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Educación

La factura de las clases particulares para las familias valencianas: 280 euros al año, un 40% en idiomas

Así lo revela el informe ‘El mercado de las clases particulares en España entre 2020 y 2024: la nueva geografía de la Educación en la Sombra’ elaborado por el Esade

Imagen de archivo de un aula

Imagen de archivo de un aula / Redacción Levante

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Marta Rojo

Marta Rojo

València

En el informe se hace referencia a la “educación en la sombra”, pero la realidad es mucho menos misteriosa y suele consistir en pizarras, pupitres, videollamadas por Zoom o grupos reducidos que se reúnen varias tardes a la semana. Las clases particulares -de refuerzo o de ampliación- son una realidad de sobra conocida para muchas familias con hijos en edad escolar. También para las valencianas, que cada año dejan parte de sus salarios o ahorros en esas otras aulas que se abren más allá de la jornada lectiva habitual. En concreto, la factura de las clases particulares para las familias de la Comunitat Valenciana es, de media, de 280 euros al año. Y más de un 40% de esa cantidad, casi la mitad, va destinada a idiomas.

Es uno de los datos del informe ‘El mercado de las clases particulares en España entre 2020 y 2024: la nueva geografía social, territorial y lingüística de la Educación en la Sombra’. Lo firma el Esade, en concreto su Center for Economic Policy, y recopila datos de la última oleada disponible de la Encuesta de Gasto de los Hogares en Educación (EGHE 2023-2024) del INE, que compara con la oleada inmediatamente anterior disponible (2019-2020).

Y esas clases particulares son un negocio en auge. Esa es una de las conclusiones del estudio, respaldada por los datos. En concreto, para todo el Estado español, el gasto agregado en clases particulares en 2023-24 fue de 2.782 millones de euros, con casi la mitad de los estudiantes españoles recibiendo este tipo de lecciones.

El caso valenciano

En los datos de 2019-2020 solo pudieron obtenerse estadísticas fiables para las siete comunidades de mayor población, entre ellas la Comunitat Valenciana, de la que también se han recogido datos relativos a 2023-2024.

Una de las gráficas del informe muestra cómo ha evolucionado el porcentaje de estudiantes que asisten a clases particulares que corresponden a asignaturas troncales. En la Comunitat Valenciana, ese porcentaje ha decrecido: en 2019-2020, el 51% de los estudiantes tanto de centros públicos como privados y de todos los niveles educativos iba a alguna de estas clases de refuerzo. Pero en 2023-2024 ese porcentaje es algo menor, del 48%, lo que implica una caída de tres puntos.

La factura de las clases particulares para las familias valencianas: 280 euros al año, un 40% en idiomas

La factura de las clases particulares para las familias valencianas: 280 euros al año, un 40% en idiomas / Héctor Gimeno

Eso en cuanto al repaso de las asignaturas centrales, pero hay más tipos de clases particulares. En total, en todos esos modelos de clase, las familias valencianas se dejan, por alumno y año, una media de 286 euros. De estos, 121 euros por año, es decir, el 40%, se destina a enseñanza de idiomas, por encima del dinero que se destina a enseñanzas artísticas, que es el 29% (83 euros al año) y a enseñanzas de asignaturas troncales (el 28%).

En comparación con el curso 2019-2020, por cierto, curso pandémico, crece tanto el coste que las familias destinan a las clases particulares (pasa de 216 euros al año a 286) como lo que se destina a cada tipo de lección. En concreto, se ha disparado más el coste de las clases particulares artísticas, al que se destinan ahora 40 euros más al año que en 2019-2020. También ha crecido en casi 30 euros al año lo destinado a las clases de idiomas, y se ha mantenido casi igual el coste del refuerzo de las asignaturas centrales.

El ‘boom’ de los idiomas y las comunidades con lenguas cooficiales

El gasto en idiomas aumenta, pero no lo hace en todas las comunidades autónomas por igual. Si se toma en conjunto a las comunidades autónomas con lengua cooficial (Cataluña, Comunitat Valenciana, Galicia, País Vasco, Islas Baleares y Navarra, el gasto en idiomas es superior al resto, con un crecimiento muy por encima de la media estatal, acentuado especialmente por la caída del gasto en idiomas en Madrid.

Indican los autores del informe que este patrón observado en las comunidades con lengua cooficial propia apunta a que estas clases “no responden a la lógica clásica de ampliación o enriquecimiento del capital lingüístico”, sino a “una demanda de refuerzo de la lengua vehicular de enseñanza”. Es decir, que el gasto en clases de idiomas busca “recibir apoyo en la lengua en que se imparte el currículo escolar, ya sea castellano, una lengua cooficial, o el inglés en un centro bilingüe, como respuesta a las necesidades específicas del alumnado para avanzar académicamente”.

Hoy,añade el informe, casi la mitad del gasto en extraescolares de las familias de alumnos migrantes va a parar a clases de idiomas. “Esta reorientación fortalece la hipótesis del gasto en idiomas como refuerzo curricular básico y no exclusivamente como ampliación y enriquecimiento”, aseguran desde el Esade.

Estudiantes, atendiendo al profesor en el aula

Estudiantes, atendiendo al profesor en el aula / E.P.

Una “economía en paralelo”

En su resumen ejecutivo, el informe recoge conclusiones que apuntan a que la Educación Primaria emerge como la etapa con mayor crecimiento de extraescolares, con un aumento del 56% por alumno respecto a 2019-2020, mientras que la ESO y el Bachillerato crecen un 19% y un 24% respectivamente en términos reales. Además, en todo el Estado Español, el gasto en idiomas y enseñanzas artísticas es el que más crece. 

Y el refuerzo educativo es una cuestión de renta pero no exclusivamente. El gasto en clases particulares se concentra en las familias de mayor poder adquisitivo, pero crece fundamentalmente en los dos quintiles más bajos de renta.

En definitiva, concluye el informe del Esade, las clases extraescolares “ya no son tan solo la sombra del currículo escolar”. “Es una economía que discurre en paralelo al sistema educativo, con sus propias lógicas de demanda, sus propias desigualdades y funciones, entre las que es cada vez más difícil distinguir entre refuerzo y ampliación”, indican los autores. 

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