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Sanidad

Despedida en la UCI en Alicante: el último adiós de un yorkshire a su dueño

El Hospital de Sant Joan hace posible que por primera vez un paciente se despida de su perro en Cuidados Intensivos en sus últimas horas de vida

La mascota con el paciente en la UCI del Hospital de Sant Joan

La mascota con el paciente en la UCI del Hospital de Sant Joan / INFORMACIÓN

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El Hospital Universitario Sant Joan d'Alacant ha hecho posible que un paciente ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) pudiera despedirse de su perro durante sus últimas horas de vida. La actuación, desarrollada dentro del protocolo de atención al final de la vida del centro, permitió cumplir su último deseo sin comprometer la seguridad asistencial.

El paciente, de avanzada edad, sufría una enfermedad refractaria al tratamiento médico, es decir, no respondía de forma adecuada a los medicamentos y terapias convencionales, lo que significa que los síntomas persisten o la afección sigue avanzando a pesar de haber intentado las opciones estándar recomendadas por los médicos. El hombre había expresado al equipo sanitario su deseo de regresar a su domicilio para fallecer acompañado de su perro y de su familia. Sin embargo, su estado clínico hacía inviable el traslado, ya que precisaba tratamiento intravenoso de soporte vital que no podía retirarse sin provocar un desenlace inmediato.

El estado clínico del hombre hacía inviable el traslado al domicilio ya que precisaba tratamiento intravenoso de soporte vital

Otra imagen de la despedida

Otra imagen de la despedida / INFORMACIÓN

Voluntad

Ante esta situación, los profesionales de la UCI buscaron una alternativa que permitiera respetar, en la medida de lo posible, la voluntad del paciente sin comprometer la seguridad asistencial.

La jefa del Servicio de Medicina Intensiva, Gloria Pérez, explica que el paciente “estaba plenamente consciente y nos manifestó que quería morir con su perro. Como no era posible trasladarlo a su domicilio por su situación clínica, buscamos la manera de cumplir ese deseo dentro del hospital".

Humanizar el final de la vida

El equipo consensuó el procedimiento con el Servicio de Medicina Preventiva y la subdirección médica del Hospital de Sant Joan. La existencia de una habitación específica para la atención al final de la vida, aislada del resto de la unidad, permitió organizar el encuentro con todas las garantías pues el hombre estaba solo, sin presencia en el mismo espacio de otros pacientes, posibilitando el traslado de la mascota.

Este espacio prioriza el confort, la intimidad del paciente terminal y el acompañamiento permanente de sus familiares, alejándose del entorno frío o puramente clínico de una unidad convencional, y está presente en cada vez más hospitales y residencias de personas mayores.

La familia trasladó al hospital al yorkshire terrier, compañero de vida del paciente, y lo llevó hasta la habitación, donde el hombre pudo acariciarlo y compartir con él unos últimos momentos, acompañado también por sus familiares y por los profesionales que lo atendían. Se trataba de un paciente anónimo, que estuvo acompañado en sus últimas horas por su hermana y su sobrino, además de por su mascota.

Según Gloria Pérez, este tipo de actuaciones “reflejan la importancia de adaptar la asistencia a las necesidades individuales de cada persona cuando el objetivo terapéutico pasa a ser el confort y el acompañamiento”.

Vínculos afectivos

Esta ha sido la primera ocasión en la que una mascota accede a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Sant Joan d'Alacant. La experiencia pone de relieve el valor de la humanización en la atención al final de la vida, entendida como una asistencia que integra los cuidados clínicos con el respeto a los deseos, los vínculos afectivos y las necesidades emocionales de los pacientes.

La actuación se llevó a cabo con la autorización expresa de la familia para su difusión pública y preservando en todo momento la identidad y la intimidad del paciente.

La actuación se llevó a cabo con la autorización expresa de la familia para su difusión pública y preservando en todo momento la identidad y la intimidad del paciente. Un hecho que ha generado numerosos comentarios de emoción y likes en redes sociales. Entre ellos, "¡Qué bonito! Y pobre bebé al despedirse de su dueño", en referencia al can; "Son familia y merecen una despedida digna"; "Impresionante imagen!! Gracias al Hospital de Sant Joan d'Alacant"; "Qué importante poder despedirse e irse tranquilo. Ojalá se dieran más facilidades para poder hacerlo en todos los hospitales"; "Gracias. Es muy importante para los que tenemos mascotas poder despedirnos de ellas y ellas de nosotros también"; o "Ojalá esto se hiciera siempre. Los peludines sufren mucho de no verlos".

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