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El Consell confía en aprobar los Presupuestos antes de verano y en convencer a Vox con el "arraigo"

Barrachina se muestra "convencido" de que las cuentas saldrán adelante antes del parón estival y "seguro" de que el socio hará una "interpretación favorable" de la redacción actual sobre las condiciones de acceso a la vivienda pública

El portavoz del Consell, Miguel Barrachina, a su llegada a la rueda de prensa posterior al pleno del gobierno valenciano.

El portavoz del Consell, Miguel Barrachina, a su llegada a la rueda de prensa posterior al pleno del gobierno valenciano. / Manuel Bruque / EFE

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Mateo L. Belarte

Mateo L. Belarte

València

El Consell confía en que su sintonía con Vox le valga para aprobar tanto los Presupuestos de la Generalitat de 2026 como la ley de Medidas Fiscales antes de verano. El calendario no estaba nada claro dado el retraso con el que el Ejecutivo valenciano ha aprobado las cuentas y la ley de Acompañamiento este año, lo que obliga a una tramitación a la carrera en las Corts sobre todo para sacar adelante la segunda norma, que fue aprobada unos días más tarde y que es donde se pueden introducir modificaciones legales que Vox considera "capitales".

Básicamente, la "prioridad nacional". Pero el portavoz del Consell, Miguel Barrachina, ha rebajado esas apreturas y ha dicho tener "plena convicción" en que llegarán a tiempo. Si se cumplen los pronósticos del dirigente popular, el gobierno de Juanfran Pérez Llorca encarrilaría el final de legislatura, pero la última palabra la tendrá Vox.

De momento, mientras PP y Vox negocian, el Consell trata de transmitir que la situación está bajo control. Barrachina, en su comparecencia posterior al pleno semanal, ha mostrado optimismo sobre el futuro de la ley de Acompañamiento, la norma donde Vox quiere plasmar la "prioridad nacional" pero donde por ahora, según el anteproyecto del gobierno del PP, sólo figura el "arraigo". Los voxistas han venido avisando de que si no aparece, "no habrá presupuestos", pero el portavoz popular no se ha mostrado en absoluto preocupado por esas advertencias de su socio, a quien espera convencer con la actual redacción.

Un concepto "interpretable"

"El concepto [de prioridad nacional] puede ser interpretable, pero seguro que la interpretación de nuestros socios será favorable. Estamos negociando en esa dirección", ha indicado el portavoz popular, quien este miércoles en las Corts dio varios capotazos a los diputados voxistas que le insistían en la necesidad de ver ese principio plasmado en la letra pequeña de la ley.

Barrachina ha añadido que "cada cual debe interpretar" si al arraigo que el Consell ha introducido como aspecto baremable (no excluyente) para el acceso a viviendas públicas, que concretamente habla de "vinculación continuada al territorio", "se le puede llamar prioridad nacional" o no, insistiendo siempre en su confianza en que Vox lo "interpretará de forma favorable".

Este martes, tras aprobar el anteproyecto de ley de Acompañamiento en un pleno extraordinario, la vicepresidenta Susana Camarero, titular de Vivienda, una de las áreas donde Vox quiere introducir su principio estrella a los gobiernos del PP, defendió que la figura introducida "es lo que denominamos arraigo", el término que el PP viene defendiendo en toda España desde que Vox le arrastró a este incómodo debate, aunque en varias autonomías ha terminando pasando por el aro, al menos en la terminología.

La número dos del Consell dejó claro que en ningún momento se apela "ni al origen ni a la nacionalidad" de las personas solicitantes. "No es una innovación ideológica, es un mecanismo de gestión que utilizan las administraciones para conceder ayudas y el acceso a la vivienda", agregó apuntando que lo hacen ayuntamientos de "distinto color político".

Sin embargo, al día siguiente, en el pleno de las Corts, el síndic de Vox, José María Llanos, y varios diputados voxistas más insistieron en que la "prioridad nacional" debe figurar en la ley para que su partido respalde los presupuestos. Llanos además afirmó haberla pactado directamente con el president Pérez Llorca.

Contraposición con el Gobierno

En cualquier caso, el Consell trata de alejar ese debate semántico y centrar el tiro en el hecho propio de aprobar unos presupuestos, lo que le sirve para un doble objetivo: repartir halagos a Vox por su aportación a la estabilidad y gobernabilidad y, en paralelo, lanzar duros ataques al Gobierno, de quien se quiere diferenciarse aprobando estas cuentas, aunque con mucho retraso.

"Felizmente, estamos dando pasos para que los valencianos disfruten de un nuevo presupuesto y la ley que lo acompañe", ha señalado Barrachina, recordando las rebajas fiscales que se incluyen en la norma adjunta a los presupuestos. "Quiero agradecerlo a Vox, porque sin ellos no sería posible esta bajada de impuestos o comenzar a adoptar los compromisos como los 3.338 millones adicionales para la educación pública y la contratación de 7.000 profesores", ha subrayado.

Así, además de insisitir en esa "convicción" de que "antes de vacaciones serán aprobadas ambas normas", Barrachina ha puesto el foco en que "la clave" es el "contraste" con el Ejecutivo central: en el caso de la Generalitat "es cuestión de días", ha dicho, mientras en el caso del Gobierno esa ausencia de cuentas se mide "en años". "Les animamos a que los presente" ha apostillado el portavoz.

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