Desayuno Informativo
La unión supramunicipal canalizada por el Fons Valencià per la Solidaritat consolida un proyecto turístico en Ecuador
La cooperación de la entidad solidaria valenciana afianza el desarrollo socioeconómico del Pueblo Cañari a través de una experiencia mancomunada
La presidenta del Fons, Xelo Angulo, los dirigentes de cuatro mancomunidades valencianas y la representante de la zona ecuatoriana abordan la importancia de la unidad de administraciones para la prestación de servicios y la trascendencia del Fons para ejecutar proyectos en países del sur global

Agustí Perales Iborra
La alianza entre municipios de diferentes signos políticos para la prestación de servicios, el papel de las mancomunidades en el desarrollo socioeconómico de un territorio y la labor del Fons Valencià per la Solidaritat, también desde esa pluralidad política, para coordinar la cooperación internacional y “exportar” conocimientos a países del sur global. Son algunas de las cuestiones que se pusieron sobre la mesa en el Desayuno Informativo organizado por el Fons Valencià per la Solidaritat y Levante-EMV el pasado martes, 16 de junio, en la sede de la Mancomunitat de Municipis de la Vall d’Albaida, en Ontinyent, y que se evidenciaron con la exposición del proyecto de fortalecimiento estratégico del turismo en el Corredor del Pueblo Cañari, en Ecuador, a cargo de la directora técnica de turismo de esta mancomunidad, Ana Lucía Mayancela Nivelo, que junto a una delegación ecuatoriana han pasado unos días en tierras valencianas para reforzar y consolidar las alianzas con el Fons y las entidades valencianas implicadas en el proyecto.

Participantes en el desayuno informativo del Fons Valencià per la Solidaritat y Levante-EMV. / Perales Iborra
En el encuentro participaron, además de Ana Lucía Mayancela, la presidenta del Fons Valencià per la Solidaritat, diputada autonómica y teniente alcalde de Xàtiva, Xelo Angulo; el presidente de la Mancomunitat de la Vall d’Albaida y alcalde de Alfarrasí, Ismael Sanvíctor; la vicepresidenta de la Mancomunitat de la Ribera Baixa, alcaldesa de Corbera y vocal de Junta Ejecutiva del Fons , Mentxu Balaguer; el presidente de la Mancomunitat La Costera-Canal y alcalde de Cerdà, José Luis Gijón; y el presidente de la Mancomunitat Comarcal Els Ports y regidor de Vilafranca, Óscar Tena. La mesa redonda estuvo moderada por Sergio Gómez, delegado de Levante-EMV en la Costera, la Canal de Navarrés y la Vall d'Albaida.
Los seis ponentes coincidieron en poner de manifiesto la importancia de la agrupación de municipios y mancomunidades para la prestación de servicios, y en la importancia de la unidad entre administraciones al abrigo del Fons para ayudar, desde el municipalismo, a la cooperación internacional. Ismael Sanvíctor lo evidenció señalando que “se trata de poder hacer las cosas o no poder hacerlas. Una mancomunidad, a quien tiene que apoyar, sobre todo, es a los pueblos más pequeños. Recoger sus necesidades e inquietudes y poder llevarlo a cabo, porque los pueblos pequeños no tienen infraestructura, la mayoría no tienen técnicos y tampoco tienen presupuesto para poderlo hacer, están muy limitados en todos aspectos”. Sanvíctor añadió que en la Vall d’Albaida “tenemos 19 municipios de menos de 1.000 habitantes” y desde la mancomunidad “trabajamos para optimizar todas estas necesidades, esas inquietudes que tengan los municipios pequeños y aprovechar los recursos de una forma distributiva”. El presidente de la Mancomunitat de la Vall ponía de manifiesto la falta de ayudas económicas de otras administraciones y lamentaba que “no nos dejan ir a demasiadas subvenciones, pero dentro de lo que podemos hacer, nos da la posibilidad de plantear soluciones, de plantear actividades. Que todos estos municipios pequeños puedan ver una realidad que de otra manera no lo podrían hacer”.

