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Transporte público

Movilidad al límite en la València de agosto

La reducción de frecuencias en el transporte ferroviario de Renfe y FGV complica los viajes a los trabajadores veraniegos que "compiten" con los turistas por un espacio en los trenes

Las empresas ferroviarias justifican que reducen las frecuencias en agosto, la operadora estatal incluso desde julio, porque baja la afluencia de estudiantes y trabajadores y para garantizar el descanso a sus trabajadores

La EMT refuerza las líneas de la playa pero reduce las frecuencias en otras líneas

Los servicios de larga y media distancia también aumentan en días puntuales para garantizar la asistencia a festivales de música o fiestas locales

La movilidad de València, al límite durante el mes de agosto

Fernando Bustamante

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Levante-EMV

València

La movilidad en la València de agosto está al límite, por la reducción horaria que adoptan las empresas ferroviarias o por la apuesta de la EMT por reforzar las líneas a las playas, que afectan a otras líneas, según lamentan algunos usuarios consultados por este periódico. La menor oferta de transporte provoca marquesinas repletas de personas viajeras esperando el autobús cuando el sol más aprieta, o trenes a rebosar, algo que no es patrimonio del mes de agosto, sino que se repite también en otras épocas. Porque a la menor oferta de frecuencias se suma la mayor demanda de los turistas que visitan València, lo que provoca que la movilidad en el Cap i Casal se quede al límite.

Los operadores públicos del ferrocarril en València reducen la frecuencia del transporte público durante el verano porque, justifican, los usuarios bajan a la mitad o se reducen considerablemente. La ausencia de clases reduce considerablemente la afluencia de estudiantes y el periodo estival también rebaja los trabajadores, aunque no todos, porque la vida sigue para muchas personas que trabajan durante los meses estivales. De hecho, la reducción de frecuencias es la medida que más desespera a las personas trabajadoras durante el periodo estival, ya que les obliga a adelantar la hora de salida para llegar a tiempo. Siempre que una avería o un problema provocado por los recurrentes robos de cobre provoque los temidos y habituales retrasos o la interrupción del servicio.

Quien más días en verano reduce los horarios de Cercanías es Renfe, la operadora estatal dependiente del Ministerio de Transportes, que adapta los horarios desde el 20 de julio al 7 de septiembre, al descender el número de personas usuarias tanto por motivos laborales y de estudios que ya se notan desde finales de junio, con un notable descenso de las personas viajeras. Una medida que se realiza "de toda la vida". Esta "adaptación" de horarios se traduce en que se reducen cuarenta circulaciones o 40 trenes, alrededor de un 15 % de la oferta total. Aunque en el caso de Renfe durante el verano programa tres trenes a la Platja y el Grau de Gandia. En sentido València Nord hacia Platja de Gandia los trenes están programados a las 7.36, 14.06 y 18.21 horas y desde de Platja de Gandia con destino a València Nord los horarios de salida son a las 8.55, 15.25 y 19.40 horas, según confirman fuentes oficiales de Renfe.

Además, en el caso de festivales de música o fiestas con asistencia masiva de público se refuerzan los servicios de trenes de media distancia: se dobla la capacidad de los trenes o se programan "hasta 40 trenes de media distancia para el fin de semana que coincide con el festival de Benicàssim", explican fuentes oficiales de Renfe.

Usuarios en la estación de Xàtiva de Metrovalencia, en una imagen captada ayer.

Usuarios en la estación de Xàtiva de Metrovalencia, en una imagen captada ayer. / Fernando Bustamante

En el caso de Metrovalencia, los responsables de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) aportan las cifras de usuarios que en el caso de València se reducen drásticamente. De los más de 8 millones de personas usuarias al mes que se registran en octubre (8,6), noviembre (8,4) y diciembre (8 millones, ligeramente menos por el periodo vacacional) cuando llega agosto los viajeros caen hasta los 4,7 millones de usuarios. Por el contrario, otros meses también veraniegos como junio y julio los viajes se mantienen en los 6,2 millones. De ahí que desde FGV se haya optado por modificar horarios solo durante el mes de agosto. Una costumbre que se mantiene desde hace años, pero que finalmente se decidió reducirlo al mes de agosto. En otras épocas los horarios también se reducían en julio y durante las navidades, pero ahora se limita únicamente al octavo mes del año.

FGV también ha cerrado al tráfico por segundo año consecutivo las estaciones de Aragó, Amistat, Ayora y Marítim desde el 25 de junio al 30 de agosto. Un cierremuy criticado por los usuarios que permanecen en la ciudad durante los meses de verano, pero que desde la empresa ferroviaria valenciana justifican por la necesidad de acometer obras de rehabilitación y renovación de la infraestructura y la superestructura (la catenaria, la señalización) que conecta las estaciones de Alameda y Marítim de las líneas 5 y 7 de Metrovalencia. Resulta curioso que se cierren justo las estaciones que comunican con el litoral. Pero desde FGV confirman que se iniciaron los trabajos en este túnel, porque era el más necesitado de rehabilitación. Y en los próximos años se deberán rehabilitar (y por tanto cerrar) otros túneles al tráfico, porque todos han alcanzado los cuarenta años de existencia y deben renovarse, explican desde la empresa ferroviaria oficial. El verano es el periodo elegido para cerrarse al tráfico, aunque sea la línea al litoral, "para no molestar a los vecinos y vecinas de València. En verano hay menos viajeros que si lo cortáramos en mayo o en abril", justifican las fuentes oficiales.

Desde la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València, cuando llega el verano mercantil municipal ofrece 11,5 millones de plazas para desplazarse hasta las playas del Cap i Casal en doce líneas. El operativo está disponible hasta el 1 de septiembre y supone el reforzamiento de las líneas 18, 19, 23, 24, 25, 31, 32, 92, 93, 95, 98 y 99 mejoran sus servicios e, incluso, cambian de itinerario para llegar a todo el litoral. Un esfuerzo que afecta a otras líneas más utilizadas durante el invierno.

Marquesina de la EMT en la calle Xàtiva de València.

Marquesina de la EMT en la calle Xàtiva de València. / Fernando Bustamante

Las personas usuarias consultadas por Levante-EMV confirmaban que las llíneas más habituales, la 72 o la 71, se mostraban bastante conformes con el servicio porque "la frecuencia es alta". Únicamente lamentaban la excesiva frecuencia de turistas.

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