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Ola de Calor

Los refugios climáticos, un recurso poco conocido para combatir el calor

Museos, bibliotecas y centros socioculturales forman parte de los 39 centros destinados en València a proteger a los ciudadanos del calor extremo

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València

La segunda ola de calor que asola la Comunitat Valenciana este verano hace prever semanas bañadas en gotas de sudor, un sol abrasador y el aire acondicionado como el mejor amigo del hombre. Sin embargo, esta solución no es para todo el mundo. El precio de la instalación está entre 700 y 1000 euros, a lo que se debe sumar el coste de la luz: no es para todos los públicos. Mientras tanto, las temperaturas siguen subiendo año a año. Es ahí donde aparecen los refugios climáticos en una ciudad como València para ofrecer una solución contra posibles golpes de calor y otros efectos de las altas temperaturas.

Museos, centros socioculturales, bibliotecas, complejos deportivos o las oficinas de energía de València son algunos de los lugares habilitados para que las personas puedan descansar, refugiarse de la canícula y rehidratarse. Una red de espacios habilitados por los distintos barrios de la ciudad en los que la prioridad es protegerse de las altas temperaturas.

Sin embargo, el principal obstáculo sigue siendo el desconocimiento general sobre estos lugares. Aunque la red se ha ido ampliando de forma general y procura dar visibilidad a la ubicación de estos lugares, muchos de los vecinos de la ciudad ignoran dónde se encuentran los recintos o desconocen que son de uso público y gratuito para todo aquel que desee utilizarlos. "No sé de qué me hablas", "No tenía ni idea" o "Pero ahí no se puede entrar", son algunas de las respuestas que dan los vecinos del Cabanyal al preguntarles por los refugios. Un problema al que los propios refugios intentan dar solución, según afirma Andreu Escrivà, técnico de València Sostenible que se encuentra en el Observatori del Canvi Climàtic, uno de los refugios habilitados: "Los centros cuentan con distintivo, con carteles y tenemos una web con un mapa con todos los refugios".

Observatori del Canvi Climàtic

Observatori del Canvi Climàtic / Lucía Company

¿Qué son los refugios climáticos?

No son una simple sala aclimatada, sino que forman parte de una estrategia de adaptación contra el cambio climático que pretende reducir los riesgos que supone el soportar las altas temperaturas. Desde que hay registros (1869), la temperatura media ha aumentado más de tres grados centígrados. Para ello, el ayuntamiento ha promovido la habilitación de espacios en los que cubrirse del fuerte bochorno que azota la ciudad. Los refugios climáticos son la solución a un problema que va a seguir existiendo, pero que permite controlar el tiempo de exposición al sol, la hidratación de las personas y la temperatura corporal. "Son espacios públicos, gratuitos y abiertos a todo el mundo en los cuales uno puede estar sentado a una temperatura muy agradable para reposar y recargar un poco de energía", señala Escrivà.

Andreu Escrivà en el Observatori del Canvi climàtic

Andreu Escrivà en el Observatori del Canvi climàtic / Lucía Company

Se trata de una red de centros que comenzó en 2024 con diez centros en los que poder resguardarse en los momentos más críticos y que aumentó en 2025 hasta los dieciocho. Este verano de 2026 la cifra de refugios supera el doble del año pasado, son 39 los centros habilitados por toda la ciudad en los que el calor deja de ser un problema de forma momentánea. También se ha aumentado el número de fuentes de agua fría alrededor de la ciudad, otra alternativa contra la deshidratación.

Biblioteca y Ludoteca del Observatori del Canvi Climàtic

Biblioteca y Ludoteca del Observatori del Canvi Climàtic / Lucía Company

Una ciudad camino a adaptarse

La segunda ola de calor del verano trae consigo altas temperaturas que alcanzarán los 44 grados esta semana. La zona del litoral sur de la provincia de Valencia será la más afectada, pero no la única. Dentro de la ciudad, las actividades al aire libre ya se han visto restringidas y la recomendación es salir a la calle la menor cantidad de tiempo posible. "No tenemos piscina, pero usamos las mangueras para refrescar a los alumnos. A partir de la alerta naranja no solemos estar al aire libre, tenemos que estar muy atentos", declara Bernardo, profesor del campus de tenis del polideportivo de Dr. Lluch.

Las previsiones climáticas siguen apuntando a que los episodios de calor extremo irán en aumento. En los últimos años, la Comunitat Valenciana ha registrado veranos cada vez más calurosos, en los que las temperaturas baten récords y la salud pública sufre.

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