Ana Lucía Mayancela, de la Mancomunitat del Pueblo Cañari, interviene en el desayuno informativo. / Perales Iborra
La representante del Pueblo Cañari coincidía con Sanvíctor en este papel de la mancomunidad, en su caso, de ser “un espacio que permite captar las ideas, las estrategias de los cuatro municipios que lo conforman, y en este caso Cañar, El Tambo, Suscal y Biblián, al ser unos más grandes que otros, permite que los recursos puedan ser equitativos, nos permiten reponer todos los recursos que tienen nuestros municipios y que los beneficios sean repartidos de manera equitativa entre los municipios que lo conforman”. Ana Lucía Mayancela defendía la contribución del Fons Valencià per la Solidaritat , que “está trabajando con nosotros, con sus cooperantes, y nos ha permitido que no solo genere beneficios a los cuatro municipios, nos ha permitido que como mancomunidad nos posicionemos en el tema de gestión de agua y saneamiento ambiental, en el tema del turismo y cultura”.
Óscar Tena ahondaba en las fortalezas del modelo mancomunado, pero como Sanvíctor, exponía la falta de ayudas. “Nuestra realidad geográfica es muy complicada porque estamos en una altitud, hay una dispersión muy grande y hay muy poca población. Tenemos la comarca más despoblada de toda la Comunitat Valenciana. La mancomunidad ha servido y sirve, pero podría servir mucho más. Porque sí que se ha evolucionado y ha habido un apoyo institucional a los servicios sociales, que de otra manera no se podrían llevar a la comarca y a los municipios, pero esa evolución no ha sido tanta en otras actividades, como turísticas, culturales, deportivas, por falta de apoyo. Si no hay dinero, no se pueden hacer cosas”. Y pedía que “desde las instituciones no se tuviera miedo a las mancomunidades, se potenciaran más, llevar más servicios a las mancomunidades porque son más próximas, porque entienden más y porque han hecho algo fundamental, unir a los pueblos. Lo que ha conseguido la mancomunidad es esa relación política. Estamos gobernando juntos y hay independientes, populares, socialistas, y es un punto de unión fundamental”.
La representante de la Mancomunitat de la Ribera Baixa coincidía con ello y enlazaba con lo aportado por Ana Lucía Mayancela, poniendo de manifiesto que las mancomunidades “son ese eje vertebrador del territorio, de esa disparidad de municipios que las agrupa, es esa optimización de recursos y esa potenciación de los servicios que por sí solos los municipios, sobre todo los más pequeños, no podrían llevar a cabo. Para los pueblos más pequeños, son esenciales las mancomunidades. Es beneficiosa para los municipios pequeños, pero es beneficiosa para los municipios grandes, porque al final se cohesiona el territorio. Ahí se demuestra la importancia de los vínculos, de la optimización de recursos, de sumar estrategias, de las alianzas entre los pueblos”. Mentxu Balaguer también aludía a la falta de ayudas y señalaba que “si no tenemos recursos no podemos potenciar los servicios e ir más allá de lo básico. El tema de los servicios sociales, los municipios pequeños no podríamos llevarlos a cabo. También el tema de la promoción turística, la promoción económica, la cohesión del empleo en la zona, y todo eso es esencial con la figura de la mancomunidad. Los pueblos solos, no vamos a ningún sitio”.

José Luis Gijón, presidente de la Mancomunitat La Costera-Canal, en el desayuno informativo. / Perales Iborra
José Luis Gijón, de la Mancomunitat La Costera-Canal se sumaba a esta valoración y añadía que “hay proyectos que no se podrían realizar si no fuesen mancomunados. Muchos municipios quedarían cada vez más despoblados por no tener ese apoyo, porque somos la siguiente administración cercana, el ayuntamiento y luego las mancomunidades, y somos un altavoz bastante potente hacia la Diputació, la Generalitat e incluso el Estado, y hay que aprovecharlo”. Gijón ahondó en la unión entre diferentes fuerzas políticas en las mancomunidades. “Llevamos el mismo objetivo y lo apoyamos cada uno desde su punto de vista. Eso hace que la cohesión en la comarca sea más estable políticamente, que en cada municipio no haya esa rivalidad y podamos cooperar, podamos ayudarnos”.
