Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Familias entre la incertidumbre y la firmeza ante el conflicto en la enseñanza pública

Fampa-València reconoce que la huelga ha sido "demasiado larga" pero "necesaria" y advierte de que si no hay "negociación real" volverán las movilizaciones

Elisabet García, presidenta de FAMPA Valencia en la Consellería de Educación con motivo de la huelga educativa

Elisabet García, presidenta de FAMPA Valencia en la Consellería de Educación con motivo de la huelga educativa / Daniel Tortajada / LEV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

H.García

València

La presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres, Fampa-València, Elisabet García, ha hecho balance en declaraciones a Levante-EMV de la huelga en el sector educativo, calificando la movilización como un hito "histórico" necesario para dar una respuesta colectiva ante la crítica situación de la enseñanza pública en la Comunitat Valenciana. La comunidad educativa lleva tiempo sufriendo las consecuencias de la "precariedad, la improvisación y una falta de respeto" institucional, afirma Elisabet García, que recalca que estos problemas no solo afectan a las condiciones laborales del profesorado y del personal de mantenimiento, sino que impactan directamente en el derecho de los alumnos a recibir una "educación digna y de calidad".

A lo largo del conflicto, la posición de las asociaciones de madres y padres ha sido de apoyo a las reivindicaciones, a pesar del desgaste que supone un conflicto prolongado tanto para la conciliación como para los alumnos, especialmente, los de Bachillerato y los que acudían a la PAU. Elisabet García reconoce que "evidentemente se ha convertido en una lucha demasiado larga".

Las familias se muestran preocupadas y con incertidumbre ante la actitud que ha tenido la Conselleria de Educación, con Carmen Ortí al frente. Ha sido una "burla constante" en las mesas de negociación, asegura la representante de Fampa.

No obstante, la presidenta subraya que la huelga era un paso necesario para "hacer visible nuestro malestar" y exigir cambios estructurales urgentes. Entre las demandas prioritarias de las familias se encuentran la mejora de infraestructuras que permita tener unos centros en condiciones y correctamente climatizados mediante una mayor inversión; el aumento de plantillas para cubrir las necesidades reales del alumnado; así como la bajada de ratios, un medida considerada "imprescindible" para garantizar una atención educativa adecuada.

Entre las reivindicaciones de corte político, las asociaciones de madres y padres exigen la derogación "inminente" de la Ley de Libertad Educativa y la defensa de una educación pública "en valenciano".

Avances insuficientes

Aunque se han reconocido algunos avances gracias a la unión de la comunidad educativa, Fampa-València advierte que estos son todavía insuficientes. García ha sido clara respecto al escenario que se plantea tras el fin de los paros: la voluntad es alcanzar una "negociación real", pero si la administración no ofrece soluciones satisfactorias, la movilización no se detendrá. "Si eso conlleva continuar el próximo curso, lo haremos", ha sentenciado la presidenta, reafirmando el compromiso de las familias por una educación pública de calidad. "Hay que seguir negociando para conseguir las mejoras necesarias. "Continuaremos unidos por una educación pública digna, de calidad y en valenciano", zanja la presidenta de Fampa Valencia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents