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Las seis nuevas banderas negras del litoral valenciano: estas son las playas y espacios naturales señalados

Ecologistas en Acción renueva casi por completo el mapa de la costa valenciana con denuncias por contaminación fecal, el impacto de la ampliación del puerto de València, la acumulación de residuos y la falta de protección de espacios naturales

Playa de Port de Sagunt.

Playa de Port de Sagunt. / Daniel Tortajada / Daniel Tortajada

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J.M. Bort

J.M. Bort

València

La Comunitat Valenciana vuelve a recibir seis banderas negras, dos por cada provincia, en el informe anual de Ecologistas en Acción sobre el estado del litoral español. El número de distintivos negativos es el mismo que en 2025, pero el mapa cambia casi por completo: desaparecen la mayoría de las playas y espacios señalados el año pasado y surgen nuevos puntos conflictivos, lo que evidencia un cambio en las amenazas ambientales que afectan a la costa valenciana.

Las seis banderas negras concedidas este año se reparten entre cinco grandes tipologías ambientales: problemas de saneamiento y depuración, obras portuarias, pérdida de biodiversidad, acumulación de residuos y degradación derivada de la presión turística. De todas ellas, la única que se repite es la relacionada con los vertidos y las deficiencias en las redes de saneamiento, que además constituye la principal causa de banderas negras en toda España.

Valencia: de la posidonia al puerto de València y la contaminación fecal

La provincia de Valencia estrena dos nuevas banderas negras.

La primera corresponde a las playas de Xeraco, Daimús y Tavernes de la Valldigna, donde Ecologistas en Acción denuncia los episodios de contaminación fecal registrados durante el verano de 2025, que obligaron a cerrar temporalmente varias playas al baño. La organización considera que estos episodios ponen de manifiesto las deficiencias estructurales de los sistemas de saneamiento y depuración del litoral de la Safor.

Playa de Puçol.

Playa de Puçol. / Germán Caballero

La segunda bandera negra recae sobre la Autoridad Portuaria de València por las obras de ampliación norte del puerto. La denuncia afecta a un amplio tramo del litoral que comprende las playas de Puçol, Port de Sagunt, Canet d'en Berenguer, Cabanyal, Malva-rosa y el entorno del Parque Natural de l'Albufera. Según Ecologistas en Acción, la extracción de materiales en el puerto de Sagunt y su traslado al de València provoca una elevada turbidez del agua y afecciones sobre las praderas de posidonia y la biodiversidad marina.

Alicante: el saneamiento, en el punto de mira

La provincia de Alicante mantiene dos banderas negras, aunque cambian los lugares concretos.

Una de ellas distingue a la Albufereta y el Cap de l'Horta, donde Ecologistas en Acción denuncia el deterioro provocado por una red de saneamiento envejecida, emisarios insuficientes y vertidos recurrentes de aguas residuales y residuos sólidos al mar. La organización considera que décadas de crecimiento urbanístico no han ido acompañadas de las inversiones necesarias en infraestructuras de depuración.

El informe incluye al Campello dentro de la categoría de degradación ambiental derivada de la turistificación y la masificación, al considerar que la presión urbanística y turística ha contribuido a degradar un espacio de elevado valor ecológico

La segunda bandera negra corresponde a la playa de la Almadrava, en El Campello. Aunque la ficha individual la relaciona con la contaminación derivada del deficiente saneamiento, el informe la incluye dentro de la categoría de degradación ambiental derivada de la turistificación y la masificación, al considerar que la presión urbanística y turística ha contribuido a degradar un espacio de elevado valor ecológico.

Castellón: biodiversidad y residuos

Las dos banderas negras de Castellón ponen el foco en la conservación de los espacios naturales y la gestión de los residuos.

La primera afecta a la playa de La Ribera de Cabanes y al Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca, donde Ecologistas en Acción denuncia la escasa vigilancia sobre actividades incompatibles con la protección de especies vulnerables, como el paseo de perros o el tránsito de personas por zonas de nidificación.

Playa de Benicarló.

Playa de Benicarló. / Lluisa García

La segunda vuelve a señalar la playa del Surrach, en Benicarló, por la acumulación de residuos. Ecologistas en Acción concede por séptimo año consecutivo una bandera negra a este enclave, donde asegura que se acumulan cientos de residuos —principalmente plásticos— debido a la ausencia de labores de limpieza en esta playa natural de cantos rodados.

¿Repiten las playas? Prácticamente no

Uno de los aspectos más llamativos del informe es que las banderas negras cambian casi por completo respecto a 2025.

Desaparecen del listado las praderas de posidonia del litoral valenciano, el problema de los aportes de arena en l'Albufera, el barranco y la playa del Amerador, en El Campello, el tramo litoral Grao-Camí Serratella y la playa de l'Estany-Capicorb, en Alcalà de Xivert.

Este año el foco se desplaza hacia los problemas estructurales del saneamiento, los vertidos de aguas fecales, el impacto ambiental de las grandes infraestructuras portuarias, la protección de la biodiversidad y la acumulación de residuos.

En su lugar aparecen las playas de Xeraco, Daimús y Tavernes de la Valldigna, el impacto de la ampliación del Puerto de València, la Albufereta y el Cap de l'Horta, la playa de la Almadrava, la playa de La Ribera de Cabanes y la playa del Surrach, en Benicarló.

En realidad, solo repiten algunos municipios, como Alicante y El Campello, pero cambian tanto las playas concretas como los motivos de las denuncias.

Un mapa de amenazas diferente

La comparación entre 2025 y 2026 refleja un cambio de prioridades. Si el año pasado el informe incidía especialmente en los efectos de los temporales, la erosión litoral y la conservación de las praderas de posidonia, este año el foco se desplaza hacia los problemas estructurales del saneamiento, los vertidos de aguas fecales, el impacto ambiental de las grandes infraestructuras portuarias, la protección de la biodiversidad y la acumulación de residuos.

En definitiva, la Comunitat Valenciana mantiene el mismo número de banderas negras, pero el diagnóstico ambiental cambia casi por completo, dibujando un nuevo mapa de los principales conflictos que afectan al litoral valenciano.

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