La presidenta del Fons, como entidad que agrupa municipios y mancomunidades, afirmaba que “las alianzas son fundamentales a todos los niveles. Lo estamos viendo en una entidad como es el Fons Valencià per la Solidaritat. Somos 165 entidades locales y mancomunidades de todos los signos políticos que estamos trabajando juntas. La fórmula de las mancomunidades, que aquí en nuestro territorio está implantada desde hace 40 años, en Ecuador no existía. Y fue el Fons Valencià quien exportó ese modelo en proyectos, se hizo por el acompañamiento del Fons. Aquí ha nacido especialmente para compartir servicios sociales o algunas necesidades, en su caso son motores de desarrollo económico muy potentes de los territorios”. Angulo subrayaba que el Fons “es eso, «somos ayuntamientos que estamos trabajando cada día para canalizar la solidaridad global de nuestros vecinos y vecinas. Cuando alguien se pone al frente de una institución política, lo que quieres es lo mejor para sus vecinos. Muchas veces dejas las siglas de tu partido y te alías con otros colores políticos, con otros ayuntamientos, con otras instituciones para intentar sacar lo mejor posible, todos los recursos económicos o acciones para tus vecinos”.

Xelo Angulo, presidenta del Fons Valencià per la Solidaritat, en una de sus intervenciones en el desayuno informativo. / Perales Iborra
Angulo apeló a la cooperación internacional ante un “mundo muy polarizado. Estamos viendo los grandes conflictos a nivel internacional y es evidente que nosotros de forma individual no vamos a poder resolver ninguna cuestión internacional, porque ni tenemos competencias, ni podemos abarcar, pero todos podemos hacer algo por los demás, igual que lo hacemos dentro de nuestros municipios. En este contexto tan difícil en el que esa polarización está dejando de lado o estamos obviando conflictos internacionales y todas sus consecuencias, poder canalizar la solidaridad a través de nuestros municipios dentro del Fons Valencià y, poder hacer nuestra pequeña aportación a nivel internacional, es un privilegio”. “En el Fons llevamos más de 30 años trabajando en ese tipo de acompañamiento a procesos políticos democráticos, por nuestra experiencia también en democracia, somos ayuntamientos ayudando a otros ayuntamientos del sur global, que son los que son capaces de hacer políticas que transforman las realidades de otros lugares del mundo”.
José Luis Gijón y Mentxu Balaguer que viajaron a Ecuador en una pasantía, ponían énfasis en el poder de la acción municipal. “El municipalismo es la base, es estar al lado de las personas, hacer aquello que nos trasladan, intentar cubrir las necesidades. Y qué mejor que todo aquello que vamos aprendiendo, trasladarlo a otros lugares, en este caso Ecuador, y que ellos desde el municipalismo puedan levantar su territorio, puedan valerse por sí mismos”, indicaba Gijón. Mentxu Balaguer añadía que “las sociedades se construyen desde la base de los ciudadanos y de ahí la importancia de ese municipalismo y la cooperación. Es importantísima la representación del Fons y que los municipios y las mancomunidades trabajen conjuntamente, porque hacen falta recursos, pero también es muy importante la gestión de esos recursos. La unión de las mancomunidades, la unión de los municipios a través del Fons demuestra el ADN de la capacidad humana de trabajar colaborativamente. Eso es lo que nos mueve desde el municipalismo, importantísimo por la gestión de esos recursos y el trabajar sobre el territorio”.
Al hilo de ello, Óscar Tena ahondó en que “es incuestionable que la unión hace la fuerza y el Fons es un caso obvio de unión de muchos municipios para llevar la solidaridad donde se requiere. Es dar para recibir, porque nosotros podemos aprender mucho también de estos pueblos y de otros países y otras comunidades que no han perdido cosas que nosotros hemos perdido. Podemos aprender de comunidades que tienen aún una unión con la naturaleza, una unión con cosas que aquí hemos ido perdiendo por esta evolución tan terrible que tenemos del progreso. Tenemos que ayudarles, porque evidentemente necesitan de ayuda, les quitamos mucho y ahora no está de más que les devolvamos un poquito. Tenemos esa obligación moral y de justicia de ayudar a los pueblos que tienen menos cosas materiales, otras tienen más que nosotros, y es importante subrayar que nos puedan aportar y podemos aprender mucho de ellos”.
Ana Lucía respondió a ello señalando que el viaje de la delegación ecuatoriana a tierras valencianas “es el resultado de lo que nuestras autoridades políticas han considerado importante vincular a través de la cooperación, es que tengamos ese espacio, esa voz de poder compaginar ideas, de poder aprender, de poder mejorar y de poder plasmar en nuestro territorio. Los municipios son ese motor fundamental que nos han alimentado en lo que ustedes han podido dar pasos ya correctos y pasos equivocados, a nosotros nos permite cambiar estrategias que nuestros municipios puedan implementar y puedan crecer el valor”. Para Ismael Sanvíctor, lo importante es “qué podemos enseñar y qué podemos aprender. Lo que estamos haciendo bien aquí puede servir para otras personas que les podamos avanzar en el camino y también lo que estamos haciendo mal, también le pueda servir para que no lo haga. Podemos aportar la experiencia, la forma de cómo lo hacemos, cómo podemos ayudar y mantener un contacto”.
