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Verano extremo

La primera mitad del verano se cierra con dos olas de calor insólitas y máximas de 44,4 grados

La Aemet lo califica del verano más cálido hasta el momento que ya se ha cobrado 207 vidas, casi la mitad que el pasado año cuando comienza el mes más intenso

El aviso rojo del miércoles transcurre sin incidencias destacadas pese al intenso viento registrado a última hora de la tarde

Gente refrescándose en València bajo aviso rojo en la fuente del Parc Central.

Fernando Bustamante

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Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

El verano meteorológico de 2026 ha completado su primera mitad. Lo hace marcando varios hitos históricos y con un adjetivo claro: insólito. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya lo califica como el "más cálido de la serie histórica" en España con una anomalía térmica de 3,3 grados con al promedio entre 1991 y 2020, superando en 0,4 grados al mismo periodo de 2024 y por 1 grado al de 2015. De hecho, prosiguen, "prácticamente todos los días del verano han registrado temperaturas superiores al promedio normal". La Comunitat Valenciana no se ha librado de este verano tórrido y, desde el 1 de junio, ha sufrido cuatro episodios cálidos, incluyendo dos olas de calor; la primera entre el 21 y el 24 de junio, la segunda entre el 6 y el 9 de julio. En total, siete días de calor extremo y persistente, tres de ellos con avisos rojos activos.

Esta circunstancia es, también, bastante insólita porque solo hay un precedente similar. Hasta la fecha, solo el año 2022, había registrado dos olas de calor durante la primera mitad del verano, es decir, entre el 1 de junio y el 15 de julio. De hecho, solo ha habido 13 olas de calor antes del ecuador del verano meteorológico en la Comunitat Valenciana y más de la mitad de ellas -ocho- se han registrado en la última década. Esto muestra claramente como se ha intensificado el calor en el Mediterráneo y combate cualquier clase de discurso negacionista sobre el cambio climático.

La primera ola de calor antes del 15 de julio ocurrió en 1982. Fue la única de la década y tuvo una duración de cuatro días, entre el cinco y el nueve de julio. En la siguiente, en los 90, solo hubo una que se extendió durante seis días, entre el 29 de junio y el 5 de julio de 1994. En los 2000, se repitió el patrón: un único episodio de cinco días de duración entre el 21 y el 26 de junio de 2001. Desde entonces, pasaron 11 años hasta que se viviera otro similar en la primera mitad del verano. Fue en 2012, entre el 24 y el 28 de junio. Desde entonces, se han vivido 10 olas de calor antes del 15 de julio, durante los años 2015, 2017, 2019, 2023 y 2023. Este año, por segunda vez en la historia, ha habido dos olas de calor.

Otro de los hitos históricos que definirán el verano de 2026 será la máxima de 44,8 grados registrada en la estación de Carcaixent de la Aemet el pasado 7 de julio, la cual se convirtió en la más alta de todo el continente europeo y superó al anterior récord de 44,2 grados en un mes de julio alcanzados en 2015. Un día después, Xàtiva registró 43,9 grados de máxima, el valor más alto de Europa por segundo día consecutivo. La ciudad encadenó tres días con el termómetro disparado por encima de los 43 grados, un hecho calificado como "extraordinario" por la Aemet porque nunca antes se habían encadenado tres días con valores tan altos.

València, Xàtiva. CTR Calor, alerta por temperaturas intensamente altas, gente refrescándose en la font del Lleó

Gente refrescándose en la font del Lleó de Xàtiva ayer bajo aviso rojo. / Perales Iborra / LEV

Y cabe destacar también el impacto que el calor extremo y persistente tiene en la ciudadanía. En este periodo, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III ha detectado un exceso de mortalidad de 207 casos atribuibles a las altas temperaturas. Son casi la mitad de las registradas en 2025, durante el verano más letal de la historia, justo cuando comienza el periodo más cálido del año, los 30 días hasta el 15 de agosto.

Es una realidad que el clima mediterráneo está cambiando a pasos agigantados, según los expertos a un ritmo un 20 % más rápido que en el resto del planeta. El cambio climático, además, está detrás del debilitamiento de la brisa marina, la cual ayudaba a contener las máximas en el litoral valenciano, como constata un estudio llevado a cabo por el Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CSIC-UV-GVA) y publicado en la revista Scientific Reports; los expertos de la Aemet vienen advirtiéndolo desde hace años. En concreto, esta se ha reducido un 11 % desde 1981 -es, de media, 1,3 kilómetros por hora menos intensa que antes- y, además, han decretado que hay una pérdida adicional del 4 % durante las olas de calor. Estas dos conclusiones se extraen después de analizar, por primera vez, los datos desde 1981 y hasta 2021 de 39 estaciones meteorológicas situadas en España, Francia, Italia y el norte de África. 

¿Por qué se está produciendo este fenómeno? El estudio lo atribuye a tres razones principalmente. En primer lugar, a la persistencia de las dorsales anticiclónicas sobre el Mediterráneo, es decir, a presiones que se extienden desde un anticiclón y que provocan estabilidad atmosférica y tiempo seco. En segundo lugar, a la entrada de aire tropical continental desde el Sáhara y, en último lugar, a las olas de calor.

En aviso rojo

El primer mes y medio del verano se cerró con una jornada bajo aviso rojo en todo el litoral de la provincia de Valencia y con una temperatura máxima de 44,4 grados en Ontinyent, según el balance de la Aemet de este miércoles. Se quedó solo a 0,4 grados de superar el dato de Carcaixent del pasado 7 de julio. A mayor distancia se quedaron las máximas en Bicorp (41,7º C), Xàtiva o Alcoi (41,3º C) y en la propia Carcaixent, donde el termómetro llegó a 41,2 grados. Sin embargo, la humedad disparó la sensación térmica hasta los 52 grados en Carlet, los 51 en el Verger o los 50 en Oliva, a tenor de los datos de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet). Durante la tarde, se produjo alguna tormenta puntual en el interior y se intensificaron las rachas de viento, pero el balance inicial no deja incidencias significativas.

¿Cuál es el pronóstico para los próximos días? Este jueves el calor seguirá apretando en el interior de Valencia y sur de Alicante, donde se activa un aviso naranja en las horas centrales del día por máximas que rondarán los 40 grados. A lo largo de la jornada, se pueden producir en Valencia "tormentas localmente fuertes"; la provincia activa un doble aviso de color amarillo por lluvia. Estas podrían reproducirse a Castellón aunque "con carácter aislado y con menor intensidad".

A medida que se acerque el fin de semana, las máximas se tomarán un ligero respiro y caerán progresivamente hasta los 32 grados en el litoral y los 35 en el interior. Las mínimas seguirán rozando los 25 en la costa sumando nuevas noches tórridas. Para principios de la próxima semana, se prevé un nuevo subidón térmico con varias jornadas por encima de los 40 grados.

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