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Las piscinas de alquiler crecen en la Comunitat Valenciana para hacer frente a las olas de calor

El alquiler de piscinas se convierte en una de las opciones favoritas de los valencianos para realizar eventos y celebraciones durante los meses de verano y últimos días de primavera

Un grupo de bañistas en una de las piscinas de alquiler.

Un grupo de bañistas en una de las piscinas de alquiler. / Redacción Levante-EMV

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València

Sábado por la mañana, el calor del sol entra por la ventana y una idea recorre miles de cabezas: "hace falta un baño para aguantar el bochorno del verano". La playa es una opción que no gusta a todo el mundo. Sol fuerte, arena, sal y una cantidad de personas alrededor que hacen de la playa una opción que muchos prefieren evitar. Aquí es donde aparece la opción de las piscinas de alquiler, una solución que ha ganado popularidad entre aquellos que no tienen un lugar donde refrescarse.

La idea coge fuerza cuando se trata de hacer un evento o una celebración. Barbacoa, paella, un gran jardín, zona de 'chill-out', un jacuzzi, mesa de ping-pong, pista de tenis y hasta una discoteca privada son algunos de los servicios más destacados de plataformas como Swimmy, Alkipiscinas o Cocopool, que ofertan sus piscinas dentro de la Comunitat Valenciana. Un servicio parecido al de plataformas como AirBNB, Booking o Rentalia pero que, en lugar de alquilar pisos o habitaciones, se dedica a alquilar piscinas. El proceso es simple, se elige la fecha y una vez consultada la disponibilidad el propietario podrá ponerse en contacto para concretar detalles de la visita y del pago.

Marcos empezó arrendando la piscina como una forma de conseguir un extra de dinero, principalmente para "celebraciones puntuales" que requerían de cierta privacidad. "Los 30 o 40 cumpleaños es lo más normal, gente que quiere diferenciarse de lo común y buscan privacidad, pero también hay comidas de empresa", asegura. Un recurso que ofrece diferentes opciones para todo tipo de bolsillos según el tiempo, los servicios ofertados o la cantidad de personas. Se puede alquilar por persona y hora o por horas de forma directa, sin tener en cuenta el número exacto de personas que vayan a visitar la piscina. "El precio ronda los 400 euros las 6 horas para grupos de 15 personas", comenta Edgar Granados, CEO y fundador de Cocopool, la empresa más grande de alquiler ocasional de piscinas en España.

Desde sus inicios en 2017 en Madrid y Barcelona, la moda no ha parado de expandirse. En la Comunitat Valenciana, el 'boom' fue después de la pandemia y hoy en día se ha vuelto un fenómeno. Una burbuja que ha crecido en el contexto ideal para su crecimiento. España es el cuarto país con más piscinas en el mundo, siendo la Comunitat Valenciana la segunda comunidad con más piscinas en todo el territorio nacional, con más de 250.000 piscinas a lo largo del territorio. Un bombazo del que también se benefician los anfitriones, que presentan un beneficio máximo de 40.000 euros en un año. "Cada año se duplica el número de reservas que tenemos. Es un negocio que no necesita licencia turística porque no hay pernoctación, lo único que hay que hacer es declarar la ganancia", cuenta Granados.

Entre 5 y 120 euros

En la gran mayoría de casos no es un precio barato. Se debe tener en cuenta que forma parte de una casa particular, muchas veces con un propietario que va a estar presente dentro de la vivienda mientras el cliente disfruta del alquiler de la piscina. El precio varía según el día de la semana, en muchas ocasiones no es lo mismo reservar un sábado o un domingo que hacerlo para un día entre semana. Además, algunas de las páginas permiten al dueño ofrecer ciertos servicio a cambio de un extra de dinero. No siempre va todo incluído.

Una de las piscinas que se alquilan en la Comunitat Valenciana en Alkipiscinas

Una de las piscinas que se alquilan en la Comunitat Valenciana en Alkipiscinas / Redacción Levante-EMV

Una moda que, debido a su coste, suele ir relacionado con el poder adquisitivo de una persona ya entrada en la edad adulta, que busca celebrar un cumpleaños, una comunión, un baby shower o un fin de semana de familia. Los precios pueden ir desde los 5 euros por persona y hora un miércoles hasta los 36 euros por persona un sábado. No son los únicos ejemplos, existen los anfitriones que no desean reservas por cantidades inferiores a 360€, pero también aquellos que reservan por 120 euros la hora a dividir entre un máximo de 20 personas. Marcos explica que establece "un filtro muy grande" a la hora de fijar una tarifa. "Lo primero es conocer un poco a la persona y fijo el coste según el tipo de evento. No es lo mismo un grupo de tres familias pequeñas personas que una fiesta", detalla el propietario.

Los precios no son definitivos y dependen de sumar otro tipo de servicios: una cena servida por el anfitrión, usar algunas de las zonas de la casa, como la barbacoa o el paellero, o materiales que se entregan. "Muchos de los anfitriones se han profesionalizado. Con el dinero que han ganado han podido modernizar las barbacoas o climatizar las piscinas", explica el CEO de Cocopool. Hasta el momento, el dominio sigue perteneciendo a los particulares, pero ya son varias las empresas que se han sumado a la compra de terrenos para alquilarlos como piscinas. "Hay inmobiliarias que tienen fincas y alquilan las piscinas, pero el groso siguen siendo particulares", confirma Adrián López, co-fundador de Alkipiscinas.

¿Una moda en auge o en sus últimos días?

Pese al aumento de reservas que se destacan desde Cocopool y ..., la percepción de los arrendadores es que el alquiler de piscinas va en decaída. Según comenta Marcos, los arrendadores están sujetos a una presión fiscal enorme y las comisiones de las aplicaciones cada vez son más grandes. "Al principio estaba contento, pero ya comienza a no valerme la pena", relata el propietario. Pese a la contradicción que supone, Marcos afirma que, si él quisiera, podría tener la piscina en alquiler todas las semanas, pero rechaza muchas propuestas por no pasar el filtro o para no privarse de ella.

PLATAFORMA SWIMMY . ALQUILER DE PISCINAS PRIVADAS POR 15 EUROS POR PERSONA PARA BAÑARSE O CELEBRAR ALGÚN EVENTO

Una familia disfruta de una piscina de alquiler encontrada en la plataforma Swimmy / MÓNICA ROS

La cantidad de condiciones que ponen las empresas organizadoras, a las que se suman el mantenimiento o el tener a un grupo de desconocidos en casa, hace que el fenómeno apunte más hacia las empresas que hacia los particulares. Un cambio radical en el fenómeno que puede hacer perder el atractivo de estar dentro de un terreno cuidado de forma personal, uno de los mayores intereses del modelo de negocio.

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