Proyecto turístico Pueblo Cañari
La ayuda del Fons a la mancomunidad cañari ecuatoriana ha permitido implementar un proyecto que focaliza el turismo como motor de desarrollo económico y social de la zona. La directora técnica del área de turismo de la Mancomunidad del Pueblo Cañari explicaba ese papel clave de la entidad solidaria valenciana y afirmaba que “la presencia del Fons marca un antes y un después en nuestro territorio, especialmente en el área del turismo y cultura”. Detalló que el proyecto está concebido basándose en las necesidades del territorio y subrayó que la iniciativa “busca el apoderamiento no solo de la parte pública, nosotros podemos implementar o elaborar modelos de gestión, pero quien lo implementa en realidad es la parte privada, en donde nuestro territorio también se ha visto alimentado”. Aseguró que el proyecto turístico permite “mejorar la calidad de vida, dinamizar la actividad económica en el territorio y también conservar nuestros recursos culturales, arqueológicos, naturales, fomentarlos y poder promocionarlos a nivel local, nacional e internacional”. Afirmó que “uno de los logros más importantes” que han conseguido es la visualización del territorio más allá de sus fronteras. “Gracias al Fons estamos en estos espacios que nos permiten no solo poder invitarles a nuestro territorio, sino conseguirlos como parte del proyecto”.

Óscar Tena, presidente de la Mancomunitat Els Ports, en el desayuno informativo. / Perales Iborra
En este sentido, Óscar Tena expuso que el principal proyecto de la Mancomunitat Els Ports que preside es el turístico y que podría servir a la comunidad cañari. “Llevamos 20 años trabajando, os puede aportar mucho. Hicimos un plan estratégico para contar con todos los actores de la comarca, tanto técnicos, políticos como la sociedad. Hicimos un trabajo para determinar qué plan y qué actuaciones consensuadas nos podían valer para que en los próximos 20 años pudiéramos desarrollarlas y en eso estamos”. Explicó que han pasado de tener un destino que acaparaba turísticamente la zona, como era Morella, a tener “un destino turístico comarcal”. Tena manifestó que aún “nos falta mucho, pero estamos trabajando con el tema de la gastronomía y otros recursos”. Ana Lucía aludía esa “desigualdad” turística entre zonas de una comarca exponiendo un caso similar en su territorio. Apuntaba que ellos también tenían “esa debilidad hace años. Tenemos un producto estrella dentro de nuestro territorio, el complejo arqueológico de Ingapirca, que es el asentamiento más fuerte del Imperio Inca. Habíamos planteado dentro de este proyecto la manera de distribuir la captación de visitantes, ya que al ser un punto focal vienen agencias internacionales que visitan Ingapirca y luego se van, y no logran conocer el resto del territorio que está alrededor de él. Se planteó vender el tema turístico a través del corredor turístico de Pueblo Cañari, que somos cuatro cantones. Identificamos 32 rutas turísticas y ocho circuitos que nos permiten conocer Ingapirca, la cultura viva que está cerca, la gastronomía, también la parte moderna de todo nuestro territorio, y vincularla con atractivos naturales y arqueológicos. Todo eso hemos buscado mostrarlo a través de un punto de conectividad, el punto de información turística. Eso nos conecta al resto de los cuatro cantones y permite distribuir a los visitantes, que tengan un abanico de alternativas que se puede realizar en el territorio”.

