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Els 'fets' en el 750 aniversario de Jaume I: entre el legado y el cabreo

La sociedad civil conmemora la muerte del rey fundador con una conferencia, una exposición, ofrendas, una misa de Benavent en valenciano y una protesta de Juristes por el bloqueo al derecho civil, a la espera de la exaltación popular que se reserva para el 9 d’Octubre

Así ha sido el acto de juristes valencians por el 750 aniversario de la muerte de Jaume I

Germán Caballero

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José Luis García Nieves

José Luis García Nieves

València

Casi como un ‘homenaje’ a la Balansiya de 1238, la producción legislativa de las Corts a cargo de PP y Vox este lunes podría resumirse en algunas enmiendas para hacer la vida más complicada a los inmigrantes; o incluso para acceder a un menú halal en los centros educativos.

Con un esfuerzo interpretativo, ese podría ser el ‘programa de actos’ de este 27 de julio en la sede del autogobierno de los valencianos por el recuerdo del padre fundador del viejo reino, Jaume I, en el día del 750 aniversario de su muerte. Ni un minuto de recuerdo ni una palabra en la moqueta de Les Corts Valencianes. Ni mucho menos un mayor desarrollo del autogobierno. Son los tiempos que corren.

Pese al nuevo olvido en la cámara que Vox preside, y en una jornada atravesada por la modorra estival y la preocupación por el fuego en la Vall d’Uixó, sí hubo conmemoración. Tal día como este lunes murió el rey que dio origen a la comunidad política que, desde el Sénia hasta Guardamar, habitan los valencianos desde hace casi ocho siglos. Y se le recordó. No de manera popular y festiva (el grueso de los actos de la Generalitat y el Ayuntamiento se ha programado para la semana del 9 d’Octubre), pero sí hubo celebración institucional y también reivindicativa.

Los actos pivotaron en el eje Universitat-Catedral-Corts, allá por donde entró Jaume aquel Nou d’Octubre, y se movieron entre la reivindicación de su legado y la frustración por su obra inacabada, esta autonomía que sigue sin poder legislar en materia de derecho civil pese a haber tenido Furs propios durante casi cinco siglos.

El arzobispo Enrique Benavent preside en Valencia la misa por el 750 aniversario de la muerte de Jaume I

Germán Caballero

La Acadèmia Valenciana de Cronistes Oficials (Avco), presidida por Josep Ramon Sanchis, inauguró en la Nau la exposición 'La memòria de Jaume I. Edicions i traduccions del Llibre dels fets'. “Es un libro eterno, nunca pasará de moda porque cuenta la experiencia vital de un personaje que atrae. Las ediciones muestran cómo se ha mantenido el interés en el rey a lo largo de los siglos”, señala Vicent J. Escartí, que impartió una conferencia sobre la crónica de Jaume, la primera autobiografía de un rey medieval.

El “llibre dels fets”, para 2.000 millones de personas

Coincide el catedrático Antoni Ferrando, también comisario de esta exposición: “El legado de Jaume I está vivo. Durante ocho siglos no ha dejado de tener actualidad y en cada época se le ha reinterpretado de una manera”. Jaume crea el dominio lingüístico, la comunidad política, el derecho privado valenciano que aún se reivindica…, enumera Ferrando, citando las diferentes dimensiones del legado de Jaume. “No hay ningún país en el mundo que tenga una crónica de su fundación: tenemos fecha y crónica de como se dotó el país de instituciones propias”, evoca.

La exposición, que permanecerá varios meses en la Biblioteca Universitària, hace un recorrido por las diferentes ediciones que se han realizado, al árabe, japonés, francés, portugués, inglés, italiano y castellano. Más de 2.000 millones de personas pueden leer el ‘llibre dels fets’. También se exhiben manuscritos de la obra previos a la imprenta, y ediciones que se han realizado desde el siglo XVI. Entre ellos, un original de la edición que pidió Carlos V para su nieto. O ediciones del XIX, tras el ‘silenci’ que siguió al decreto de nuevo planta de 1707.

El homenaje de los cronistas, donde no hubo representación institucional -solo se vio a Miquel Nadal, actual director de la Institució Alfons el Magnànim-, tuvo también una parada ante la estatua de Jaume I.

Mensaje de Benavent a los políticos

Y de ahí a la Catedral, que acogió una celebración litúrgica íntegramente en valenciano y presidida por el arzobispo Enric Benavent. Ahí hubo más presencia política. Entre ellos Marta Alonso, secretaria autonómica de Cultura, el director general de la Generalitat, Ignacio Prieto, o el concejal de València, José Luis Moreno.

Benavent puso en valor el impacto de Jaume I en la historia de los valencianos y en particular de los cristianos: la Catedral fue iniciativa suya y allí reposaron sus restos antes de ir a Poblet. “Es un personaje al que todos sentimos que le debemos algo”, dijo el arzobispo, pero llamó a “no mitificar ni sacralizar una persona o una concepción de la historia: la Historia humana está llena de ambigüedades”.

La primera obligación de los poderes públicos es preservar la dignidad de toda persona humana”.

Enric Benavent

— Arzobispo de València

Benavent reivindicó la riqueza cultural y lingüística que ha ido apareciendo a lo largo de los siglos: “Es un tesoro que hemos de cuidar desde el diálogo”. Y remató: “Jaume I vivió la relación entre fe y política desde la óptica de su tiempo”; una manera de vivir que hoy se debería traducir, siguiendo las lecciones de León XIV, en una “obligación de los poderes públicos: preservar la dignidad de toda persona humana”.

Orxata, rosquilletas y derechos forales

La jornada terminó frente a las Corts, en este caso con una concentración convocada por Juristes Valencians. Más de un centenar de personas se reunieron para volver a exigir al PP y a Pérez Llorca que active la delegación parlamentaria que debe defender en el Congreso la reforma de la Constitución para permitir que la Generalitat legisle en materia de derecho civil. Hubo representantes del PSPV y Compromís, además de los agentes sociales (no acudió la CEV, pero sí el anterior presidente, Salvador Navarro).

Destacó la presencia del presidente de la organización agraria AVA, Cristóbal Aguado, que se ha unido a la causa que lidera José Ramón Chirivella, líder de Juristes Valencians. “No hemos sabido ir ni a la esquina juntos. Llevamos no sé cuántos años queriendo recuperar el derecho civil. Si Jaume I levantara la cabeza cogería un gaiato de Xàtiva y se liaría a bastonazos con todos nosotros. ¿Cómo hemos llegado a este extremo de ser de quinta categoría? No tenemos vergüenza. Ya va siendo hora de que está España de castas empiece a ser España de ciudadanos”, lamentó Aguado.

¿Cómo hemos llegado a este extremo de ser de quinta categoría? No tenemos vergüenza.

Cristóbal Aguado

— Presidente de AVA

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