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Medusas

¿Habrá más medusas este verano en el Mediterráneo?

Se tienen que dar factores como la temperatura del mar, las corrientes o el alimento de las medusas, entre otros, para que estas aparezcan

Medusa huevo frito

Medusa huevo frito / Cristina Amanda Tur

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"Esa es la eterna pregunta", comenta Miguel Candelas como biólogo responsable de la sección de medusas del Oceanogràfic cuando se le pregunta si aparecerán más o menos de estos animales marinos este año. Y es que normalmente al aparecer una, salta la alarma de que el verano vaya a estar sentenciado por la picadura de estas y cómo no ante recientes incidentes como el del triatlón de Tavernes de la Valldigna que ha pasado a ser "el triatlón de medusas". Pero Candelas llama a la calma y que estos casos, hasta para los biólogos, son "raros".

Según el experto en estos gelatinosos animales, incluso con el verano anticipado que hemos vivido hasta ahora es muy difícil plantear cuántas medusas haya o dejen de haber en verano porque de ello dependen factores que deben alinearse.

¿Qué hace que nos encontremos con medusas en el mar?

Los principales factores que hacen que diferentes medusas, porque también depende de la especie, puedan aparecer en aguas valencianas son principalmente: la temperatura, las corrientes y el alimento, entre otros.

Es cierto que hay especies que gracias a la tropicalización del mar, osease que este haya aumentado su temperatura debido al calor, haya más posibilidad de que las veamos por el Mediterráneo. Como por ejemplo la Cotylorhiza tuberculata, conocida coloquialmente como huevo frito por similitud con uno y que resulta inofensiva para el ser humano.

Medusa "Huevo frito"

Medusa "Huevo frito" / PEXELS

Por ejemplo, de la agua mala (Rhizostoma pulmo) se suele esperar una aparición anual cara a finales de primavera, pero debido al aumento de la temperatura del agua se están dando dos apariciones. Esta medusa es la más grande del Mediterráneo, midiendo entre 40 y 90 cm diámetro, y aunque no es precisamente de las más peligrosas respecto a su picadura si que supone un contacto urticante.

Pero sobre todo lo que marca la diferencia de la localización de las medusas son las corrientes que las mueven, ya que son animales con una capacidad de movimiento muy limitada. Es por eso que las medusas dependen de las corrientes marinas o bien del viento para aparecer en una zona u otra, por lo que la previsión de su localización es muy complicada.

Una preocupación especial: la reproducción de las medusas

"Que nos encontremos medusas en el mar es completamente normal. El mar es su ecosistema y somos nosotros quiénes entran en él. Pero si bien nos encontramos con un bloom, ahí es cuando hay que evitar el baño si se trata de una especie urticante y sobre todo si eres más sensible de lo normal a la picadura o si ya te han picado antes", dice así Candelas sobre el contacto entre humanos y medusas.

Y es que el biólogo afirma que lo que es alarmante en sí es el bloom de medusas. Traducido del inglés, se refiere al "florecimiento", a la reproducción masiva y repentina de las medusas en un área específica cuando se dan precisamente las condiciones óptimas en el océano.

"Bloom" de medusas

"Bloom" de medusas / EURONEWS

En esta fase es cuando los pólipos, que han vivido anclados a las rocas durante el invierno, aceleran su ciclo hasta convertirse en lo que conocemos como medusas por las condiciones ambientales favorables como las de la primavera-verano en el Mediterráneo español. Aquí es cuando entra el consenso científico en considerar que sí que hay "más medusas", acuña Candelas, pero que aún así depende de la especie.

Es por ello que en vez de que aparezcan aisladamente algunas medusas, nos encontraríamos ante un gran conjunto de medusas, que recién alcanzada la adultez, resultarían más preocupantes debido a la cantidad que pueda haber de estas.

Qué hacer ante una picadura de medusa

Aunque pueda cundir el pánico y de nuevo se demonice a este animal, las medusas no eligen a donde se dirigen, sino que dependen de las corrientes. Por lo que más hacemos nosotros que ellas cuando se da el encuentro. Pero Miguel Candelas, que como muchos otros biólogos espera el momento de encontrar diferentes ejemplares para estudiarlos, pide seguir las instrucciones de seguridad ante las picaduras de medusas antes que atentar contra el animal.

Sin embargo, aunque los primeros auxilios ante una picadura se asemejan en cuestión de limpiar la herida con agua salada (nunca dulce) y quitar los posibles restos de tentáculos, incluso el tratamiento depende a su vez de la especie que te haya picado (tal así como las condiciones para que una medusa aparezca en una zona u otra). Es por eso que siempre hay que acudir a un centro de salud para una atención especializada.

Y también siempre tener cuidado la próxima vez de encontrarse con estos maravillosos animales marinos, porque las picaduras pueden tener un efecto acumulativo en el organismo. Pero lo cual no debe detenernos para disfrutar del océano y las medusas que habitan en él.

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