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Tribunales

Una técnica de la CHJ declara ante la jueza de la dana que Emergencias debía consultar los caudales: "Cualquiera podía ver los datos"

"Si todos tienen los mismos datos, lo normal es que no te llamen a no ser que quieran alguna aclaración", ha declarado la operadora de la CHJ ante la jueza de la dana.

Un momento de la reunión del Cecopi, con Pradas y Argüeso, al fondo de la mesa

Un momento de la reunión del Cecopi, con Pradas y Argüeso, al fondo de la mesa / Levante-EMV

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Pablo Plaza

Pablo Plaza

València

Los juzgados de Catarroja han acogido este lunes la declaración de una nueva testigo en la investigación de la dana. Una operadora de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha declarado ante la jueza de la dana que en el organismo de cuenca, aquel día, estaban "confiados" en que "todo el mundo" estaba avisado del crecimiento súbito del caudal del barranco del Poyo. "Esos datos los puede ver cualquiera", ha llegado a señalar en una parte del interrogatorio la empleada de la CHJ, operadora del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH).

La testifical de la técnica resulta de interés porque ella era la responsable de validar los datos y facilitar la información a otros organismos. Así, ha explicado que el sensor del Poyo es un sensor de nivel cuyos datos en la confederación traducen a caudal. Es cuando se superan "determinados umbrales" cuando llega a la sala un mensaje. Los datos "no son automáticos" sino que "hay que validarlos" dado que en muchos casos "se producen errores", ha asegurado según fuentes presenciales del interrogatorio.

Lo validaban ella y un hidrólogo pero ha declarado que no estaban "constantemente monitorizando el barranco del Poyo porque vigilaban 25 pluviómetros". Así, vio la súbita crecida cuando estaba haciendo "un barrido", 25 minutos antes de que finalmente fuera notificado -el tiempo habitual que se tarda en estos casos-. A las 18.43 horas envió un correo electrónico a todas las agencias avisando de la crecida, que ya multiplicaba por diez el límite máximo que obliga al organismo de cuenca a avisar. Sin embargo, ha insistido en que los datos los podía "ver cualquiera" porque estaban en el portal web.

Así, ha defendido la existencia de una normativa interna desde 2015 según la cual no es la Confederación la que ha de llamar a Emergencias sino limitarse a enviar correos electrónicos. "El centro de coordinación de emergencias no nos llamó en ningún momento", ha expuesto en su declaración, como tampoco lo hicieron otros como el Consordio de Bomberos. "Nadie se puso en contacto sobre la interpretación del dato de lsa 18.43", ha recalcado.

Con todo, no le "extrañó ni sorprendió" porque Emergencias nunca había llamado: "Si todos tienen los mismos datos, lo normal es que no te llamen a no ser que quieran alguna aclaración". Sin embargo, ha apuntado que el centro de emergencias ha cambiado su forma de trabajar: "Sí llamaron los días posteriores y en situaciones posteriores a la dana, en otras alertas, sí nos llaman a menudo".

Así, ha explicado que en la Confederación estaban "confiados en que estaba todo el mundo avisado, todos los medios y los Ayuntamientos, que estaban controlando el caudal". Tampoco nadie de la CHJ, cuyo presidente, Miguel Polo, y otros técnicos estaban conectados al Cecopi, aunque desde entre las 18 horas y las 19 horas la reunión estuvo suspendida. "Los mismos números y datos que tenía yo, los tenían ellos", ha recalcado.

Por otra parte, ha admitido que era "previsible" que "la lluvia en cabecera acabaría llegando al barranco" pero ha remarcado que ellos "no podían saber cuánto iba a tardar". Además, ha recordado que en los barrancos de l'Horteta y Gallego, tributarios del Poyo aguas abajo y donde empezó a desbordarse el inusitado caudal, allí hay "escalas que son visuales y que pueden visibilizarlas los bomberos forestales".

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