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Vacaciones

Los tres faros más emblemáticos que puedes visitar este verano en la C. Valenciana

Los paisajes que se contemplan desde las atalayas se popularizan durante la época estival

Los tres faros más emblemáticos que puedes visitar este verano en la C. Valenciana

Redacción Levante-EMV

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Con la llegada del buen tiempo, las escapadas a lugares costeros han aumentado y, con ellas, las visitas a algunos de los enclaves más característicos del litoral. Entre ellos los faros; construcciones que durante décadas han servido para guiar a los marineros en sus noches de navegación por alta mar y que, con el paso del tiempo, también se han convertido en puntos de interés para los turistas. Su ubicación, generalmente en zonas elevadas y junto al mar, permite disfrutar de paisajes espectaculares y de algunas de las panorámicas más singulares de la costa.

Aunque su principal función continúa siendo garantizar la seguridad de las embarcaciones y marcar el camino a los navegantes, los faros forman parte del patrimonio histórico y cultural de numerosos municipios costeros. Muchos de ellos se encuentran además en ubicaciones privilegiadas; rodeados de acantilados, playas y espacios naturales que convierten la visita en una experiencia que va más allá de el propio edificio. Algunos incluso pueden recorrerse por dentro, mientras que otros deben contemplarse desde el exterior debido a las restricciones de acceso.

Actualmente hay en funcionamiento 187 faros en nuestro país, repartidos por todo el litoral y vinculados a la historia marítima de España. Cada uno cuenta con unas características propias y se integra de una manera diferente en el paisaje que lo rodea. Para quienes este verano busquen una escapada diferente junto al mar; estos son tres de los faros más simbólicos de la costa valenciana que merece la pena descubrir.

Faro de Cullera

Este faro, activo desde 1858, es considerado uno de los más importantes del territorio valenciano. Está situado al este del Cabo de Cullera, este edificio ha sido reformado en diversas ocasiones con el fin de ampliarlo y hacerlo más habitable para acoger a los turistas. Aunque actualmente no se puede entrar, los peregrinos destacan que las vistas desde los acantilados cuando este los enfoca son impresionantes. Este, junto al de Canet d'en Berenguer, son los únicos faros en funcionamiento en la provincia de València.

Su localización, en uno de los puntos más elevados de la costa de Cullera, hace que el faro se convierta también en un lugar privilegiado para contemplar el paisaje del litoral y el mar Mediterráneo. La construcción destaca especialmente por su función como punto de referencia para la navegación, además de haberse convertido con el paso del tiempo en uno de los elementos más reconocibles del paisaje de la localidad.

A pesar de que el acceso al interior no está permitido actualmente, su presencia sigue despertando el interés de vecinos y visitantes que recorren la zona y se acercan hasta los acantilados. Desde este entorno, el faro ofrece una estampa característica de Cullera y forma parte de un paisaje en el que se combinan el mar, los acantilados y el entorno natural del cabo. Su historia y su ubicación han contribuido a convertirlo en uno de los puntos más emblemáticos del municipio.

El faro continúa así cumpliendo su función mientras mantiene su valor como elemento patrimonial y paisajístico. Su silueta, visible desde distintos puntos de la costa, permanece ligada a la imagen de Cullera y a la relación histórica de la localidad con el mar.

Faro de Cullera

Faro de Cullera / visit-cullera.es

Faro de Oropesa

Este edificio es uno de los más antiguos de la Comunitat Valenciana. Se encuentra en el Cabo de Oropesa y es clave para el tráfico marítimo desde su puesta en marcha en 1857. Su ubicación, en un enclave privilegiado junto al Mediterráneo, permite que el faro destaque tanto por su función como señal marítima como por el paisaje que lo rodea. Con el paso de los años, se ha convertido también en uno de los puntos de interés para quienes recorren la costa de Castelló y buscan conocer algunos de los enclaves más emblemáticos del litoral.

A diferencia de otros faros de la Comunitat, se puede entrar en su interior a lo largo del día, lo que permite a los visitantes acercarse más a la historia y a las características de este edificio. Los turistas que escogen su escapada vacacional por la costa valenciana incluyen este faro de la provincia de Castelló en su ruta, atraídos por su valor histórico, su localización y las vistas que ofrece sobre el entorno marítimo. Además, su presencia se ha mantenido ligada a la identidad de Oropesa del Mar, convirtiéndose en una parada habitual para quienes recorren la zona y quieren combinar patrimonio, mar y turismo.

Faro de Oropesa del Mar

Faro de Oropesa del Mar / portcastello.com

Faro de Peñíscola

En el casco antiguo del municipio y bajo la sombra del Castillo del Papa Luna, esta atalaya se encendió por primera vez en 1899. Al igual que el de Cullera, tampoco se puede visitar en su interior, pero el entorno que lo rodea se ha convertido en uno de los puntos más atractivos para quienes recorren Peñíscola. El paraje más impresionante se contempla desde sus proximidades, donde el visitante puede disfrutar de una panorámica privilegiada del Mediterráneo y de buena parte del litoral castellonense.

Las vistas que ofrece al pie del faro son de las más ilustres que cuenta la localidad y están acompañadas por un particular encanto, especialmente por su cercanía al casco histórico y al propio castillo. La combinación entre el patrimonio histórico, el paisaje costero y la presencia del faro hace que este enclave sea uno de los rincones más reconocibles de Peñíscola. Además, su ubicación permite contemplar el contraste entre las aguas del Mediterráneo y las construcciones del casco antiguo, una imagen que convierte la zona en una de las más fotografiadas por los visitantes.

Aunque su función principal continúa ligada a la señalización marítima, con el paso del tiempo el faro también ha adquirido un papel destacado como atractivo turístico. Su entorno invita a recorrer a pie las calles y senderos cercanos, lo que lo convierte en una parada habitual para quienes buscan conocer una de las estampas más características de la costa de Castelló.

El faro de Peñíscola junto al castillo

El faro de Peñíscola junto al castillo / castellonvirtual.es

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