con temperaturas típicas de mitad de mayo [...] y equivalentes a un día normal de mitad de julio" en la Comunitat Valenciana, como lo remarca la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La sensación general es que el verano ha llegado antes de tiempo con máximas por encima de los 35 grados, imágenes de playas llenas hasta la bandera y pocos transeúntes por la calle en las horas centrales del día; los que se atreven, buscan irremediablemente la sombra. La población siente que la primavera es más verano que nunca. También, y con consecuencias para la salud, en los centros educativos.
En este contexto, la Conselleria de Educación ha publicado unas nuevas instrucciones ante episodios de altas temperaturas en los centros educativos. Aunque la idea es que las medidas sean aplicables a partir del curso 2026-2027, la Conselleria contempla la posibilidad de que puedan aplicarse de manera transitoria durante lo que queda del curso 2025-2026. Es decir, desde ya.
El listado de medidas preventivas en los centros incluyen la obligación para los equipos directivos de controlar la temperatura de las instalaciones. Además, deberán identificar las zonas más frescas del centro y mantener las persianas y los sistemas de sombreado cerrados cuando el sol incida de forma directa. Asimismo, deben ventilar durante las horas menos calurosas, y evitar actividades físicas intensas durante las horas de máximo calor, así como facilitar que el alumnado se hidrate frecuentemente y vigilar especialmente las condiciones de conservación de los alimentos y medicamentos.
Salir a las 13 horas para evitar el sol
Las instrucciones incluyen asimismo la posibilidad de jornada reducida para los alumnos de la ESO, Bachillerato y FP. Durante junio y septiembre, los centros que impartanestos niveles podrán organizar las clases en jornada continuada de 8.00 a 13.00 horas como medida para evitar la exposición al calor durante las horas centrales del día. ambién se permite retrasar una hora el inicio de las clases en los grupos de tarde.

El patio de un centro educativo / Redacción Levante-EMV
Eso sí, ese cambio en los horarios debe aprobarlo el Consejo Escolar de los centros públicos y comunicarlo después a la Dirección Territorial correspondiente, y solo podrá hacerse "si no altera los servicios de comedor y transporte escolar ni genera ningún coste adicional para la Administración".
La barrera de los 27 grados
Las instrucciones de Conselleria también prevén que, cuando las temperaturas sean "excesivas" y no se encuentren espacios alternativos adecuados dentro del centro, la dirección pueda comunicar la situación al responsable municipal de Protección Civil. Este es la autoridad competente para suspender la actividad académica si lo considera necesario, aunque también tendrá que comunicarse a la Dirección Territorial.
Esa suspensión podría darse con temperaturas como las que suelen registrarse en verano. Desde CC OO recuerdan que la normativa vigente fija "de manera imperativa" unos límites ambientales que no pueden ser superados, estableciendo una temperatura máxima de 27 °C para el "trabajo sedentario" como este, así como una humedad relativa entre el 30 % y el 70 %. "Por tanto, la superación de estos umbrales no constituye una mera situación de incomodidad, sino un incumplimiento normativo directo que genera un riesgo laboral objetivable y exige la adopción inmediata de medidas correctoras por parte de la Administración, cuya inacción puede derivar en responsabilidades administrativas y en la intervención de la Inspección de Trabajo", recuerdan.
Por eso, instan a los docentes que estén en aulas por encima de estos valores a medir la temperatura del aula, hacer una foto y comunicar al sindicato de qué centro se trata, el aula o espacio concreto, los efectos para la salud o la actuación del centro sobre ese calor. Con esos datos, se proponen elaborar un mapa del calor en los centros educativos para identificar centros con riesgo real, denunciar incumplimientos ante la Inspección de Trabajo, exigir responsabilidades a la Conselleria e impulsar acciones legales. "Cuando exista un riesgo grave e inminente para la salud, el personal tiene derecho a interrumpir la actividad, siempre garantizando la seguridad del alumnado", apuntan.
"No se concretan medidas estructurales"
La reacción de los sindicatos a las instrucciones no se ha hecho esperar. Desde el Stepv, consideran "positivo" que, "por primera vez, la Conselleria reconozca formalmente la necesidad de adoptar medidas específicas ante las altas temperaturas y posibilite la flexibilización horaria en Secundaria, Bachillerato y FP". No obstante, ven estas instrucciones "insuficientes". "No establecen un protocolo claro de actuación ante situaciones de estrés térmico, no concretan medidas estructurales para climatizar los centros, no desarrollan procedimientos de registro de temperaturas ni de los efectos sobre la salud y no resuelven el problema de fondo: la falta de inversiones en sombreado, ventilación y climatización de los centros educativos".
Por este motivo, el Stepv sigue reclamando un Plan Integral de Adaptación Climática de los centros educativos valencianos "que garantice unas condiciones dignas y seguras para el alumnado y para todas las personas trabajadoras de los centros".
De momento, la última propuesta de la Conselleria a los sindicatos en el marco de la negociación de la huelga incluye la puesta en marcha de un Plan Director de Infraestructuras Educativas que incluya, también, un Plan de Confort Térmico y un Plan de Accesibilidad en los centros educativos, incluidos los dependientes del Instituto Superior de Enseñanzas Artísticas.
Es una de las reivindicaciones no solo de los docentes, sino también de las familias y el alumnado, que ya hace meses que quieren que se blinde con una ley la climatización en las aulas. Con el impulso de la Confederació Gonzalo Anaya, ADEP-PV y ADIES-PV, registraron este febrero en las Corts una Iniciativa Legislativa Popular para garantizar el confort térmico en los centros educativos públicos de toda la Comunitat Valenciana.
Y la campaña de recogida de apoyos ya ha empezado. Se aspira a llegar a 32.000; para que la propuesta sea debatida en las Corts Valencianes se necesitan 10.000 firmas.
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