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Camino a elecciones

La 'legislatura' sin Oltra con la izquierda alternativa en constante mutación

El acto de la aspirante de Compromís con Rufián coincide con los cuatro años de su dimisión y evidencia los cambios en el lado del tablero progresista

Monica Oltra y Gabriel Rufian saludan a Joan Ribó durante el acto del viernes en València.

Monica Oltra y Gabriel Rufian saludan a Joan Ribó durante el acto del viernes en València. / Germán Caballero / LEV

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Diego Aitor San José

Diego Aitor San José

València

Una legislatura tiene, salvo las excepciones de adelanto electoral que las acaban recortando, una duración de cuatro años, 48 meses, 1.461 días. Es el tiempo que este domingo se cumple desde que, con los "dientes apretados" y denunciando la "infamia" por su caso, Mónica Oltra dimitió como vicepresidenta de la Generalitat y referente de Compromís. Cuatro años después, una legislatura completa, con su paso por las urnas, su nueva composición de gobierno y las reformulaciones internas de los partidos, Oltra ha vuelto, pero la izquierda en la que está representada no es ni mucho menos la misma.

"Hoy, cuatro años después, estamos", ha escrito este domingo en su cuenta de Instagram la hoy aspirante de Compromís (aunque no oficialmente todavía) a la Alcaldía de València el próximo año. Su regreso ha supuesto un seísmo de magnitudes similares al que llegó con su salida dentro de un espacio político que vive en plena convulsión casi por definición y en el que los cambios de liderazgo, proyectos, siglas y relaciones entre sí han mutado completamente esa parte del tablero. Y lo que te rondaré, visto (y oído) el acto del viernes de la propia Oltra con Gabriel Rufián en València.

Lo primero que cabe reseñar es que la izquierda ya no gobierna en la Comunitat Valenciana. Lo hacía en 2022 y no lo hace cuatro años después. El paso por las urnas del año siguiente dieron un vuelco a la mayoría y PP y Vox se impusieron sobre las candidaturas del Botànic. Yendo en concreto a las formaciones del espacio progresista, a la izquierda del PSPV se perdieron 213.000 votos respecto a los anteriores comicios autonómicos y 10 escaños, que no se compensaron con la subida de cuatro de los socialistas.

En aquellas elecciones, donde Compromís bajó, pero aguantó el tipo al pasar de 17 a 15 escaños, el candidato fue Joan Baldoví, que regresó a la política autonómica tras 11 años en el Congreso. Baldoví es uno de los referentes de Més, el antiguo Bloc, partido que volvía a ocupar el cabeza de cartel de la coalición en unos comicios por la Presidencia de la Generalitat después de que en las anteriores dos citas fuera Oltra, de Iniciativa, la rama ecosocialista que en los cuatro años de ausencia de la exvicepresidenta ha visto perder cuotas de poder interno. Iniciativa, por cierto, ha cambiado en este tiempo de líderes: de Alberto Ibáñez y Aitana Mas a Carles Esteve.

Ascenso y caída de Díaz

Tras las urnas de 2023, Compromís se quedó como único grupo junto a los socialistas en las Corts tras la no entrada de Unides Podem. Esquerra Unida y Podem, cogollo de aquella candidatura, son hoy dos de los partidos interpelados para el hipotético frente común al que apela Oltra en su candidatura al Cap i Casal, pero al que también miran una parte de Compromís para la papeleta autonómica. No hay nada concretado, pero los 88.000 votos que se quedaron entonces sin representación, cerca del 3,5 %, son un elemento importante de cara a la carrera electoral.

Valencia. Dimisión de Monica Oltra como Vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y como parlamentaria de Les Corts ante su imputacion por supuesto encubrimiento de los abusos de su ex marido a una menor. SEDE COMPROMIS . DIMISIÓN DE MÓNICA OLTRA POR ESTAR INVESTIGADA EN EL ENCUBRIMIENTO DE ABUSOS SEXUALES DE SU EXMARIDO A UNA MENOR TUTELADA

Imagen de Monica Oltra tras su dimisión como vicepresidenta de la Generalitat en junio de 2022. / German Caballero / LEV

En caso de unión en la batalla por la Generalitat (algo para lo que todavía queda mucha tela que cortar), sería la primera vez que Compromís concurre con otros partidos en las listas autonómicas desde que se estableció como coalición en 2011. Sí ha tenido alianzas en clave estatal. De hecho, las dos últimas, las generales de julio de 2023 y la de las europeas son un primer brochazo a cómo la izquierda alternativa ha mutado en estos cuatro años desde 2022.

Las primeras lograron una importante unidad en torno a la figura de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y vicepresidenta del Gobierno entonces y ahora, pero que ha visto un cambio destacado en su papel dentro del espacio progresista. Lanzó Sumar que consiguió un resultado suficiente como para que no ganara la suma de PP y Vox y se pudiera reeditar el Gobierno de coalición. En ella estaban IU y Podemos así como formaciones de ámbito regional como Más Madrid, la Chunta Aragonesista, los 'comuns' y Compromís.

Y llegó Rufián

Sin embargo, su relación con ese conglomerado en forma de grupo parlamentario en el Congreso ha sido fruto de no pocas tensiones internas en la coalición por mucho que en 2024 repitieran alianza de cara a las europeas. En aquella no estuvo ya Podemos y los malos números en esa cita, así como sucesivas crisis internas, abrieron la caja de Pandora en el partido matriz de la aún ministra, ya apartada de lo orgánico, y que han acabado desembocando en que de los dos diputados que tiene Compromís en la Cámara Baja, una esté en el Grupo Mixto y el otro se mantenga con Sumar.

Ahora, con las elecciones generales en el horizonte, la izquierda alternativa no tiene todavía claro ni candidaturas ni candidatos. Ahí la aparición de Rufián, que ni es nuevo ni era un desconocido hace cuatro años, es una de las novedades respecto a 2022. Nadie entonces se hubiera podido imaginar que el portavoz de ERC era una posibilidad para un proyecto más allá de Cataluña. Sin embargo, cuatro años después, su nombre aparece en las quinielas, lo que ya es una muestra bien clara de las turbulencias vividas en cuatro años y cómo puede mutar el espacio progresista.

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