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Sanidad

Los médicos cierran cinco meses de huelga sin avances y con la amenaza de un nuevo paro sin interrupciones en septiembre

Los paros acumulan 280.000 citas canceladas desde el mes de diciembre, pese a los servicios mínimos del 90 % en hospitales y del 50 % en ambulatorios

La jornada ha estado marcada por la agresión de un paciente a dos médicas en el centro de salud de Xirivella

Los médicos cierran cinco meses de huelga sin avances y con la amenaza de un nuevo paro sin interrupciones en septiembre

Redacción Levante-EMV

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Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

Los médicos están hartos y cansados con sus condiciones laborales. Este miércoles, casi 300 de ellos se han manifestado en València en la que es la quinta semana de huelga indefinida, pero intermitente, desde el mes de febrero. Muchos menos de los esperados y muchos menos que los casi 2.000 que salieron a la calle en diciembre. El calor no ha ayudado, pero el alargamiento del conflicto sin apenas avances, tampoco. “Ni la Conselleria de Sanidad, ni el Ministerio nos están escuchando -, explica la secretaria provincial de CESM, Pilar Valero-. Y mientras seguimos sufriendo el abuso de nuestra jornada laboral”. Es un punto y aparte hasta septiembre, donde el paro puede ser indefinido sin intermitencias, excepto si las administraciones mueven ficha.

La huelga nacional comenzó en febrero para reivindicar un estatuto propio, diferente al pactado por los sindicatos para todas las categorías, debido a las “particularidades de nuestra condición y nuestra responsabilidad”. La ministra Mónica García no parece abierta a concederles esa negociación particular y responsabilizó hace una semana a las comunidades autónomas. La autonómica hace tres meses y coincide siempre con la nacional para “perjudicar lo menos posible a la sociedad”. Tres meses después, el comité de huelga no ha sido citado aún por el conseller Marciano Gómez. Sin embargo, Valero cree que el entendimiento llegará más rápido con la Generalitat a la que le piden la reducción a 35 horas semanales y fijar un tope a las agendas médicas en Primaria, entre otras cuestiones. "Se pasan la pelota del Ministerio a la Conselleria y viceversa, sin avanzar en nada", denuncia Valero.

Manifestación de médicos en València en el puente de la Exposición.

Manifestación de médicos en València en el puente de la Exposición. / L-EMV

Están cansados los médicos con largas carreras a sus espaldas y los jóvenes, los residentes, quienes ven muy negro su futuro laboral. “El poder adquisitivo es el mismo desde hace años -, comenta un MIR de cirujía a Levante-EMV-. Nosotros cobramos poco más de 1.000 euros sin contar con las guardias”. También los pacientes están cansados y preocupados. “Vengo a apoyarles porque en la sanidad privada no me tratan bien , comenta un sexagenario-. En la pública es donde quiero que me tratan. Es lo mejor que tenemos”.

La manifestación, que ha partido frente a la Conselleria de Sanidad en la calle Micer Mascó y ha finalizado frente al Palau de la Generalitat, es el acto central de esta semana de reivindicaciones y ha concentrado a los profesionales de las provincias de Valencia y Castellón; Alicante ha tenido una marcha propia. Además, los profesionales llevan toda la semana concentrándose a la puerta de los hospitales y ambulatorios; en el caso del General y el Doctor Peset de València, las concentraciones han cortado las avenidas Tres Cruces y Gaspar Aguilar, como un método para conseguir aumentar la presión en esta última semana de paros, a expensas de lo que ocurra en septiembre.

Protesta de médicos en el Hospital Dr. Peset

Miguel Angel Montesinos

Sus reivindicaciones siguen siendo las mismas desde hace un año: mejorar sus condiciones laborales. Entre ellas, está cotizar todas las horas de guardia para que cuenten para su jubilación, reducir su jornada semanal laboral a 35 horas y ver reconocida su formación y responsabilidad en el sector. Los profesionales aseguran que esto repercutirá en beneficios también para los pacientes. La norma general depende del Ministerio y del Estatuto Marco, aunque los médicos quieren uno propio; pero muchas de estas medidas, como la reducción de la jornada, dependen de la Generalitat. En principio, está previsto que las 35 horas lleguen en enero de 2027, aunque ha habido pocos avances desde que hace un mes y medio se anunciara que se retomaba el proyecto, congelado durante dos años.

"Esto sobrepasa la capacidad de ambos en referencia a la ministra Mónica García y al conseller Marciano Gómez] para gestionar la sanidad dentro de sus competencias -, han señalado en su manifiesto-. ESe hace necesaria la intervención de la presidencia del país para retomar el diálogo y devolver al punto de partida este bodrio de Estatuto Marco". Se refieren al documento pactado por el Ministerio con el resto de sindicatos -Satse, CSIF, CCOO y UGT- que contiene, según estos, más de un centenar de medidas que mejoran la situación de los sanitarios, médicos inclusive.

La jornada ha estado marcada por la agresión física a dos facultativas en el centro de salud de Xirivella por parte de un paciente. Las dos profesionales estaban realizando los servicios mínimos estipulados por la Conselleria de Sanidad, cuando han sido increpadas por un paciente que les ha gritado: "Yo os pago el sueldo". Las afectadas tienen pensado denunciar y cuentan con el apoyo del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valencia (ICOMV) y de los sindicatos Avanza y CESM. Representantes de este último se han personado en el ambulatorio de Xirivella al tener constancia del incidente porque su prioridad es que "ningún profesional se sienta solo ante una situación tan grave". "No podemos normalizar situaciones que generan miedo, inseguridad y deterioran la relación asistencial", añaden en un comunicado.

¿Y en septiembre, qué?

Con esta semana de huelga, los médicos valencianos -y los de toda España- cierran una huelga indefinida desde febrero, con cinco semanas de paros, con la que han avanzado poco en sus negociaciones tanto con el Ministerio de Sanidad como con la Conselleria de Sanidad. Cabe recordar que, desde abril, la huelga es también autonómica para reclamarle al conseller Marciano Gómez la implantación de las 35 horas, así como otras mejoras en sus condiciones laborales. Las competencias sanitarias son de las comunidades autónomas y, desde su llegada al Consell, Gómez se ha ganado enemigos también entre sus más afines. Los anestesistas y cirujanos de hasta 15 hospitales, por ejemplo, se están negando a operar por las tardes de forma voluntaria. Hace un año, CESM publicó un duro comunicado por sus "promesas incumplidas" y el presidente del sindicato, Alejandro Calvente, le responsabilizó del 80 % de la fuga de médicos.

Los facultativos ya amenazan con retomar las movilizaciones en septiembre y podría ser una huelga indefinida sin intermitencias. El principal problema para conseguir sus objetivos es que el impacto de las movilizaciones está siendo bajo, debido principalmente a los servicios mínimos elevados; de entre el 75 y el 100 % en los hospitales y del 50 % en Atención Primaria. La adhesión a la huelga ronda el 6,5 % durante toda la semana, según los datos oficiales de la Conselleria de Sanidad, aunque el sindicato convocante los eleva al 90 % y asegura que se está poniendo de "manifiesto el amplio respaldo de los médicos" a las reivindicaciones. A pesar de ello, la huelga deja más de 280.000 citas pospuestas desde diciembre, a falta de conocer los datos de afectación de esta semana. Mientras tanto, la ministra Mónica García y los consellers populares, entre ellos Gómez, siguen pasándose la pelota sobre la responsabilidad del paro.

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