Mentxu Balaguer, vicepresidenta de la Mancomunitat de la Ribera Baixa, interviene en el desayuno informativo. / Perales Iborra
Mentxu Balaguer intervenía para manifestar que “Ana Lucía ha dado con la clave. Esa vertebración territorial que es poner en valor no un lugar aislado, un destino aislado, sino un conjunto de posibilidades que ofreces al visitante y que sirven para poner en valor la parte privada y la parte institucional, pero se trabajó mucho con la gente, con la base de los pueblos”. Evidenciaba que en la mancomunidad ecuatoriana “consiguieron transmitir esa visión conjunta de proyecto estratégico no aislado, sino que estaba muy bien configurado desde arriba hasta abajo todo lo que se ofrecía y todas las necesidades conjuntas dentro de la idiosincrasia de los cuatro territorios que tenían su punto diferencial dentro del conjunto del proyecto estratégico que está potenciando la Mancomunidad del Pueblo Cañari. Ahí vemos la réplica con el trabajo en nuestro territorio, ese conjunto de esfuerzos y ese proyecto respetando cada particularidad del territorio, ese trabajo conjunto”. La vicepresidenta de la Mancomunitat de la Ribera Baixa insistía en que “los cuatro municipios unidos en esta mancomunidad han conseguido complementarse con los diferentes productos que se han trabajado y esa incidencia en el territorio lo que da es un producto muy redondo. Ese complemento se ha estudiado profundamente y se ha conseguido el objetivo. Por eso es importante el trabajo conjunto a través de la mancomunidad, porque lo que un municipio ofrece complementa el otro y en ese sentido se ha fortalecido el territorio”. José Luis Gijón también incidía en ello y lo comparaba con los proyectos en los territorios de aquí, “las grandes similitudes son esas, las necesidades de compartir experiencias, de tener claro que cuando vamos unidos siempre vamos a obtener mejores resultados que ir solo”. El presidente de la Mancomunitat La Costera-Canal también apuntaba esa función de acompañamiento del Fons, esa labor de guía. “Ellos sienten que hay alguien muy lejos, pero al mismo tiempo muy cerca. Eso es muy importante”. Sanvíctor enlazó con ello indicando que “iniciar el proyecto por la vía turística es la mejor manera de vertebrar todo ese territorio, de darlo a conocer. Es un elemento que potencia la economía y detrás de esto vendrán temas sociales, temas de cultura, de deporte. Como elemento vertebrador, el turismo engloba a todos”.
Pluralidad política
Sobre este punto, Xelo Angulo resaltaba que la aportación del Fons en este proyecto, como en otros, ha sido “que sean los territorios, las contrapartes, quienes definan cuáles son sus potencialidades, sus riquezas y sean ellos quienes determinen qué ayuda necesitan, no somos nosotros quienes definimos. Eso es una cosa muy importante, nosotros podemos acompañar, ayudar”. Pero el camino “no ha sido fácil, no ha estado exento de dificultades”, y los cambios políticos en los cuatro municipios ecuatorianos fueron “un hándicap importante en la mancomunidad. Hay que consolidar esa estructura como mancomunidad también política, aprender que independientemente de los colores políticos, la institución está por encima. Eso fue un poco complicado. Hubo que reforzar también institucionalmente mucho y fortalecer la entidad a nivel político”, reconocía la presidenta del Fons. Angulo describía que el proyecto ha alcanzado la fase consolidación en el territorio, “ellos se han empoderado, han definido muy bien qué es lo que necesitan, han definido lo que querían hacer y ves como realmente eso que han decidido y que nosotros hemos acompañado comienza a dar frutos”.
Xelo Angulo apeló al valor intrínseco de la pluralidad que aglutina el Fons para llevar a cabo la labor de cooperación. “La pluralidad política, pluralidad de territorio, de tipos de socios, hay con mucho capital económico, otros con menos capital, más grandes, más pequeños, del interior, de la costa, podemos exportar y compartir en el refuerzo que hemos hecho en concreto con Ecuador”. “El Fons es una entidad fundamental y que está en pleno crecimiento, no solo económico, se están sumando muchos más socios. Ello significa que lo estamos haciendo bien porque lo que queremos es canalizar esa voluntad de ser buenas personas. Todo el mundo queremos ayudar. Lo estamos canalizando a nivel internacional con el Fons Valencià”. Ismael Sanvíctor también resaltaba esa trascendencia del Fons y añadía que “la parte más importante que podemos aportar es la ayuda. La ayuda continua para que los proyectos que se pongan en marcha tengan un soporte detrás. Aportar desde nuestra experiencia”.

