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Dossier CV

Una memoria todavía en disputa

Entrada del campo de concentración nazi de Auschwitz, en Polonia, hoy musealizado.

Entrada del campo de concentración nazi de Auschwitz, en Polonia, hoy musealizado. / KAY NIETFELD/DPA

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Noelia Martínez

Castelló

¿Por qué España mantiene una relación tan conflictiva con la Guerra Civil y la dictadura franquista mientras países como Alemania o Italia han desarrollado amplias redes de museos, memoriales y políticas públicas sobre sus pasados totalitarios? La respuesta radica en las diferentes formas en que terminaron aquellos regímenes, la Transición española, el papel de las instituciones y la persistencia de debates políticos que siguen condicionando la mirada sobre el pasado. Medio siglo después de la muerte de Franco, seis expertos analizan las razones que explican por qué la memoria democrática continúa siendo un terreno de disputa.

Toni Morant: “La memoria no debería ser de izquierdas ni de derechas, sino de demócratas”

Toni Morant (UV).

Toni Morant (UV). / Levante-EMV

Para Toni Morant, profesor de Historia Contemporánea de la Universitat de València, se parte de una diferencia esencial: Alemania e Italia sufrieron dictaduras fascistas derrotadas en una guerra mundial y posteriormente ocupadas por los vencedores, mientras España vivió una guerra civil seguida de una dictadura y una transición negociada. Según explica, Alemania cuenta hoy con lugares de memoria financiados públicamente, si bien la conciencia sobre el Holocausto no adquirió gran relevancia social hasta finales de los 70 y 80. Considera que en España la política memorialista ha avanzado por las asociaciones civiles y advierte de una tendencia actual de contramemoria con iniciativas que buscan derogar leyes de memoria democrática.

Ismael Saz: “La transición tuvo una tendencia inicial a no remover mucho el pasado”

Ismael Saz (UV)

Ismael Saz (UV) / Levante-EMV

El catedrático emérito de Historia Contemporánea de la UV Ismael Saz subraya que los regímenes fascistas alemán e italiano colapsaron con la Segunda Guerra Mundial, mientras la dictadura franquista no lo hizo. En Italia predominó durante años la memoria de la resistencia y en Alemania fueron las generaciones posteriores quienes impulsaron una revisión crítica del pasado nazi. En España, en cambio, la Transición se desarrolló con una voluntad inicial de no profundizar en el pasado reciente. La memoria permaneció mucho tiempo archivada y se sumó la resistencia de parte de la derecha española. A su juicio, el auge actual de la extrema derecha en Europa tampoco favorece el proceso.

Mónica Moreno: “Las políticas de memoria son la única vía para cerrar heridas”

Monica Moreno (UA)

Mónica Moreno (UA). / PILAR CORTES

Mónica Moreno, catedrática de la Universidad de Alicante, considera que en España se da un escaso interés político durante décadas para desarrollar políticas públicas de memoria democrática. Salvo algún reconocimiento puntual a víctimas del franquismo, hubo que esperar a 2007 para aprobar la primera ley de Memoria Histórica. La investigación académica y el movimiento memorialista dan respaldo, pero su aplicación se ve dificultada por gobiernos conservadores. A diferencia de Alemania o Italia, "en España no ha existido un consenso amplio de rechazo al franquismo" de todas las fuerzas democráticas.

Vicent Sanz: “Cuarenta años de dictadura significan cuarenta años de control educativo y mediático”

Vicent Sanz (UJI).

Vicent Sanz (UJI). / ERIK PRADAS PUIG

El director de la Cátedra de Historia y Memoria Democrática de la UJI, Vicent Sanz, recuerda que la sociedad española vivió durante décadas bajo un sistema sin derechos ni libertades. A su juicio, el crecimiento actual de la extrema derecha en Europa no ayuda. Sanz destaca otra diferencia clave: Alemania e Italia derrotaron a sus dictaduras, mientras que el franquismo sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial y se integró después en el contexto de la Guerra Fría como referente anticomunista. Además, resalta que el desarrollo de la historiografía fue tardío por las trabas durante la dictadura.

Juan Luis Porcar: “España necesita un proyecto histórico compartido sobre su pasado reciente”

Juan Luis Porcar.

Juan Luis Porcar. / ERIK PRADAS PUIG

El historiador Juan Luis Porcar, del Grup de Recerca per a la Memòria Històrica de Castelló, defiende que el país debe construir un relato común basado en políticas de memoria centradas en las víctimas, la justicia histórica y la reparación. Cree que la memoria de la Guerra Civil y el franquismo sigue siendo traumática y que la escasez de políticas públicas explica la demanda social actual de recuperar historias ocultas. Apuesta por reforzar los espacios de memoria, desde fosas y monumentos hasta refugios, trincheras o centros de interpretación, convirtiéndolos en recursos educativos, culturales y turísticos para las nuevas generaciones.

Teresa Armengot: “Franco murió en la cama; no es lo mismo que una dictadura derrotada”

Teresa Armengot.

Teresa Armengot. / ERIK PRADAS PUIG

La historiadora e investigadora Teresa Armengot analiza las diferencias con una imagen contundente: Hitler se suicidó, Mussolini fue ejecutado y Franco murió en la cama. Para ella, la larga duración del franquismo permitió consolidar un relato sobre el desarrollo y la estabilidad del país que todavía tiene influencia. También denuncia las dificultades para acceder a archivos y registros y considera que España sigue inmersa en debates que en otros países están superados, como la permanencia de símbolos franquistas o las polémicas sobre calles y monumentos. A su juicio, se suma una falta de valentía política para romper definitivamente con ese legado.

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