Ismael Sanvíctor, presidente de la Mancomunitat de la Vall d'Albaida, en el desayuno informativo. / Perales Iborra
El potencial del turismo
Óscar Tena hacía hincapié en el “potencial” del turismo y lo abordaba desde la capacidad de gestión que confiere a los municipios. “Somos nosotros mismos los que gestionamos algo que es importante, el turismo. Y definimos qué turismo queremos, que también eso es importante. Al principio, todo el turismo era bienvenido, pero ha evolucionado muchísimo y tenemos ahora problemas que hace 30 años no nos podíamos plantear, de cuando el turismo viene en masa. Problemas, por ejemplo, de vivienda, hay mucha oferta turística de vivienda, cuando hace 20 años era impensable”. En este sentido, aludía a la necesidad de abordarlo en un plan estratégico “que analice qué turismo queremos, qué potencialidades tenemos que podemos ofrecer al turista, que también tenemos en nuestra historia, nuestro patrimonio natural, que seguro que también lo tenéis allí, y que eso cada vez el turista lo requiere más”. El presidente de la Mancomunitat Els Ports instaba a la representante ecuatoriana a “concebir bien el turismo, a trabajarlo bien, pensar a largo plazo, porque eso os va a dar algo muy importante que es la identidad. Cuando vienen personas, turistas de fuera, eso aumenta la autoestima, la identidad de un territorio, porque piensas que si vienen de fuera es que a lo mejor tendremos aquí algo que les gusta. En nuestra comarca se decía, quién tiene que venir aquí si solo hay piedras, paredes y campos. No se valoraba el silencio, el paisaje, la tranquilidad, la autenticidad. Nosotros nos vendemos como una comarca auténtica. Els Ports es auténtico porque todavía mantenemos tradiciones, fiestas. Es importante mantener lo que te hace auténtico, no hay que perderlo”.
Ana Lucía exponía que, en su caso, “también nos pasaba que nuestro cantón más pequeño, más nuevo, el Cantón Suscal, la mentalidad de sus habitantes era nosotros no tenemos nada para luchar. Sin embargo, era una tierra llena de cultura viva, para comunicarte con los nativos necesitas hablar el quichua, necesitas entender el quichua y es algo que ellos decían, nosotros no tenemos qué mostrar, pero tenemos nuestra vestimenta, nuestra medicina, nuestra gastronomía, que es lo que se tenía que poner de valor. Ahora tenemos tres emprendimientos dentro de Suscal que venden, promocionan nuestra cultura viva, hay una Ruta del Chivil, que es lo más propio y lo más auténtico gastronómicamente hablando dentro de Suscal. Ese es el diferenciador. Eso es lo que nos da el valor agregado a nuestras rutas y circuitos turísticos, justamente las estrategias que tenemos que identificar es cómo evitar que el turismo masivo, el turismo urbano llegue y obligue o motive a la gente a perder su identidad. Son herramientas claves que a través de la cooperación se han podido identificar y estamos a tiempo de implementar las estrategias correctas en territorio”.
Aportación del Fons
La representante del Pueblo Cañari evidenciaba la evolución del territorio con la ayuda del Fons. Ana Lucía Mayancela exponía que “la parte sur de Ecuador, en los años 90, los 2000, fueron las provincias que mayormente sufrieron migración, lo que dejó una población super joven, de niños, y una población de tercera edad o adultos mayores y de mujeres. La parte trabajadora, en este caso los hombres que estaban en edad para ser productivamente económicos ya no estaban, lo que motivó un empobrecimiento a nivel territorial en ciertos sectores y a un crecimiento de modernización en otros. Implicó la pérdida de identidad, la pérdida de nuestra vestimenta en las grandes ciudades, que fueron más afectadas por la migración. Ante todas estas dificultades, se habían identificado en los municipios la necesidad de conformar con la mancomunidad en unos ejes principales: el primero era el manejo de desechos sólidos que actualmente lo hace de manera independiente a través de una empresa pública; seguidamente tenemos el eje de agua y ambiente, que se encargan de gestionar toda la parte de conservación de recursos naturales, conservación de ecosistemas; y obviamente plantear actividades que le den valor agregado a la gente, para poder también tener recursos económicos y entramos nosotros también con la parte de turismo y cultura. Al haber identificado que la mancomunidad es un instrumento que permite cambiar las realidades del territorio y con el acompañamiento que en su debido momento tuvieron, la mancomunidad vino a ser este impulsor del planteamiento de trabajo conjunto. El apoyo del Fons al territorio ha sido muy importante, antes nadie apostaba al turismo, no había actores turísticos, ahora tenemos propietarios de establecimientos hoteleros, propietarios de establecimientos de alimentos y bebidas, operadoras turísticas, agencias y emprendedores. La unión de esfuerzos para lograr objetivos comunes que es el desarrollo económico de nuestros territorios”, concluía la directora técnica de turismo de la Mancomunidad del Pueblo Cañari.
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